Leche frita de la abuela, el postre casero de toda la vida que nunca falla

Leche frita de la abuela, el postre casero de toda la vida que nunca falla

Su elaboración se basa en ingredientes sencillos y económicos, y tradicionalmente la leche frita se convirtió en un postre popular en épocas de escasez. Se asocia con épocas festivas, sobre todo con la Semana Santa y Carnavales, y aquí te vamos a explicar cómo prepararla, porque no queremos que desaparezca de nuestro patrimonio gastronómico. Crujiente por fuera y cremosa por dentro, ¡está de escándalo! Y aquí tienes la receta infalible, ¡en vídeo!

La leche frita es uno de los postres más tradicionales del recetario tradicional español que se compone de harina de maíz cocida con leche y azúcar, aromatizadas con canela y limón, hasta que espesa; se corta el resultado en porciones, se pasan por huevo y se fríen en aceite caliente para servirlas con una mezcla de azúcar y canela. Es un dulce cuyo encanto está en su sencillez y que, desde aquí, reivindicamos porque se ve en contadas ocasiones.

Leche frita © Adobe Stock

¿Cuál es el origen de la leche frita?

La leche frita es uno de esos postres de toda la vida cuya receta pasa de generación en generación y al que no hace falta cambiar nada, ni añadir, ni modernizar, porque así, tan humilde como es, resulta delicioso, y nos evoca la cocina de las abuelas, ¡algo que es maravilloso!

Su origen es algo incierto, aunque todo apunta a que procede de los conventos de zonas castellanas de Palencia y Valladolid, y también hay quien dice que sus raíces están en el País Vasco.   Está considerado como un 'dulce de sartén', como las torrijas, los pestiños, las flores, los buñuelos, etc., que se fríen en aceite caliente.

Como muchos otros dulces tradicionales, surgió para aprovechar excedentes de leche. Las monjas espesaban la leche con harina, la aromatizaban con canela o limón y la freían para crear un postre contundente y económico.

Existen otras variantes con leche de almendra o sin gluten, sustituyendo la harina de trigo por maicena u otras harinas aptas para celíacos o intolerantes al gluten.

Ingredientes para hacer leche frita

Los ingredientes necesarios para hacer la leche frita son: leche, canela, azúcar, harina de maíz, huevo y harina. La leche, además de con canela en rama, se puede aromatizar con cáscara de cítricos, vainilla, un chorrito de anís... ¡A tu gusto!

Paso a paso para conseguir la mejor leche frita tradicional

Para lograr que nos quede en su punto, el truco está en cocer bien la mezcla, sin prisas, hasta que espese de verdad. Si se queda corta de cocción, no cuajará; y si te pasas, la masa quedará demasiado dura. Lo ideal es una crema espesa que se despegue de las paredes del cazo y que, al enfriar, pueda cortarse sin romperse, para después pasar los trozos por harina y huevo. 

Otro punto clave es el reposo.   La leche frita necesita mínimo cuatro horas de nevera, aunque lo ideal es dejarla de un día para otro. Ese tiempo de frío permite que la masa adquiera la textura necesaria para que los cortes queden limpios. A la hora de freír, mejor hacerlo con aceite bien caliente y en tandas pequeñas, para que el rebozado quede dorado y crujiente sin absorber grasa de más. 

No es una receta difícil de hacer, pero sí hay que tener claros los pasos que implica, como puedes ver en el vídeo. Resumidos, serían los siguientes:

Tradicionalmente, la leche frita se ha asociado a celebraciones y festividades, especialmente durante la Semana Santa y los carnavales.© Adobe Stock
Tradicionalmente, la leche frita se ha asociado a celebraciones y festividades, especialmente durante la Semana Santa y los carnavales.
  1. Diluir el almidón de maíz en un poco de leche.
  2. Calentar la leche con el azúcar, la canela y las pieles (que son opcionales; al igual que si te gusta la vainilla, la puedes incorporar para aromatizar).
  3. Retirar los sólidos e incorporar poco a poco la harina de maíz sin dejar de remover hasta integrar bien.
  4. Volcar esta mezcla en una bandeja engrasada con mantequilla o cubierta con papel film y dejar enfriar del todo la masa.
  5. Cortar la masa en cuadrados o rectángulos.
  6. Pasarlos por harina y huevo batido y dorarlos por ambos lados en aceite moderadamente caliente.
  7. Sacar sobre papel de cocina y servir la leche frita con una mezcla de azúcar y canela en polvo.
Puedes aligerar la versión tradicional con varios cambios que no alteran el sabor ni la textura.© Shutterstock
Puedes aligerar la versión tradicional con varios cambios que no alteran el sabor ni la textura.

Leche frita más ligera

La versión clásica no es precisamente ligera, pero hay otras alternativas igual de ricas y con menos calorías.   La base es la misma: leche aromatizada con limón y canela, pero solo se emplea maicena, que espesa mejor con menos cantidad y la textura que aporta es más fina. También se puede sustituir la leche por una bebida vegetal (avena o almendra son las más recomendables) y, en vez de freír los cuadraditos, puedes cocinarlos en el horno o en la airfryer. El azúcar se puede reemplazar por eritritol o una mezcla de especias dulces como la canela, la vainilla y el cardamomo.

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