Marta Otero, pedagoga, sobre si los hermanos mellizos o gemelos deben ir a la misma clase: “Debería ser una decisión conjunta entre familia y escuela”
La escolarización de mellizos o gemelos plantea una pregunta recurrente: ¿juntos o separados en clase? Estamos ante una de esas decisiones que inquieta a muchas familias. Lo cierto es que no existe una fórmula universal: partimos de que cada niño tiene su propio ritmo, su carácter y sus necesidades. Mientras algunos expertos recomiendan mantenerlos unidos en los primeros años para favorecer la seguridad y la adaptación, otros señalan que separarlos más adelante puede impulsar su autonomía y ayudarles a construir una identidad propia. En este contexto, padres y escuelas buscan el equilibrio que mejor se ajuste a cada pareja de hermanos, tal y como nos explica Marta Otero Jiménez, pedagoga, maestra y logopeda, quien nos ha ayudado a entender mejor cómo se suele gestionar esta situación, buscando siempre lo mejor para los niños.
¿Qué factores deberían tener más peso a la hora de decidir si unos mellizos o gemelos van juntos o separados en el colegio?
Los propios de cada niño. Cada niño es diferente, tiene sus propias características personales e individuales, necesidades concretas o situación personal, familiar o social específica. Por esta razón, no existe una regla única que podamos generalizar. Lo más frecuente es que en Infantil permanezcan juntos por cuestiones de seguridad en el periodo adaptativo, y separarles ya más de cara a los cursos de Primaria, para favorecer de esta manera su autonomía. Pero siempre dependerá de cada caso particular.
¿Existen evidencias científicas o pedagógicas que apoye una opción sobre la otra?
Se pueden encontrar estudios realizados al respecto, donde la principal conclusión es la comentada anteriormente: no se pueden establecer normas comunes para todos los niños, ya que todos los casos son diferentes.
Lo más frecuente es que en Infantil permanezcan juntos por cuestiones de seguridad en el periodo adaptativo, y separarles ya más de cara a los cursos de Primaria, para favorecer de esta manera su autonomía
¿Hasta qué punto influye la personalidad de cada niño en esta decisión?
Es clave, ya que esas características personales de cada uno de ellos son las que nos harán tomar unas decisiones u otras.
¿Qué beneficios puede tener que los hermanos vayan a clases separadas en términos de autonomía y construcción de la identidad?
Cada niño tendrá su espacio, de tal manera que se favorecerá el desarrollo de su autonomía, la adquisición de otros roles diferentes al de su hermano o hermana, y las relaciones sociales con sus iguales.
¿Qué riesgos puede haber si se separa a dos niños que tienen un vínculo muy estrecho?
Puede aumentar la ansiedad por separación, ya que no solo se produce la separación de los padres al entrar al centro escolar, sino también la de su hermano o hermana, dificultar el proceso de adaptación o mostrarse más retraídos e inseguros. Por esta razón, el hecho de separarlos en aulas diferentes se plantea más en la etapa de Primaria que en Infantil, ya que los niños, según van madurando, se van mostrando más independientes.
¿Cómo influye compartir aula en el rendimiento escolar de mellizos o gemelos?
Hasta lo estudiado hasta el momento, no existe ningún tipo de evidencia que muestre una dificultad en el rendimiento escolar como tal, pero el bienestar emocional de un niño es clave para su aprendizaje. Si se encuentran adaptados, motivados, seguros… estarán más receptivos ante los aprendizajes.
¿Separarlos puede generar ansiedad o inseguridad en algunos casos?
Sí, como se decía anteriormente, sobre todo en edades tempranas. Cuando un niño inicia su etapa educativa, puede vivir con mucha ansiedad la separación de sus padres. Si a esto le añadimos la separación de su hermano, las dificultades adaptativas pueden incrementar.
Puede aumentar la ansiedad por separación, ya que no solo se produce la separación de los padres al entrar al centro escolar, sino también la de su hermano o hermana
¿Qué estrategias recomienda para acompañar emocionalmente a los niños si se decide separarlos?
Si se ha decidido separarlos, es porque la familia y el centro educativo (en el caso de que ya estén escolarizados), que son quienes conocen a los niños, así lo han considerado oportuno conociendo sus características y necesidades personales. Por tanto, no se tiene por qué tener ninguna pauta específica, las similares ante cualquier niño al iniciar la adaptación escolar: transmitir calma y seguridad a los niños con mensajes positivos, anticiparles el nuevo cambio que va a suceder, hablarles del profesor nuevo, del espacio educativo, de sus nuevos amigos…
¿Cómo debería abordarse esta decisión desde el centro educativo?
Debería ser una decisión conjunta entre familia y escuela, debe existir un trabajo en equipo entre ambos contextos. Ellos son los que más conocen a los niños (en el caso del centro educativo, como se comentaba anteriormente, si estos ya han estado escolarizados previamente). Y si el centro educativo no conoce a los niños a la hora de tomar la decisión, deben apoyarse en las familias para conocer cómo son y qué necesidades tienen sus futuros nuevos alumnos. Solo de esta manera, podremos tomar una decisión lo más ajustada posible a cada caso.
¿Hay casos en los que se recomienda claramente mantenerlos juntos?¿Y en otros en los que la separación es lo más adecuado?
Hay casos en los que no existen dificultades a la hora de separarlos, son niños independientes, seguros, con buenas habilidades sociales y emocionales. Pero, en otros casos, sobre todo en edades tempranas, donde los niños se muestran más retraídos, tímidos, inseguros… es más conveniente que tengan cerca a su figura de apoyo que es su hermano.
¿Qué consejos darías a las familias que están dudando y sienten miedo a equivocarse?
Es inevitable sentir que podemos equivocarnos, no tenemos una bola de cristal para adivinar el futuro, así que hay que brindarles apoyo y acompañamiento en esta decisión. Pero al final, ellos son los mejores conocedores de sus hijos, por tanto, les invitaría a que se comuniquen con el centro escolar para transmitirles la mayor información sobre sus hijos, así como sus necesidades, con el fin de asegurarnos tomar la decisión más ajustada en cada caso.

