El sueño de la Expo en un Serbia fracturada: "Construiremos un legado que mejorará el atractivo y la competividad del país"

El sueño de la Expo en un Serbia fracturada: "Construiremos un legado que mejorará el atractivo y la competividad del país"

A unos 15 kilómetros del centro de Belgrado, en el sureste de la ciudad, se divisan grúas, mucho polvo y gigantescas estructuras de edificios, sobre los que destaca un enorme estadio de fútbol con el aspecto futurista que se estila ahora, pese a que todavía lo cubran andamios interminables. Una enorme cuadrilla de 4.000 personas trabaja cada día en un área de 25 hectáreas junto al río Sava con el tiempo justo para la inauguración de la Expo 2027 el 15 de mayo del próximo año, la primera que se celebra en los Balcanes. La idea es culminar este año las obras, solo a falta de remates.

"Vamos con seis meses de retraso por las aguas subterráneas, pero lo hemos acelerado y lo vamos a solucionar", explica a pie de obra Sinisa Mali, ministro de Finanzas y viceprimer ministro serbio, uno de los nombres que suenan para reemplazar al presidente, Aleksandar Vucic, el próximo año. "Mis próximos planes son jubilarme", dice entre risas el que fuera alcalde de la capital serbia cuando, entre pregunta y pregunta sobre el inmenso proyecto, alguien cuela la cuestión inevitable sobre su futuro, al mismo tiempo que se le pregunta por el equipo de sus amores ("El Estrella Roja, por supuesto").

Porque, sin fecha fija todavía, Serbia celebrará elecciones generales en 2027, a las que Vucic, quien fue primer ministro primero y, desde 2017, presidente, ya no podrá presentarse por haber agotado el número máximo de dos mandatos que fija la Constitución. Tanto la Expo como la cita electoral coinciden con un clima político muy enrarecido desde hace casi año y medio por las protestas masivas y la huelga de los estudiantes, que ocupó todo el curso académico pasado. Los universitarios acusan al Gobierno de corrupción y planean presentarse a los comicios con una lista que mantienen en secreto hasta que haya convocatoria oficial. Tienen miedo a las represalias que se puedan tomar con los nombres que figuren en esa lista.

Así van las obras de la Expo de Belgrado que pretende mostrar una Serbia moderna ante el mundo.

"Las cosas han cambiado, ahora ya no ves a nadie", asegura Mali sobre los estudiantes y sus protestas. "Intentaron, diría abiertamente, tomar el poder sin elecciones. Nosotros hablamos de lo que le importa a la gente. Esa es nuestra política y seguiremos así", sentencia el viceprimer ministro.

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Mali prefiere explicar el plan que, centrado en la Expo, llegará, según sus palabras, a todo el país. Precisa que del presupuesto total, de 17.800 millones de euros, unos 1.300 son específicamente para la Expo (la contratista principal es la empresa Power China y el proyecto es del estudio español Fenwick Iribarren Architects), y el resto está dedicado a ambiciosas infraestructuras que implican al resto del país: una línea ferroviaria de alta velocidad que unirá Belgrado y Budapest, la primera línea de metro, una planta de energía, varias autopistas y, por supuesto, el nuevo estado nacional que será sede de su selección de fútbol y de grandes espectáculos, con una capacidad para 52.000 espectadores y un coste estimado de 460 millones de euros.

"El plan supone construir un legado de todo esto que mejorará el atractivo y la competitividad de todo el país", destaca Mali. El recinto de la Expo será después la nueva Feria de Exposiciones y Congresos de Belgrado y saldrán a la venta las 1.400 viviendas construidas para albergar al personal y a los países participantes durante el evento. "En el momento en que acabe la Expo, va a haber un boom inversor en esta área, que estaba antes vacía. Es una gran oportunidad y hará a Belgrado más atractiva", remarca el ministro.

El viceprimer ministro y ministro de Finanzas serbio, Sinisa Mali, muestra las obras de la Expo a un grupo de periodistas internacionales.

El viceprimer ministro y ministro de Finanzas serbio, Sinisa Mali, muestra las obras de la Expo a un grupo de periodistas internacionales.E.M.

"El Gobierno vende la Expo como un gran éxito y como un legado duradero en términos económicos", señala la investigadora del Real Instituto Elcano Mira Milosevich, un argumento que opina "que la gente está comprando". "Entre otras cosas, es una maniobra de distracción, pero sí que es algo importante y supone una proyección diplomática, como sabemos en España por la experiencia en Sevilla en 1992", recalca esta experta.

"Existen muchas similitudes entre la Expo 2027 y algunos proyectos emblemáticos anteriores puestos en marcha por el Gobierno, como el desarrollo del Belgrade Waterfront -otro proyecto urbanístico millonario-", explica la analista Sofija Popovic, del medio regional EuropeanWestern Balkans. Esta periodista destaca que "las autoridades presentan estas iniciativas a nivel nacional como proyectos de importancia vital para el desarrollo económico del país, a pesar de que los indicadores y las pruebas disponibles sugieren que no se puede construir un crecimiento económico sostenible de forma realista así".

Popovic también aprecia un intento de "mejorar la reputación internacional tras un año en el que el lado represivo del régimen serbio se hizo cada vez más visible", dice en referencia a las denuncias del movimiento estudiantil para acallarlos. Aunque, insiste, "mucha gente en Serbia cree que el principal motor siguen siendo las lucrativas oportunidades financieras asociadas al proyecto".

Aleksandar Djokic, analista político, también señala que la Expo "es valiosa para mejorar la imagen del régimen de Vucic" y que el sentir general de "la parte disidente" es que es "un gran esquema de corrupción y que la corrupción es una parte crucial del sistema de lealtad para las élites". Sobre el clima político y las tensiones en las calles, Djokic describe el descontento como "alto", "aunque la energía de las protestas ha disminuido".

"El régimen buscaba dar tantas largas como fuera posible hasta las elecciones y así ganar tiempo" y, según su opinión, ha conseguido "mantener su base de votantes". Mientras la desunión entre el movimiento estudiantil y la oposición "ha reducido su capacidad de organización y de agitación contra el régimen, lo que hace que la victoria de éste parezca cada vez más probable".

Una de las estructuras a medio levantar en el recinto de la futura Expo.

Una de las estructuras a medio levantar en el recinto de la futura Expo.E.M.

"Una preocupación mayor, independientemente de cuándo se celebren las elecciones, es la falta de confianza en el propio proceso electoral", apunta Sofija Popovic. "Como han señalado reiteradamente organizaciones nacionales e internacionales, en Serbia no existen condiciones para unas elecciones libres y justas. A pesar de los esfuerzos de la UE por mejorar las condiciones electorales y aumentar la libertad de prensa en Serbia -es uno de los países candidatos a la integración-, se han producido muy pocos avances en la práctica", destaca esta periodista.

"El país es muy agradable, pero políticamente es bastante insoportable para la gente que vive allí", asegura Mila Milosevich, nacida de Belgrado, aunque lleva muchos años viviendo en España. "Es un régimen híbrido que cumple las exigencias formales de democracia, pero en la práctica un círculo bastante estrecho alrededor de Vucic toma las decisiones importantes". "Mi sensación la última vez que estuve es que los serbios están hartos de Vucic, de la oposición y de los estudiantes, pero que han aprendido a conllevar la situación".

Mientras, los miles de obreros y los pitidos de las grúas siguen ajenos a estos asuntos, con la vista fija en los plazos y el año próximo. "La Expo es la mayor oportunidad de desarrollo que hemos tenido nunca, solo hay que ver lo que pasó en Lisboa, en Vancouver, en Shanghai o en Sevilla", insiste entusiasta el viceprimer ministro Mali sobre lo que supone la cita para su país. "Es el mayor evento que hemos organizado en nuestra historia y presenta a Serbia de diferentes maneras a todos los miembros de la Unión Europea. Antes o después, tendremos una integración total", asegura convencido.