Mario Iván Martínez: lo artístico nos dignifica como especie
Mario Iván Martínez presenta una de las temporadas más activas de su trayectoria, con una agenda que reúne teatro, literatura y música, a través de proyectos con los que reafirma su compromiso de acercar el arte y la cultura a nuevas generaciones.
“Habitar el arte significa asumirlo con responsabilidad, con respeto y con gozo. No hacerlo de manera burocrática o esquemática, sino entender que el arte es lo que nos dignifica como especie”, explica en entrevista con El Heraldo de México.
Bajo la premisa de que “el arte debe habitarse y no sólo ejercerse como una profesión”, en julio, presenta “Niños, inventos y pinceles. La infancia de Leonardo da Vinci”, libro editado por Penguin Random House, con el que continúa su proyecto literario dedicado a explorar la infancia de grandes creadores y personajes históricos como Vincent van Gogh y Sor Juana Inés de la Cruz.
“Los datos están disponibles, mi trabajo es buscar aquellos episodios, anécdotas y circunstancias que puedan convertirse en historias fascinantes”, señala.
En el caso de Leonardo da Vinci, el autor se concentra en la infancia del creador renacentista y lo retrata como un niño curioso que observa, pregunta y experimenta. Asimismo, explora la relación con su tío Francesco, quien lo lleva al campo para descubrir plantas, animales, agua y cielo, una influencia fundamental para comprender la formación del artista que más tarde transforma la relación entre arte y ciencia.
En la música, Mario Iván Martínez presenta “Soñando al compás. Mi amiga la orquesta, ¡fábrica de sueños!”, junto a la Orquesta Sinfónica de Minería (OSM), un espectáculo familiar que, a través de la narración y la música, busca acercar el repertorio sinfónico a nuevas generaciones.
El espectáculo, que se presenta el 26 de julio en la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli, bajo la dirección de Raúl Aquiles Delgado, director de la OSM propone un recorrido por obras como “La primavera”, de Vivaldi; “Música para los reales fuegos de artificio”, de Händel; y la adaptación de “El nuevo traje del emperador”, de Hans Christian Andersen, con música de Haydn.
“La intención es cambiar la percepción de que la música clásica pertenece únicamente a especialistas. No se trata de presentar una obra como una obligación académica, sino de abrir una puerta para que después quieran acercarse a ella”, explica.
tubas y bemoles. La música y los cuentos”, un espectáculo en el que aborda la infancia de Wolfgang Amadeus Mozart y, posteriormente, introduce a los niños al universo de la orquesta mediante “Tubby la tuba”, cuento sinfónico de George Kleinsinger y Paul Tripp.
En el ámbito teatral, mantiene vigente “Diario de un loco”, adaptación del texto de Nikolái Gógol que en 2027 cumple 15 años desde su estreno. La puesta en escena, dirigida por Luly Rede, se presenta los días 23 y 30 de julio en el Teatro Hidalgo y representa, en palabras de Martínez, uno de los trabajos actorales más demandantes de su carrera.
El relato sigue el descenso hacia la locura de Poprishchin, un funcionario ruso que, entre la frustración personal, la desigualdad social y la búsqueda de reconocimiento, pierde gradualmente el vínculo con la realidad.
Por último se suma Descubriendo a Cri-Cri, espectáculo con el que Martínez difunde desde hace casi dos décadas la obra de Francisco Gabilondo Soler, y que, “con el respaldo de sus descendientes”, el actor y narrador explora la dimensión literaria y creativa del compositor mexicano.
El espectáculo, que tiene funciones los domingos de agosto, incluye canciones “El baile de los muñecos”, “El ropero”, “Cucurumbé”, “Pollitos jardineros”, “Ratones bomberos”, “Cochinitos dormilones” y “El ratón vaquero”.
Finalmente, frente al avance de la inteligencia artificial y las nuevas formas de consumo cultural, Martínez defiende el valor de la experiencia presencial.
“El acto escénico vivo sigue siendo irrepetible. Un concierto, una obra de teatro o un cuentacuentos tienen algo que ocurre sólo en ese instante y que ninguna tecnología puede sustituir”, concluye.
PAL