La maternidad cuando eres adicta al trabajo, según los expertos: "Los niños precisan la atención de sus padres"

La maternidad cuando eres adicta al trabajo, según los expertos: "Los niños precisan la atención de sus padres"

Uno de los motivos por los que se ha retrasado la maternidad en los últimos años es por el deseo de las mujeres de crecer profesionalmente. Un deseo que es, en realidad, un derecho por el que se ha luchado durante muchos años. Una vez alcanzado, entra en medio la cuestión de la conciliación (que aún tiene mucho recorrido por delante para que exista de verdad), pero también el de aquellas mujeres que no solo buscan y se esfuerza por crecer en su profesión, sino que el trabajo es para ellas (al igual que para muchos hombres) una obsesión. Es lo que se ha dado en llamar workalcoholism o workalcoholic, que se traduce como adicción al trabajo o adicto al trabajo. Cuando este workalcoholism está presente en mujeres que ya se han convertido en madres, impacta tanto en el desarrollo emocional del bebé como en la salud mental de la propia madre.

"Las mujeres 'adictas' al trabajo suelen caracterizarse por una personalidad competitiva, perfeccionista y autoexigentes. Eso suele llevarse al terreno tanto  de crianza como a su maternidad”, nos dice Yolanda Gutiérrez, psicóloga clínica del Hospital Universitario Vithas Madrid Arturo Soria. "Quieren dar el 100 % en ambas parcelas de su vida, lo que crea grandes dosis  de ansiedad y culpa".

Los niños deben sentir que mental y emocionalmente a sus padres muy cercanos cuando estén con ellos; no vale estar presente en la casa, pero con la cabeza en el trabajo o revisando los emails a través del móvil

Yolanda Gutiérrez, psicóloga clínica del Hospital Universitario Vithas Madrid Arturo Soria

Gutiérrez nos explica que la ansiedad se produce porque la exigencia en el trabajo es la misma que la que tenía antes de ser madre, no  se rebaja, a pesar de que un hijo ocupa mucho tiempo y esfuerzo mental y físico, "por lo que la  sensación que se tiene es de no dar todo lo que se debería, no llegar a todo, de  estar desbordadas".

"Y ahí viene la culpa: en el trabajo porque no está con su hijo, en la familia porque no está trabajando. Su mente se encuentra dividida entre profesión y  maternidad", asegura. "Ansiedad más culpa provoca frustración".

Madre trabajadora© Getty Images

Sobrecarga mental cuando se es madre y, al mismo tiempo, se vive con obsesión el trabajo

Ya de por sí la carga mental relacionada con la crianza de los hijos es muy elevada y, si le unimos una carga extra por el plano laboral, todo se complica. Recordemos que no hablamos solo de dedicación al trabajo (que en absoluto desaparece con la maternidad), sino de algo mucho más extremo, de obsesión, que impide disfrutar del tiempo libre o de desconectar las pocas veces que se tiene.

En estos casos, los niveles de desgaste emocional son muy altos, sobre todo en el momento de  dejar a tu bebé y volver al trabajo. "Aparece la culpa por no estar con él, a la vez  que alegría por volver a trabajar", señala la psicóloga. "La pregunta que muchas madres se hacen es la de ¿lo estoy haciendo bien?, ¿soy mala madre por dejar a mi bebé?".

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La especialista subraya que todo cambio necesita de un tiempo de adaptación, "y la maternidad es un cambio vital enorme", subraya. Mientras llega esa adaptación, "la carga emocional es enorme y desgastante, pero el objetivo es llegar a un  equilibrio en el que las madres conocen los límites y las necesidades tanto de  ellas como madres y como personas y de sus bebés y ajustarse a ellos".

Además, aún a día de hoy suele ser la madre-mujer la que lleva la mayor parte de la carga emocional en la crianza, como recuerda Ana Hiniesto, CEO y fundadora de la escuela de maternidad y crianza Dear Womun. "Empezando por que nuestro cuerpo se prepara para dar vida, con la revolución hormonal que eso conlleva a nivel emocional y físico, y todas las pruebas y citas médicas que debes acudir, a veces en horario laboral, desde que te quedas embarazada", nos dice. "Si a esto añadimos que, tras dar a luz, las mujeres lactantes son el único alimento de su bebé y muchas renuncian a serlo o seguir siéndolo cuando se reincorporan al trabajo, la carga aumenta".

Madre atiende una llamada de trabajo con su bebé en brazos© Getty Images/Image Source

Cómo afecta a los niños la obsesión de sus madres por el trabajo

La psicóloga de Vithas Madrid Arturo Soria explica que, si los padres o, en este caso, las madres, encuentran ese equilibrio entre trabajo y familia, los niños no tienen por qué sufrir emocionalmente. "Para ello los niños deben sentir que mental y emocionalmente a sus padres muy cercanos cuando estén con ellos; no vale estar presente en la casa, pero con la cabeza en el trabajo o revisando los emails a través del móvil", subraya.

Lo ideal para la mamá y el bebé es que se mantengan juntitos el mayor tiempo posible.

Ana Hiniesto, CEO y fundadora de la escuela de maternidad y crianza Dear Womun

Por su parte, Ana Hiniesto nos cuenta que lo que ella más observa en relación a las posibles consecuencias de la falta de presencia real de algunas madres es la repercusión en el apego, en la lactancia y en el sueño en los primeros meses. "Los bebés están en la tripa de sus mamás durante más o menos nueve meses; lo único que conocen es su voz, su olor, sus latidos del corazón… sus rutinas. Y durante los siguientes tres meses de vida (el cuarto trimestre que llamamos en maternidad), lo ideal para la mamá y el bebé es que se mantengan juntitos el mayor tiempo posible; da igual si das pecho o bibe", comenta. "Es un período de transición en el que no deberían pasar separados de mamá".

En este sentido, Yolanda Guitiérrez hace hincapié en los niños precisan la atención de sus padres. "No solo ver que están físicamente con ellos; deben sentir que están con ellos, que en ese momento el trabajo ha quedado relegado porque lo más importante son  ellos, y lo sienten así". Asegura que, si esto se consigue, los niños no sentirán la ausencia de los padres y "el trabajo de éstos no será algo contra lo que tienen que competir porque sienten, saben, que lo primero son ellos".