Mejillones al vapor con un toque picante: la receta más sencilla y sabrosa
El mejillón es uno de esos productos que, para quienes disfrutan de los sabores marineros, son un verdadero tesoro gastronómico repleto de bondades. Cuando son de buena calidad, resultan un bocado excepcional, pero es que, además, son más asequibles para el bolsillo que otros mariscos y, gracias a su cultivo en bateas (plataformas flotantes donde crecen de forma controlada), permiten que haya mejillón en el mercado durante todo el año.
Esto, sin olvidar sus ventajas nutricionales: bajos en grasas y calorías, los mejillones son una buena fuente de proteína de calidad y aportan también minerales como hierro, yodo y zinc, además de ácidos grasos omega-3 y vitaminas del grupo B.
Y luego está su enorme versatilidad, que permite convertir al mejillón en ingrediente de infinidad de recetas, desde las más elaboradas y complejas hasta las más sencillas. La que proponemos hoy pertenece a este segundo grupo: una forma de cocinar el mejillón realmente fácil, donde este molusco se acompaña con pocos ingredientes (ajo, guindilla y vino blanco) y se cocina al vapor.
El único paso que sí requiere de cierta maña y algo de tiempo es la limpieza del mejillón, sobre todo porque, al presentarse en esta receta con su propia concha, deberán estar bien limpios. Pero incluso en caso de que quieras saltarte este paso, puedes comprar una bandeja de mejillón vivo limpio, ya envasado.
No obstante, si vas a limpiarlos en casa, te recordamos aquí unos tips para conseguir los mejores resultados.
TIPS PARA LIMPIAR LOS MEJILLONES EN CASA
Al servirlos al vapor con su propia concha, la limpieza es clave porque el caldo que sueltan se suele aprovechar (o al menos se entra en contacto directo con él).
- En primer lugar, revisa bien cada mejillón. Si alguno está roto, descártalo. Si está abierto, dale un pequeño golpe seco contra la encimera o contra otro mejillón; si no se cierra (o lo hace muy lentamente), tíralo: no es seguro para el consumo.
- La parte más sucia suele ser la concha externa, con restos de arena o incrustaciones. Para limpiarla puedes usar un cuchillo pequeño y raspar las adherencias, siempre con cuidado de no romper la concha.
- Quítales las ‘barbas’ (filamentos que salen del mejillón para adherirse a las rocas). Tira de ellas con fuerza hacia la parte estrecha (la punta o bisagra) del mejillón. Hacerlo hacia la parte ancha puede romper la carne interior y hacer que el mejillón pierda jugos durante la cocción.
- Si quieres una presentación ‘de restaurante’, pasa un cepillo de cerdas duras o un estropajo de alambre bajo el grifo para eliminar cualquier residuo arenoso. Como se sirven con la concha, este paso garantiza que nadie encuentre 'tierra' en el plato.
- Coloca los mejillones ya limpios en un colador y acláralos bajo un chorro de agua fría. Déjalos escurrir un minuto y cocínalos inmediatamente.
RECETA DE MEJILLONES AL VAPOR CON AJO Y GUINDILLA
Aunque puedes ver la preparación de la receta pulsando en el play en el vídeo superior, te la dejamos también aquí debajo por escrito.
Ingredientes
- 1 kilogramo de mejillones frescos
- 2 dientes de ajo
- 1 guindilla
- 1 vaso de vino blanco
- sal
- Aceite de oliva virgen extra
- Cebollino o perejil picado
Preparación
-Limpia muy bien los mejillones bajo el chorro de agua fría y quita con el cuchillo todas las barbas e impurezas que tienen en las conchas.
-Pela los 2 dientes de ajo, pícalos en trocitos pequeños.
-Echa un chorro de buen aceite de oliva en una cazuela y rehoga el ajo.
-Añade la guindilla entera y remueve suavemente.
-A continuación, incorpora el vaso de vino blanco.
-Suma los mejillones limpios y echa por encima un poco de sal.
-Pon una tapa y espera a que los mejillones se abran por efecto del vapor.
-Sirve en una fuente los mejillones y, con ayuda de un cazo, riégalos con el caldito que ha quedado en la cazuela.
-Espolvorea por encima con un poco de perejil o cebollino picado.
-Puedes acompañar con unas cuñas de limón.



