Los hutíes lanzan nuevos ataques contra Riad en plena escalada regional

Los hutíes lanzan nuevos ataques contra Riad en plena escalada regional

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Las tensiones bélicas en Oriente Próximo cuentan desde hace una semana con un nuevo frente en el mar Rojo, con choques entre Arabia Saudí y la milicia yemení de los hutíes, respaldada por Irán. La escalada ha derivado este sábado en ataques directos, con el lanzamiento de un bombardeo saudí en la isla de Karaman, un enclave estratégico cerca del Estrecho de Bab el Mandeb, el cuello de botella que permite la salida de embarcaciones desde el mar Rojo hacia el Golfo de Adén. Cerca de este punto es donde los hutíes atacaron esta semana dos petroleros vinculados a Arabia Saudí, tras lanzar un desafío con el bloqueo a cualquier embarcación que pertenezca a la Monarquía árabe o que comercie con ella. El ataque saudí fue en respuesta a la emboscada contra sus dos petroleros y se extendió con bombardeos contra instalaciones de telecomunicaciones del grupo rebelde en la provincia de Hodeidah, territorio bajo su dominio en Yemen.

La oficina del Gobierno hutí emitió un comunicado a través de los medios asegurando que responderán "con una escalada aún mayor" a los ataques saudíes, que afectaron "infraestructura civil", aunque la nota no da detalles de si causaron heridos o muertos. El grupo asegura haber lanzado dos "operaciones delicadas" contra Riad y advirtió que continuarán aplicando el principio de "bloqueo por bloqueo".

Los hutíes acusan a Riad de seguir apoyando al Gobierno internacionalmente reconocido de Yemen, tras una década de conflicto que sumió al país en una de las peores crisis humanitarias del mundo. En 2022 el grupo rebelde y el Ejecutivo vigente -apoyado por Riad- pactaron una tregua, pero las tensiones han ido en aumento en el marco de la escalada regional por la guerra en Gaza, Líbano e Irán. Los expertos apuntan que el grupo yemení estaría aprovechando la coyuntura regional para presionar a Riad y conseguir algunas concesiones que quedaron en el aire durante la , como ayudas económicas en los territorios bajo su control o permisos para poder volar sus aviones a países vecinos.

Así, los hutíes respondieron a los ataques en su territorio con misiles contra la provincia de Jazan, en el sur de Arabia Saudí, así como Yanbu, en la costa del mar Rojo, donde se encuentra el principal puerto saudí de la región, por donde ha aumentado la exportación de crudo desde que se desató la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz. El bloqueo hutí contra embarcaciones saudíes puede afectar gravemente el comercio de crudo del principal exportador de Oriente Próximo y provocar una nueva sacudida en la economía global tras la inestabilidad desatada por el cerco en Ormuz. Debido a las tensiones derivadas de la guerra en Irán, Arabia Saudí decidió desviar el 60% de sus exportaciones a través de oleoductos hacia el mar Rojo, hasta llegar a exportar cuatro millones de barriles al día. Ahora este mecanismo está en peligro debido al bloqueo hutí, mientras centenares de armadores se rompen la cabeza intentando buscar vías alternativas para la exportación de crudo, como por ejemplo el Canal de Suez, una opción mucho más costosa y que puede alargar el transporte hasta cuatro semanas.

Pese a las continuas alertas de ataque aéreo emitidas por las autoridades locales, los misiles balísticos lanzados desde Yemen fueron interceptados por sistemas de defensa aéreos operados por personal militar griego, según informaron fuentes de seguridad de Atenas a Reuters. El objetivo del ataque era la refinería de petróleo, una de las mayores del país. La andada de ataques ha reducido drásticamente el tráfico marítimo en el mar Rojo, de unos veinte buques diarios a menos de cuatro, según datos de monitoreo marítimo. Los recientes ataques también han obligado a varias aerolíneas a desviar aviones en el sur de Arabia Saudí.

Diplomacia sin tregua

El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, pidió "diálogo" entre ambas partes y alertó que "no hay una solución militar" para el conflicto actual ni para "otras cuestiones regionales". El jefe de la diplomacia iraní aseguró que "no puede atribuirse a Irán" los incidentes ocurridos en la zona, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, culpara a Teherán de la escalada por su apoyo a los hutíes y amenazara con ataques contra ambos si continúan las agresiones contra Arabia Saudí. "Los problemas en la zona de Bab el Mandeb tienen su origen en viejas disputas y problemas entre Yemen, Arabia Saudí y los países de la región", señaló.

Por primera vez en casi dos semanas, el Estrecho de Ormuz no ha sido escenario en las últimas horas de ataques cruzados entre Estados Unidos e Irán, mientras crecen los rumores de que ambos podrían regresar a la mesa de negociaciones. Teherán ha intensificado en las últimas horas los contactos con países mediadores como Egipto, Qatar o Pakistán, al tiempo que Washington habla abiertamente de diálogo con el régimen iraní. "Están hablando con nosotros ahora mismo, les encantaría llegar a un acuerdo. No creo que estén preparados. No creo que sea el momento todavía, pero estoy dispuesto a escuchar", aseguró Trump hace unas horas.