Menú semanal sin complicaciones: platos sanos, ricos y fáciles
Es importante tener rutinas y, dentro de lo que cabe, cocinar y comer son dos de ellas. Pero hay que intentar que algo que tenemos que hacer a diario no sea monótono ni aburrido. Comemos para alimentarnos; es una necesidad, pero también es un placer y algo que influye directamente tanto en nuestra salud física como mental y emocional. Y el menú semanal puede ser de gran ayuda en este sentido para que no nos agobiemos y podamos disfrutar de recetas ricas y sanas.
Productos de temporada
Estrenamos mes y estamos a medio camino entre el invierno y la primavera. Aprovechemos los productos de esta temporada, con esos cítricos jugosos y llenos de sabor y aroma, pero también el kiwi, jugoso y lleno de vitamina C, y esa fresa entre ácida y dulce que ya empezamos a ver en los mercados, sin olvidar las espinacas, el brócoli, la coliflor o la alcachofa. Los vegetales han de ser protagonistas en nuestra dieta, al igual que las legumbres, el huevo, los lácteos y otras proteínas en forma de pescados, mariscos, aves y carnes.
Desayuna bien, con una mezcla equilibrada de proteínas, grasas saludables e hidratos de carbono, con las vitaminas, minerales y la fibra que hay que incluir desde primera hora de la mañana. Y planifica tus almuerzos y cenas para que cumplan con todas las necesidades nutricionales que demanda nuestro organismo cada día. Una buena alimentación también es importante para una buena salud emocional.
Cada día rota sabores, ingredientes y técnicas para no cansarte, y varía entre ensaladas, sopas, cremas, pastas, arroces, asados, plancha, parrilla y 'tira' de toda la artillería culinaria que tienes en casa: horno, microondas, air fryer, vitro, inducción, cocina de gas... ¡Todo es válido!
Una lista de la compra inteligente
- Revisa tu despensa y tu nevera para usar lo que ya tienes (arroz, pasta, verduras, patatas, legumbres, huevos, etc.). Fíjate en lo que necesitas para hacer las recetas que te proponemos, y compra solo lo que te falte. Abogamos por el 'desperdicio cero'. Aprovecha lo que ya tienes y no compres de más.
- Hay ingredientes básicos que siempre hay que tener: conservas, verduras, frutas, legumbres, cereales, frutos secos, pastas, huevos y arroces, y fíjate en los congelados, porque siempre está bien tener pollo, carne y pescados en el congelador para tirar de ellos cuando haga falta.
- Aprovecha también las conservas, tanto de verduras como de pescado y marisco, o de aves. Son grandes aliadas a la hora de confeccionar un menú semanal.
- Confecciona una lista de compra por categorías de productos, para comprar solo lo que te haga falta.
- Opta siempre por los productos de temporada, están en su mejor momento, y eso quiere decir con su mejor textura y sabor, y seguramente, a buen precio.



