Geometría ancestral llega a home en el Estadio Yu’va

Geometría ancestral llega a home en el Estadio Yu’va

La nueva fachada del Estadio Yu’va de beisbol, casa de los Guerreros de Oaxaca, se levanta como una presencia monumental sobre el paisaje urbano de la capital oaxaqueña, así la describe el artista oaxaqueño Sabino Guisu, quien, en colaboración con el arquitecto João Botocaeiro, desarrolló una intervención inspirada en una geometría ancestral.

A primera vista, dice el artista, el diseño remite a las grecas de Mitla y a los patrones textiles que forman parte del imaginario visual de Oaxaca, sin embargo, su origen va mucho más allá de una referencia regional y apunta hacia una dimensión universal.

“Esta forma parecida a una cruz está distribuida por prácticamente todo el mundo. Aparece en textiles, construcciones y objetos de culturas que existieron mucho antes de que hubiera contacto entre continentes. Está en América, en Asia, en África y en Europa”, explica.

Para el desarrollo de la fachada, Guisu investigó el origen y la permanencia de esta geometría, una búsqueda que lo llevó desde los pueblos mapuches del sur de Chile, al conjunto de culturas andinas, a las culturas mayas y mesoamericanas, a los pueblos originarios del norte del continente, así como a Armenia, China, Japón, Grecia y otras regiones del mundo.

“Me interesa llegar a la raíz de la raíz, al origen de la creación. Es un lugar donde no importa si eres zapoteco, mixteco, inca, europeo o africano. Es una geometría que pertenece a la humanidad”, afirma.

La propuesta se materializa en una fachada de ladrillo cuya trama perforada filtra la luz y proyecta sombras cambiantes a lo largo del día para establecer un diálogo constante entre la arquitectura, el paisaje y el tiempo.

“El acceso principal conduce al visitante a través de una secuencia espacial que evoca el ascenso ceremonial a un centro ritual”, explica.

Para Guisu, el verdadero valor de la obra radica en su dimensión colectiva. Aunque su nombre aparece asociado al proyecto, insiste en que el mérito pertenece a quienes hicieron posible la construcción.

“La obra existe gracias al trabajo de albañiles, ingenieros, técnicos y obreros que construyeron cada parte del estadio. Nosotros aportamos una visión, pero el mundo se construye gracias al trabajo colectivo”, sostiene.

“No es una obra que le pertenezca a Sabino Guisu. Le pertenece a Oaxaca. Mi intención fue aportar una visión para que este edificio pudiera dialogar con una memoria que viene de muy lejos y que seguirá existiendo mucho después de nosotros”, resalta.

El artista también subraya que el proyecto representa un legado para la entidad y una muestra del compromiso de Alfredo Harp Helú con la vida cultural y deportiva de Oaxaca.

“Más allá de una construcción, esta obra es un homenaje al deporte y a la grandeza cultural de Oaxaca”, expresa.

Guisu describe la fachada como “una gran fortaleza de concreto revestida con miles de piezas de barro, un material que resguarda la memoria de la tierra y del fuego”.

“El estadio se muestra cálido y, a pesar de su escala, cercano. Sus muros de ladrillo evocan el trabajo de los alfareros que modelaron a mano vasijas, comales, ollas, urnas y figuras que representaban dioses, animales y ancestros. Estas piezas no sólo eran objetos utilitarios, también expresaban una cosmovisión”, concluye.

El proyecto artístico del Estadio Yu’va de beisbol forma parte de una intervención colectiva en la que participan más de una docena de creadores de Oaxaca, como el artista juchiteco Demián Flores, quien interviene en las celosías del recinto y el escultor Sergio Hernández, quien incorpora su obra “Xipe pícher” dentro del estadio.

  • -En el proyecto artístico del Estadio Yu’va de beisbol colaboran artistas oaxaqueños como Fernando Aceves, Alejandro de Ávila, Noé Pinzón, José Luis García, Ana Hernández, Dr. Lakra, Adán Paredes, Carlomagno Pedro Martínez, Víctor Orozco “Cha’ca” y Ángel Santiago.
  • -En el mismo recinto se integran obras de Francisco Toledo y Rodolfo Morales.
  • -Sabino emplea materiales no convencionales como humo, ceniza, piedra volcánica, obsidiana, madera, barro y metal y explora técnicas que van de lo ritual a lo contemporáneo.

PAL