Gremios y colectivos sociales de Santa Elena se conmueve por el asesinato de mujer embarazada

Gremios y colectivos sociales de Santa Elena se conmueve por el asesinato de mujer embarazada

La provincia de Santa Elena se encuentra envuelta en tristeza y consternación tras el asesinato de Odalis Panchana, una joven embarazada de 25 años cuya vida fue arrebatada violentamente la tarde del martes 23 de junio en la denominada Zona H del mercado de La Libertad. El crimen, ocurrido en uno de los espacios más concurridos del cantón, no solo acabó con dos vidas, sino que golpeó profundamente a una colectividad que observa con preocupación cómo la violencia continúa cobrando víctimas inocentes.

Comerciantes, compradores y moradores que presenciaron el ataque aún no logran borrar de sus mentes las escenas de desesperación vividas en el lugar. Testigos relataron que el miedo se apoderó del mercado cuando un hombre armado se acercó a la joven y le disparó a corta distancia antes de huir en una motocicleta. Entre gritos, llanto y confusión, varias personas intentaron auxiliarla mientras otras corrían buscando protegerse.

La tragedia alcanzó un nivel aún más doloroso cuando, minutos después del ataque, algunas personas aseguraron notar movimientos en el vientre de la víctima. Con la esperanza de salvar al bebé, pidieron desesperadamente que fuera trasladada a una casa de salud. Sin embargo, los esfuerzos fueron en vano. En el hospital Rafael Serrano López los médicos confirmaron la muerte tanto de Odalis como del niño que esperaba, una noticia que provocó lágrimas e impotencia entre familiares, amigos y ciudadanos que seguían el caso.

El crimen ha despertado un profundo sentimiento de rechazo en distintos sectores de la provincia. Organizaciones sociales, dirigentes comunitarios y ciudadanos han cuestionado la incapacidad de frenar la escalada de violencia que mantiene en zozobra a la población. Alfonso Ortiz, dirigente de la Junta Cívica de la Península, expresó su preocupación al recordar que apenas un día antes otro hecho sangriento había cobrado la vida de un padre de familia cuando dejaba a su hijo en una institución educativa.

Mientras las investigaciones continúan, el dolor se extiende por los barrios, mercados y hogares de Santa Elena. La muerte de Odalis Panchana se ha convertido en un símbolo de la vulnerabilidad que sienten miles de ciudadanos frente a la inseguridad. Hoy, más allá de las cifras y los reportes policiales, queda el vacío de una madre que no pudo ver nacer a su hijo y una comunidad que clama justicia para que tragedias como esta no vuelvan a repetirse.