Rocío Crusset celebra su 'reboda' en Ibiza con el bañador negro más favorecedor y un pareo bohemio

Rocío Crusset celebra su 'reboda' en Ibiza con el bañador negro más favorecedor y un pareo bohemio

Apenas unas horas después de celebrar su segunda boda junto a Charlie Schein en Ibiza, Rocío Crusset ha vuelto a convertirse en protagonista gracias a un look que resume a la perfección el espíritu del verano mediterráneo. La modelo, hija de Carlos Herrera y Mariló Montero, ha disfrutado de una jornada en barco junto a su ya marido, familiares y amigos antes de poner rumbo a Beso Beach, uno de los lugares imprescindibles de la isla. Para la ocasión ha dejado a un lado los vestidos de fiesta y ha apostado por un look de playa tan sencillo como favorecedor, formado por un bañador negro de inspiración clásica y un pareo estampado con esencia bohemia que encaja a la perfección con el paisaje ibicenco.

Te recomendamos Seguir leyendo
Rocío Crusset en Ibiza para su segunda boda.© @rociocrusset

El bañador negro que nunca falla en verano

Si hay una prenda que nunca desaparece del armario estival, esa es el bañador negro. Rocío Crusset lo demuestra con un diseño de tirantes y escote limpio rematado por un delicado ribete blanco que aporta contraste y actualiza una silueta absolutamente atemporal.

El negro sigue siendo uno de los colores favoritos cuando se busca un efecto estilizador, pero también cuando se quiere construir un look elegante sin complicaciones. Frente a estampados llamativos o colores fluorescentes, este tipo de bañadores funcionan temporada tras temporada y se adaptan con facilidad tanto a una jornada en alta mar como a una comida frente al Mediterráneo.

Además de favorecer la silueta, el bañador resulta especialmente práctico para pasar horas en un barco, bañarse o disfrutar del mar con total comodidad, algo que parece haber sido una prioridad durante esta escapada.

Rocío Crusset en Ibiza para su segunda boda.© @rociocrusset

Un pareo bohemio y los accesorios perfectos para Ibiza

El auténtico toque de personalidad llega con el pareo. Rocío ha anudado a la cintura un gran pañuelo estampado en tonos azules con detalles blancos y rojos y pequeños motivos florales que evocan el carácter artesanal y relajado de Ibiza.

Es precisamente este tipo de accesorios el que transforma un bañador básico en un look más elaborado. Ligero, versátil y fácil de adaptar, el pareo continúa siendo uno de los grandes aliados del verano.

La modelo completa el conjunto con unas gafas de sol de líneas clásicas y un bolso trenzado, otro de los accesorios imprescindibles de la temporada. Igual que ocurre con los capazos de fibras naturales, este tipo de bolsos aportan textura y un aire desenfadado que encaja tanto en un club de playa como en un paseo junto al mar.

Rocío Crusset en Ibiza para su segunda boda.© @rociocrusset

Una segunda boda para celebrar con todos los suyos

Las imágenes llegan apenas unas horas después de la segunda boda de Rocío Crusset y Charlie Schein. La pareja ya se había casado el pasado 30 de mayo en Nueva York, ciudad donde reside la modelo desde hace años, pero entonces optaron por una ceremonia muy íntima a la que únicamente asistieron familiares y un reducido grupo de amigos.

Dos meses después han querido volver a celebrar su matrimonio en España para compartir ese momento con quienes no pudieron viajar hasta Estados Unidos.

La isla de Ibiza forma parte desde hace años de sus destinos habituales de verano y ofrecía el escenario perfecto para una celebración relajada, mediterránea y alejada del protocolo tradicional.

Uno de los detalles más comentados fue el regalo preparado para los invitados: una gorra azul marino personalizada con una ilustración de la pareja rodeada de motivos mediterráneos y el nombre "Rocío & Charlie Ibiza", un guiño desenfadado al carácter festivo del enlace.

Carlos Herrera, muy emocionado, lleva a su hija Rocío Crusset hasta el altar el día de su boda con Charlie Schein en Nueva York© @rociocrusset
Carlos Herrera, muy emocionado, lleva a su hija Rocío Crusset hasta el altar el día de su boda con Charlie Schein en Nueva York

Del "sí, quiero" en Nueva York a la gran celebración española

Su primera boda tuvo lugar en la iglesia jesuita de San Ignacio de Loyola, en Park Avenue, seguida de un banquete en uno de los restaurantes más emblemáticos de Manhattan.

Para aquella ocasión, Rocío sorprendió con un vestido de novia diseñado por ella misma y confeccionado por una amiga modista, una creación de encaje con aire bohemio y romántico que reflejaba perfectamente su personalidad.

Aunque la ceremonia se celebró al otro lado del Atlántico, la modelo quiso mantener muy presentes sus raíces españolas. Durante el banquete no faltaron la manzanilla de Sanlúcar, el jamón ibérico o los vinos nacionales, mientras que el baile con su padre, Carlos Herrera, combinó un clásico de Frank Sinatra con una sevillana.

Ahora, ya convertidos en marido y mujer, Rocío Crusset y Charlie Schein han completado esa historia de amor con una segunda celebración en Ibiza y con un verano marcado por el Mediterráneo, los reencuentros y un estilo relajado.