Mapi Hermida, coach, recomienda a las madres cómo organizar su tiempo: "El error número uno es no tener una rutina matutina propia y empezar el día mirando el móvil"

Mapi Hermida, coach, recomienda a las madres cómo organizar su tiempo: "El error número uno es no tener una rutina matutina propia y empezar el día mirando el móvil"

Cuidar a los hijos, ser súper productiva en el trabajo, atender la casa, organizar las tareas escolares cuando aún son pequeños… Llegar a todo siendo madre implica, en no pocos casos, desgaste, mucho desgaste (físico y emocional). Unido a que, por el camino, no es extraño que se dejen muchas cosas sin hacer porque no da tiempo. ¿Es posible cambiar el chip y hacerlo de otra manera? Se lo hemos preguntado a una de las voces más reputadas en España en los últimos años en lo que a gestión del tiempo se refiere: Mapi Hermida, coach y autora de Sí te da la vida (Plataforma Editorial). La experta da las claves sobre cómo organizar el tiempo y planificar el día a día durante la crianza de los hijos, y pone de manifiesto los errores más habituales que las madres suelen cometer por ese objetivo -casi siempre inalcanzable- de intentar llegar a todo.

Comienzas el libro compartiendo el ejemplo de tu madre, explicando cómo lograba estirar el tiempo para cuidar la casa, a tu abuela, a ti y a tus cuatro hermanos y, a la vez, trabajar fuera. Y todo, sola. ¿Cómo pueden las madres de hoy en día llegar a todo?

Lo primero que debemos entender es que "llegar a todo" es, en muchos casos, una trampa de autoexigencia. Y literalmente imposible. Hoy, más que intentar ser superheroínas, la clave es gestionar nuestra relación con el tiempo y aceptar que nuestras horas son limitadas. No se trata de hacer más, sino de que lo que hagamos durante esas horas tenga significado y esté alineado con nuestros valores.

Somos ricos en tiempo si aprendemos a gestionarlo.

Mapi Hermida, coach y experta en gestión del tiempo

¿Qué es el síndrome de la vida ocupada y cómo afecta a las madres? 

Es esa sensación de ir permanentemente como "un pollo sin cabeza", donde el 80% de las personas siente que no llega a nada. En las madres, se traduce en una sensación de escasez de tiempo crónica que genera estrés, agotamiento y la sensación de llevar una vida sin sentido. Es vivir en el "modo hacer" constante —check, check, check— sin pararse a vivir de verdad.

¿Cómo hacer frente a la presión social de trabajar como si no tuvieras hijos y criar como si no trabajaras? 

La respuesta es la responsabilidad y la aceptación de los límites. Debemos dejar de compararnos con ideales irreales de redes sociales. Es vital establecer límites claros y soltar la culpa. No podemos ser perfectas en todo; debemos aprender a aceptar lo "suficientemente bueno" por encima de lo perfecto para no caer en agujeros negros de insatisfacción.

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Dices, en el libro, que estamos siempre en el hacer, y no en el vivir. ¿Es posible vivir cuando no se llega a nada, cuando se siente ir con la soga al cuello?

Sí, pero requiere un cambio en el punto de vista. Debemos pasar de la mentalidad de escasez a la de abundancia, reconociendo que somos ricos en tiempo si aprendemos a gestionarlo. Incluso en días intensos, podemos buscar "momentos burbuja" o practicar el savoring (saborear) de los pequeños instantes: un café caliente o un abrazo de diez segundos.

‘Sí te da la vida’, de Mapi Hermida (Plataforma Editorial)© Plataforma Editorial
‘Sí te da la vida’, de Mapi Hermida (Plataforma Editorial)

Comentas también que el tiempo es lo más democrático que hay, que lo compartimos todos por igual. ¿Lo es también en la maternidad? La posibilidad de conciliar, de reducir jornada o, directamente, de no trabajar durante unos años para criar y disfrutar del tiempo con los hijos no está al alcance de todas las madres… ¿Cómo democratizar, de verdad, el tiempo en el que los hijos más necesitan a su madre?

El tiempo cronológico es democrático (todos tenemos 24 horas), pero el acceso a la conciliación no lo es. Democratizar el tiempo empieza por la corresponsabilidad real y por políticas que entiendan que el tiempo de cuidado es valioso. A nivel individual, la clave es comprar tiempo delegando tareas que no nos aportan valor para dedicárselo a lo que sí importa: nuestros hijos.

Llegar a todo es, en muchos casos, una trampa de autoexigencia.

Mapi Hermida, coach y experta en gestión del tiempo

¿Cómo priorizar, siendo madre, cuando no se sabe por dónde empezar? 

Lo primero en la agenda debe ser lo más importante (tus hijos, tu salud, tu descanso). El resto se acomodará después. Si te abrumas, pregúntate cada mañana: "¿Cuál es la única cosa que debo hacer hoy?".

¿Qué técnicas de productividad funcionan realmente cuando se tiene hijos y cuáles son 'humo'? 

Funciona la Regla de los 2 minutos (si lleva menos de ese tiempo, hazlo ya) y los Microhábitos. Es "humo" intentar seguir agendas rígidas de 5 a.m. si tu bebé no te ha dejado dormir. Lo que sí funciona es el multitasking inteligente: escuchar un pódcast de crecimiento personal mientras haces deporte, por ejemplo.

Madre organizada© Getty Images

¿Qué errores cometen la mayoría de las madres al intentar organizarse mejor? 

El error número uno es no tener una rutina matutina propia y empezar el día de forma reactiva mirando el móvil. Otro gran error es la falacia del planificador: pensar que tardaremos menos de lo que realmente tardamos, lo que nos lleva a vivir estresadas por el reloj.

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Los hijos aprenden más por lo que ven en sus figuras de referencia que por lo que les dicen. ¿Cómo mostrarles una buena gestión del tiempo?

Siendo su brújula y no solo su reloj. Deben vernos disfrutar de nuestro "tiempo azul" (hobbies, descanso) sin culpa. Si ellos ven que somos dueños de nuestras horas y que sabemos decir "no" para proteger lo importante, aprenderán a hacer lo mismo.

¿Cómo enseñarles que la vida tiene sentido cuando parece que los adultos vivimos en una rueda de la que es imposible bajar?

Viviendo con propósito. Cuando compartimos con ellos nuestro "para qué", les enseñamos que el tiempo no es algo que se gasta, sino algo que se vive. Si tienes una visión clara de vida todo tu tiempo se orientará en esa dirección y lo dotarás de sentido.