La infanta Sofía recupera su 'uniforme' favorito y cumple con el protocolo del Vaticano con recuerdo a su abuela incluido
Por primera vez, la princesa Leonor y la infanta Sofía se encontrarán con un Pontífice siendo ya adultas y con un papel institucional plenamente definido dentro de la Familia Real. Tras recibir al Papa junto a los Reyes en el Palacio Real este sábado, han asistido también en la multitudinaria misa organizada en la Plaza de Cibeles. Ya que el privilegio del blanco es una concesión histórica de la Santa Sede a las soberanas católicas de determinadas monarquías, solo doña Letizia puede vestir de blanco en determinadas audiencias papales, mientras que la princesa de Asturias y la infanta deberán ajustarse a las normas generales del protocolo vaticano, de ahí que ambas vistiesen ayer unos vestidos midi de color negro muy similares entre sí, ceñidos a la cintura y con escote en 'V' y mangas vaporosas. Hoy, sin embargo, la benjamina ha optado por un color de lo más estival, brillante y favorecedor.
El guiño de la infanta Sofía a su abuela en la misa del papa León XIV en Madrid
Ya nos lo decía Gloria Campos García de Quevedo, doctora en Publicidad y Relaciones Públicas, experta en protocolo y profesora de la Universidad Camilo José Cela: "La improvisación no existe o existe muy poco", aseguraba la experta. La Casa Real coordina cada detalle con la Prefectura de la Casa Pontificia, organismo responsable de las audiencias papales, y ningún elemento en los respectivos looks de Leonor y Sofía se deja al azar. Si ayer ambas hijas de los Reyes mostraban su respeto a León XIV enfundadas en dos looks negros de pies a cabeza, hoy lo hacen con tonalidades pastel; Leonor, de azul, y Sofía, de verde. Una gama entre el menta y el pistacho que se reafirma como uno de sus colores preferidos y fortalece su vínculo con su abuela, la reina Sofía, quien adora vestir de verde.
Un traje español de su color favorito
La infanta Sofía ha elegido este domingo un traje ligero compuesto por una blazer de cuello con solapas, cierre central con dos botones, bolsillo de cartera en pecho, dos maxibolsillos frontales y detalle de pinzas externas (475 euros) y un pantalón recto de tiro alto con cinturilla (295 euros), de la firma española especializada en sastrería y camisas Mirto. Debajo, ha llevado un top blanco básico para cubrir el escote.
La elección le va fenomenal a su colorimetría, resaltando su melena rubio tostado y los ojos miel. Puede que esto lo haya aprendido de su abuela, ya que doña Sofía es, asimismo, afín a esta gama cromática. Y no es la primera vez que la hija menor de Felipe y Letizia ha hecho un emotivo guiño a la madre del actual Rey, pues la relación entre ellas es especialmente cercana y fuentes cercanas a la familia siempre han señalado las grandes similitudes que comparten.
A diferencia de su hermana, que ha cargado un bolsito de hombro azul, coordinado con su vestido, durante la misa, la Infanta ha llegado a Cibeles con las manos vacías y prescindiendo de accesorios vistosos. Como calzado, se ha puesto unas bailarinas comodísimas en piel color nude, de Magrit, con detalle dorado en el empeine y una puntera fina que estiliza incluso con ese tacón modesto de apenas un centímetro. Vieron la luz por primera vez en julio de 2025, durante un almuerzo de la Fundación Princesa de Girona, y desde entonces los ha llevado en otras cuatro ocasiones, contando esta.
El mejor accesorio de la infanta Sofía es, en realidad, su precioso pelo largo, que ha peinado esta vez con unas delicadas ondas de agua y la raya en el medio, siguiendo la estela de su madre y su hermana mayor. Las tres han descartado esta mañana de domingo los recogidos y semirrecogidos en favor de estilos sofisticados y, a su vez, más relajados, en sintonía con sus luminosos looks de día en tonos pasteles y blanco.




