Inés Sastre nos revela los secretos de su reaparición sorpresa después de 20 años: "Pensé: si has bajado cuatro veces esas escaleras de San Remo, si has cantado con Pavarotti... tú puedes con esto"

Inés Sastre nos revela los secretos de su reaparición sorpresa después de 20 años: "Pensé: si has bajado cuatro veces esas escaleras de San Remo, si has cantado con Pavarotti... tú puedes con esto"

Dice Inés Sastre que sus mayores triunfos van siempre precedidos de un alto riego o de un gran miedo. Es así como uno crece y se supera. Seguramente por eso, ella ha sido capaz de manejar durante 40 años una carrera tan exitosa como atípica. Nunca fue una modelo al uso esta castellana —de sangre vallisoletana y avilesa—, tan parisina que podría haber nacido en los mismísimos Champs Elysées, y tan española al mismo tiempo que podría haber sido la protagonista de uno de los famosos cuadros de Julio Romero de Torres. "Dejé muy rápido la pasarela, con 22 o 23 años, porque nunca fue lo mío. Hice todo lo que tenía que hacer, tuve mi experiencia, pero en un momento dado pasé a otra cosa, como me gusta hacer a mí. Reconociendo, además, que mi trayectoria profesional ha sido un poco anómala". 

Y tanto. Con doce años hizo un anuncio de hamburguesas, gracias a que Carlos Saura la descubrió y la llevó hasta El Dorado cuando apenas tenía trece; se fue a París a estudiar Literatura en la Sorbona, priorizando sus estudios sobre todo lo demás, y se quedó en la Ciudad de la Luz 30 años entre campañas, anuncios, presentaciones y el cine; conquistó Italia, el Festival de San Remo como anfitriona —aún se acuerda de los cuatro días bajando aquella escalinata interminable— y también el de Venecia, siendo maestra de ceremonias; ha cantado con Pavarotti, actuado con Andy García, la hemos visto en Torrente y ha bajado como nadie las escaleras del Palais del Festival de Cannes… Pequeñas pinceladas de una carrera icónica y de una generación irrepetible en el mundo de la moda.

Inés Sastre, sonriente durante una producción editorial© PENÉLOPE BLAS

Atravesar tus temores 

Y por eso de que los retos la siguen estimulando y el trabajo le apasiona como el primer día, dijo "sí" a volver a pisar una pasarela. Hacía dos décadas que no se subía: "Desfilé mucho en Milán, París, Londres y Nueva York, pero hace muchísimo. No deja de ser un desafío, pero gracias a mis amigas, que me animaron, y que Simorra ha hecho todo para favorecerme, empezando por que el desfile fuera por la mañana, que ya sabes que yo soy diurna". Ni los taconazos han sido impedimento: "Toda mi vida he intentado respirar hondo y decir: 'Hoy no te vas a caer'. Y la verdad es que, en mis 52 años, nunca me ha pasado. Y menos mal", ríe. 

"Pensé: 'Inés, si has bajado cuatro veces esas escaleras de San Remo, si has cantado con Pavarotti, si has sido maestra de ceremonias en el Festival de Venecia, tú puedes con esto'"

"La verdad es que, cuando me lo propusieron, dije: 'Inés, piénsalo otra vez más. Si has bajado cuatro veces esas escaleras de San Remo, si has cantado con Pavarotti, si has sido maestra de ceremonias en el Festival de Venecia, tú puedes con esto'. Claro que todo lleva su trabajo y hay que concentrarse y no despistarte, y acordarte de todo lo que conlleva salir en un desfile. Ese momento en que respiras y la regidora te manda hacia adelante, ves las luces, pero no ves a nadie y te concentras en tu camino. Es una especie de momento ausente en el tiempo. Pero ya te digo, debe ser un poco que me va la marcha —ríe—. Porque es ponerse en riesgo para poder sobrellevar la timidez. Y cuando has conseguido ganar el desafío, es un momento de adrenalina muy interesante y divertido. Pero sí, creo que se trata de ser capaz de atravesar tus propios temores", continúa Inés. 

"La gente de Simorra me ha cuidado muchísimo, no podría haber estado en mejores manos para esta vuelta; son 'lookazos' muy favorecedores que embellecen a la mujer. La industria textil es muy importante, y yo he sido digamos la cara, pero detrás hay muchos puestos de trabajo, es algo muy serio. Me imponía, claro que me imponía, pero ayudaba a apoyar la moda española y darle visibilidad".

Inés Sastre, enfundada de rojo para una sesión editorial© PENÉLOPE BLAS/ EUROPA PRESS
Con 'looks' de la firma: "No podría haber estado en mejores manos para esta vuelta; son 'lookazos' muy favorecedores que embellecen a la mujer", nos dice la modelo

De manera natural

La felicitación más importante para ella fue la de su hijo: "Está encantado y es muy importante para mí tener su apoyo. Me hizo mucha ilusión que me llamase antes del desfile para animarme y desearme buena suerte, y luego, al día siguiente, para felicitarme. Me dijo: 'Mamá, me ha encantado, lo has hecho muy bien y estoy muy orgulloso de ti'. El próximo 21 de agosto, Diego cumple 20 años —nos recuerda Inés—. Él ha crecido gradualmente con la fama y lo ha asumido de manera muy natural, como yo asumí la mía propia". Lleva dos años fuera de casa, estudiando en la universidad; un momento de la vida que Inés asumió también con toda la naturalidad, porque, como nos decía hace un tiempo, "tiene que volar, como hice yo también".

Vive tranquila, encantada con su perro Zou, un héroe jubilado de la policía, y viaja asiduamente a París, aunque hace ya cinco años que regresó a vivir a Madrid: "Voy de manera regular y siempre estoy en contacto con mis amigos. Claro, muchos de los que estuvimos en París nos hemos ido difuminando, pero era siempre el centro. Y luego también es cada vez mayor la comunidad francesa que ha venido a vivir a Madrid. Es una ciudad que ha cambiado muchísimo y que a todo el mundo le apetece conocer. La gente quiere venir y ejerzo de anfitriona".

Inés Sastre, durante un desfile© Europa Press
Inés Sastre en el desfile de Simorra, en el marco de la MBFW Madrid 2026, hace unos días. Todo un desafío para la 'top', después de dos décadas sin subirse a una pasarela

Mujer independiente

"Soy un espíritu muy libre y creo que siempre lo seré", dice Inés cuando tocamos el tema del amor. "Soy una mujer muy independiente y tengo una vida muy plena, llena de inquietudes y de amigos. Y siempre será una dificultad para mí convivir con alguien. Aun así, no se cierran las puertas a nada, porque no se pueden cerrar las puertas al campo, pero lo cierto es que me he construido en una libertad muy profunda. No sé si no me aguanto a mí misma o no aguanto a nadie", ríe.

Y ahora, ¿si llegan más propuestas para desfilar? "Lo normal es que se deje paso a la generación joven, y yo siempre fui muy selectiva, pero si son cosas puntuales, ¿por qué no? Y además puedo representar una parte del mercado que, hoy en día, no se ve muy representada. Creo que hay espacio y sitio para todo el mundo". Incluso volvería a hacer un cameo en Torrente si Santiago Segura la llamara: "Seguro, sabe convencerte muy bien. Me parece brillante y estoy encantada de que haya tenido el éxito que se merece, porque creo, además, que ha tocado bien el punto de lo que la gente necesita: ir al cine con sus familias y reírse de todo. Es una cosa de lo más sana".

Te puede interesar