Rocío Crusset inaugura la Feria de Abril: de los toros con el vestido de la pedida de su hermano al reencuentro con Blanca Llandres en el 'pescaíto'
Ayer, antes de la tradicional noche del pescaíto que da el pistoletazo de salida a la esperadísima Feria de Abril, numerosos rostros conocidos se dieron cita en en la Plaza de la Real Maestranza de Sevilla para disfrutar de una tarde de toros. Entre las asistentes, destacó Rocío Crusset, quien triunfó con un look perfecto para eventos de entretiempo protagonizado por un vestido de flores que ya le habíamos visto el pasado octubre en una cita muy señalada para ella: la pedida de mano de su hermano, Alberto Herrera, y Blanca Llandres.
Un look cómodo y estiloso para acudir al ruedo
La modelo y diseñadora apostó ayer por un vestido de la firma británica Rixo (495 euros), una firma conocida por sus siluetas femeninas y estampados llamativos. El diseño, de largo midi y mangas tres cuartos ligeramente acampanadas, destaca por su escote en pico, que estiliza el cuello y el torso, aportando equilibrio al conjunto.
Esta pieza incorpora el reconocible corte imperio de la casa, con costura bajo el pecho que define la cintura de forma sutil además de aportar comodidad. Confeccionado en un tejido de flores, combina cuerpo en tonos rojos con estampado floral multicolor y una falda negra que mantiene el mismo motivo, creando un contraste armonioso. El resultado es un vestido fácil de llevar, favorecedor y con un punto distintivo gracias a su mezcla de colores y volúmenes.
Lo combinó con el calzado más buscado los días de feria: las alpargatas. Escogió un par clásico de cuña de yute en rojo con escote en 'V' en el empeine y cintas al tobillo. Remató con pendientes a tono y un bolsito de mano en tono crudo.
Vestido de flores inspirado en la porcelana china
El crepé de seda de estampado Butterfly Mix, con flores en tonos cálidos que recuerdan a la porcelana china tradicional, trasmite unos aires artísticos y bohemios que suponen una gran innovación en el armario de Rocío, pues ella suele decantarse en este tipo de eventos por looks lisos y de líneas puras y estructuradas.
El pasado octubre, la propia Rocío compartió en su Instagram imágenes con este mismo look, que fue el que escogió para una cita muy especial: la pedida de mano de su hermano, Alberto Herrera, y Blanca Llandres. Precisamente con su cuñada se reencontró ayer después de la tarde de toros. Para la popular noche del pescaíto, la modelo se cambió de conjunto y dejó a un lado las flores en favor de una prenda totalmente minimalista, un vestido negro satinado al más puro estilo Carolyn Bessette que funciona tanto en la Feria como en una cena romántica, una boda o incluso la oficina.
"Mi cuñi la mejor" escribió junto a una imagen tomada en el Real en la que aparece, muy sonriente, fundida en un gran abrazo con Blanca, quien lleva un top color albero y un pantalón marrón ancho.




