Llama a recuperar los equilibrios
El avance hacia una concentración del poder en México y el debilitamiento de contrapesos institucionales marcan el eje de El poder desmedido, libro en el que Fernando Rodríguez Doval analiza cómo se desdibujaron los equilibrios democráticos construidos durante décadas.
En entrevista con Alejandro Cacho, para Las Noticias en Heraldo Televisión, el politólogo señaló que en México se observa una reconcentración del poder en el Ejecutivo, lo que rompe con la lógica de contrapesos propia de una democracia y refleja un proceso de regresión autoritaria.
“Lo que hemos visto es que el poder que debería estar disperso se ha ido concentrando nuevamente en el Ejecutivo”, explicó.
Asimismo, sostuvo que el país dejó atrás un proceso de apertura gradual para entrar en una etapa distinta, caracterizada por la consolidación de un nuevo esquema de poder con aspiraciones hegemónicas, lo que, a su juicio, implica una regresión institucional y un cambio en las reglas del juego político.
Durante la presentación que se realizó en días previos, la cual fue organizada por el Centro de Estudios Alonso Lujambio en el ITAM, el autor explicó que la transición mexicana fue atípica porque no rompió con el régimen anterior, sino que avanzó mediante reformas que permitieron elecciones libres y la creación de organismos autónomos, aunque sin desmantelar prácticas ni estructuras heredadas, continuidad que, afirmó, terminó por debilitar la solidez del modelo democrático.
“Ese régimen avanzó en libertades, pero no logró arraigar en la ciudadanía la importancia de la democracia”, dijo.
Frente a ese escenario, planteó que la coyuntura actual no se resuelve con restaurar el esquema previo, sino con impulsar una segunda transición que corrija fallas estructurales y redefina la relación entre instituciones y sociedad, lo que exige un proceso más profundo que el vivido en las últimas décadas.
A diferencia de reformas centradas en leyes o estructuras, el autor recalcó que el cambio debe construirse también desde lo cultural, con una ciudadanía que comprenda y defienda los principios democráticos como base de su vida pública.
Sobre las rutas de salida, insistió en que la reconstrucción democrática requiere la participación de distintos sectores sociales, desde ciudadanía hasta actores políticos y económicos, además de un componente central de educación cívica que no se consolidó en el periodo anterior.
PAL