La ofensiva del frío: los ataques de Rusia dejan más de 800 edificios de Kiev sin calefacción desde el viernes y con temperaturas que pueden bajar a -15 grados
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En la primavera de 2022, Natalia fabricaba cócteles molotov para defender Kiev frente al ejército ruso que se aproximaba. Hoy ya no tiene calefacción a causa de los bombardeos, se calienta en una tienda de campaña, pero no se plantea marcharse. "No he salido de Kiev ni un solo segundo desde la invasión a gran escala. Cuando empezó, nos mudamos un poco más lejos (...) a un piso más bajo. Me va mejor, da menos miedo cuando pasan los misiles", cuenta Natalia a la AFP.
"¿Y qué hacíamos entonces? Fabricábamos cócteles molotov. Así que no me iré de aquí. ¿Quién quedaría si no nosotros? Aquí está mi casa, aquí está mi trabajo y amo mi ciudad", dice esta directiva de 45 años, que no da su apellido. La AFP la encontró en el distrito de Desniansky, en una de las tiendas instaladas por los servicios de emergencia donde los habitantes pueden calentarse, conectarse a internet y comer.
Los ataques masivos rusos del viernes causaron al menos cuatro muertos y dejaron sin calefacción a 6.000 edificios residenciales de Kiev, es decir, la mitad de los de la ciudad, lo que llevó al alcalde, Vitali Klitschko, a pedir a la población que evacuara "temporalmente". El alcalde afirmó el domingo por la mañana que más de 1.000 edificios seguían sin calefacción y que el suministro energético continuaba siendo "muy difícil" en la capital. Y este lunes quedan 800 en esas condiciones.
El abastecimiento de calor depende del de electricidad, que también está gravemente perturbado a causa de los ataques rusos que desde 2022 devastan la red energética ucraniana. En Kiev, las temperaturas son gélidas, entre los -7 y los -15 °C. "Llevamos 42 horas sin electricidad, sin calefacción y sin agua", decía Natalia el sábado a la AFP. "Sobrevivimos, como pueden ver". Teme que esta situación se repita "en bucle" si Kiev no protege mejor su red eléctrica frente a los ombardeos del ejército ruso.
Civiles ucranianos se refugian del frío y cargan sus móviles en una tienda de campañaAfp
Por su parte, Olena, de 50 años, profesora de inglés que tampoco da su apellido, asegura que se obliga al "optimismo" para resistir. La solidaridad entre vecinos y las tiendas abiertas por los servicios de emergencia la ayudan "mucho": "Nos apoyamos, nos abrigamos bien, sonreímos y esperamos".
Una prenda en particular le da valor y fuerza: la bufanda de su abuela, que sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial. "Te envuelves en ella, recuerdas lo que ha soportado nuestro pueblo y nosotros también lo soportaremos. No tenemos derecho a rendirnos", afirma Olena. Asegura que Rusia quiere "destruir Ucrania" y no se detendrá hasta que otros países, a nivel internacional, la obliguen a hacerlo.
Un periodista de AFP constató el lunes en Kiev que decenas de personas comían a la luz de sus teléfonos móviles o de sistemas de iluminación de emergencia en una cafetería durante un corte de electricidad, mientras varios generadores zumbaban alimentando los comercios cercanos. "Los trabajos de reparación y restauración continúan las 24 horas del día", ha escrito el alcalde este lunes en Instagram.
Según el alcalde, la situación de la red eléctrica, objetivo de los ataques rusos y afectada además por las duras condiciones meteorológicas, es también "muy difícil en Kiev". El operador nacional Ukrenergo ha anunciado cortes de emergencia ante la sobrecarga de la red. Por su parte, el operador eléctrico privado DTEK ha señalado este lunes que había restablecido el suministro a más de dos millones de hogares que se habían quedado sin electricidad en las regiones de Kiev, Dnipropetrovsk (centro-este), Donetsk (este) y Odesa (sur).
En Dnipro, capital regional de Dnipropetrovsk, el alcance de los daños causados por los recientes ataques rusos es "muy importante" y la infraestructura energética ha quedado "gravemente dañada", precisa DTEK. "Rusia ataca deliberadamente los sistemas de los que dependen los civiles para sus necesidades esenciales, así como a las personas que los reparan", denuncia en X la primera ministra Yulia Sviridenko.
El Ejército ruso ha intensificado en los últimos meses los ataques masivos contra las infraestructuras esenciales ucranianas, apuntando también en ocasiones al sector gasístico, la red ferroviaria y las instalaciones portuarias. Ucrania, por su parte, ataca regularmente refinerías de petróleo en Rusia. El viernes, más de 500.000 personas se quedaron sin electricidad en la región fronteriza rusa de Bélgorod tras un ataque ucraniano.
