Harriet Sperling, prometida de Peter Phillips, se inspira en Kate Middleton y triunfa con sus marcas favoritas en Cheltenham
Desde que se anunció su compromiso con Peter Phillips, hijo de la princesa Ana, Harriet Sperling se ha convertido en uno de los nombres que más curiosidad despiertan dentro de la familia real británica. La enfermera del NHS, que pronto pasará a formar parte del círculo más cercano de los Windsor, parece estar integrándose con rapidez en el entorno royal. La última prueba llegó durante el último viernes del festival de Cheltenham, donde disfrutó de una jornada junto a su prometido y su futura cuñada, Zara Tindall. Allí, entre risas y complicidad, quedó claro que la relación entre ambas mujeres atraviesa un gran momento… y también que Harriet ya ha tomado nota del manual de estilo de la mejor embajadora de la elegancia real: Kate Middleton, la princesa de Gales.
Un look royal inspirado en el armario de la princesa de Gales
Para su día en Cheltenham, Harriet Sperling apostó por un look que parecía salido directamente del armario de la princesa de Gales. La clave estaba en una estrategia que Kate lleva años perfeccionando: recurrir a marcas británicas que combinan elegancia clásica y funcionalidad.
La pieza protagonista del look fue el vestido Winchester de Suzannah London en blanco y negro con estampado de cuadros. La silueta —un vestido abrigo estructurado— es una de las favoritas de Kate, que ha recurrido a la firma en numerosas ocasiones. Entre ellas, el elegante diseño azul marino que llevó al bautizo de la fragata HMS Glasgow en 2025 o el delicado vestido blanco que eligió para conmemorar el quinto aniversario del incendio de la torre Grenfell en 2022.
Harriet completó el look con un bolso gris de Anya Hindmarch, otra firma imprescindible en el armario de la princesa. Kate ha llevado bolsos de la casa en ocasiones tan distintas como su última aparición en Wimbledon o en el banquete de gala celebrado en honor del presidente de Estados Unidos. En aquel evento, por ejemplo, lució el clutch Maud en color marfil junto a la icónica tiara Lover’s Knot.
De hecho, la princesa de Gales lleva confiando en la marca desde prácticamente el inicio de su vida pública: ya en 2011 llevó un clutch Maud en la boda de Sam Waley-Cohen y Bella Ballin, a la que acudió tras participar en el desfile de Trooping the Colour.
Botas icónicas, tocado y joyas favoritas de Kate
El resto del look continuó esa misma narrativa royal. Harriet llegó a Cheltenham con unas botas negras de ante, el modelo Sinatra de Penelope Chilvers, una firma muy vinculada al estilo más campestre de la princesa de Gales. Kate tiene desde 2004 un famoso par de botas marrón con borlas del diseñador, que ha lucido durante años en eventos al aire libre, como su visita al condado de Durham en 2021 o su paso por la escuela Robin Hood Primary School en Londres en 2017. Según la propia Chilvers, la royal nunca ha pedido un par nuevo.
El toque más tradicional del look llegó con un tocado de Jane Taylor, una elección que sigue una larga tradición dentro de la familia real. Kate lleva décadas confiando en los sombreros de la diseñadora, desde ceremonias de Trooping the Colour hasta fiestas en los jardines del Palacio de Buckingham o actos del Remembrance Day.
También eligió un tocado de la firma en algunos de sus eventos más personales, como el bautizo del príncipe Louis en 2018, la boda de su hermana Pippa en 2017 o la procesión por la muerte de la reina Isabel II en 2022.
La joyería preferida de la princesa
Las joyas completaron el guiño al armario de la princesa de Gales. Harriet lució piezas de Kiki McDonough, una de las firmas favoritas de Kate. La princesa posee más de veinte pares de pendientes de la casa, desde los icónicos topacios azules que llevó en Royal Ascot hasta los pendientes de turmalina verde, amatista verde y diamantes diseñados especialmente para celebrar el nacimiento de la princesa Charlotte.
Una nueva insider real que aprende de la mejor
Más allá del look, la jornada en Cheltenham también dejó ver la cercanía de Harriet con el núcleo de la familia real. Durante el evento, la futura esposa de Peter Phillips compartió risas y confidencias con Zara Tindall, mientras sus respectivas parejas —Mike Tindall y el propio Peter— completaban lo que parecía un plan doble entre amigos.
Todo apunta a que Harriet Sperling no solo se está adaptando rápidamente a la vida dentro de la familia real británica, sino que también ha comprendido uno de los secretos mejor guardados del estilo royal: cuando se trata de elegancia atemporal, pocas estrategias funcionan mejor que seguir los pasos de la princesa de Gales.







