Mariló Montero (60) se suma a las tendencias de la generación Z con vaqueros lavados y zapatillas 'animal print'
Hay una nueva Mariló Montero que empieza a asomarse con más frecuencia de lo habitual. Quizá tenga que ver con su reciente estreno como abuela —su hijo Alberto Herrera y su mujer, Blanca Llandres, han sido padres hace apenas unas semanas— o con una etapa vital en la que el tiempo se mira de otra manera. Lo cierto es que la presentadora lleva meses afinando su estilo, cada vez más atenta a las tendencias, en sintonía con el universo de su hija, la modelo Rocío Crusset. Sus redes se han convertido en un pequeño cuaderno de estilo donde conviven looks y reflexiones, como la última, dedicada a los quioscos, que ha despertado cierta nostalgia generacional. En ese contexto, su último conjunto plantea una cuestión muy concreta —y muy actual—: cómo vestirse en ese terreno ambiguo del entretiempo.
El abrigo de ante: una pieza con alma vintage
El eje del look es un abrigo de ante en color camel, de largo generoso, con aberturas laterales y una doble botonadura frontal muy original, el diseño prescinde de cuello y adopta un aire ligeramente vintage que conecta con la tendencia actual de rescatar siluetas del pasado.
El ante, material históricamente asociado a los años setenta, ha vuelto con fuerza en las últimas temporadas, especialmente en tonos tierra. Aquí funciona no solo por estética, sino por utilidad: abriga lo suficiente sin resultar pesado, algo clave en días de temperatura inestable. Es, además, una pieza que podría circular sin esfuerzo entre generaciones. No costaría imaginarla en el armario de Rocío Crusset.
Vaqueros que vuelven: del archivo a la calle
El resto del conjunto se construye desde la sencillez. Un jersey blanco de punto sirve de base neutra para dejar espacio al abrigo. Pero son los vaqueros los que introducen una capa más interesante.
De corte recto, en azul claro y con ese acabado ligeramente lavado que remite tanto a los años ochenta como a los noventa, el pantalón conecta con una de las corrientes más visibles de la moda actual: la nostalgia. No es casualidad que estas siluetas hayan vuelto. La industria lleva varias temporadas revisitando décadas pasadas, y el denim ha sido uno de los vehículos principales de ese regreso.
En Mariló, el efecto es claro: rejuvenece. El vaquero recto, bien ajustado en cintura y más suelto en la pierna, estiliza y aporta naturalidad.
Zapatillas modernas y un bolso clásico
El giro inesperado llega en los pies. Las zapatillas, en color crudo, combinan cordones rosas, detalles en amarillo flúor y un estampado animal print que rompe con la sobriedad del resto del look. No son discretas. En este caso, cumplen una doble función: rebajan la formalidad del abrigo de ante y añaden un punto divertido que conecta con una estética más joven.
Frente a ese punto más desenfadado, el bolso introduce equilibrio. Se trata de un modelo grande, en piel marrón, de líneas limpias y sin elementos llamativos.
Nostalgia y presente: de los quioscos a la moda
El texto que acompaña a las imágenes no es un añadido menor. En él, Mariló Montero reflexiona sobre la desaparición de los quioscos y de una forma de vida más pausada, más tangible. Habla de conversaciones, de rutinas compartidas, de objetos que se tocaban. Y, sin pretenderlo, conecta con una de las claves del momento actual.
La moda, como casi todo, está atravesada por esa misma nostalgia. El regreso de los vaqueros de los ochenta, del ante, de las siluetas amplias o de ciertos códigos estéticos responde a un contexto más amplio: una sociedad que mira atrás buscando referencias estables.
En ese sentido, el look de Mariló no es solo una propuesta de entretiempo. Es también una pequeña síntesis de ese momento. Una mezcla de pasado y presente.




