Netanyahu advierte al Gobierno libanés de que o "toman su destino con sus manos" contra Hizbulá o lo hará Israel

Netanyahu advierte al Gobierno libanés de que o "toman su destino con sus manos" contra Hizbulá o lo hará Israel

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Con Irán como principal frente y a medida que se intensifican los ataques de Hizbulá, Israel envía cada vez más avisos y cazas de combate al Líbano. Las sirenas-popular índice de medición estos días-ya son más habituales en el norte que en el centro del país que sigue siendo el principal objetivo de Irán.

Los 200 proyectiles y 20 drones de Hizbulá lanzados el miércoles por la noche no solo han provocado el aumento de ataques en el Líbano, sino que acercan la opción de una mayor intervención terrestre. Tras la peor noche desde finales del 2024 en las localidades norteñas que lidian con esporádicos misiles balísticos iraníes y sobre todo proyectiles de menor alcance y mayor frecuencia de Hizbulá, Israel avisa al gobierno libanés que si no evita los ataques desde su territorio, su ejército se ocupará de ello.

"Dije al Gobierno del Líbano hace unos días que están jugando con fuego si siguen permitiendo a Hizbulá actuar en contra de su compromiso de desarmarlo. Ha llegado el momento de que tomen su destino en sus propias manos. Si no lo hacen, lo haremos nosotros", ha advertido este jueves por la noche el primer ministro Benjamin Netanyahu en una rueda de prensa en la que analizó lo que llama "días históricos"."Estamos aplastando al régimen terrorista en Irán. Estamos dañando y aplastando a quien hace lo que le pide, Hezbolá en el Líbano", aseguró.

"Prometimos calma y seguridad a las comunidades del norte de Israel y eso es exactamente lo que haremos", declaró el ministro de Defensa, Israel Katz. El ejército recibió la orden de prepararse para la ampliación de una ofensiva que seguramente será más larga que la que mantiene junto a EEUU contra el régimen iraní. Otra diferencia con lo que sucede a 2.000 kilómetros de distancia es la presencia de sus tropas en el sur del Líbano.

En la cúpula israelí no descartaban la participación de Hizbulá en la guerra al denunciar que "es un grupo que defiende al régimen iraní y no al Líbano". La presión de Irán, que le dio unos mil millones de dólares en 2025, y el asesinato de un líder tan importante como el ayatola Ali Jamanei decantaron la balanza. El lunes 2 de marzo, lanzó varios proyectiles contra Israel en apoyo a Irán bajo los bombardeos israelíes y estadounidenses iniciados dos días antes.

Mientras el Gobierno libanés denunció la decisión del grupo temiendo la respuesta devastadora en su país, Israel respondió lanzando la operación aérea contra el rearme de Hizbulá y para degradar sus capacidades que había metido en la nevera hace escasos meses ante el frente más caliente de Irán. "Hemos atacado cerca de 1.000 infraestructuras terroristas en Líbano y hemos matado a más de 350 terroristas", afirma el portavoz militar Effie Defrin señalando que "Hizbulá lucha por su supervivencia"

Ese ataque esporádico de Hizbulá, que sumó al Libano al numeroso grupo de países afectados por la guerra, se convirtió este miércoles en una acción de mayor envergadura y coordinada con la Guardia Revolucionaria como revela este cuerpo. Casi todos los proyectiles fueron interceptados o cayeron en zona abierta pero erosionaron la confianza de muchos israelíes hacia su liderazgo político y militar respecto al potencial del grupo. Tras el acuerdo de tregua en noviembre del 2024, Katz por ejemplo había dicho que "Hizbulá ya no puede amenazar a Israel ni defender a Irán" mientras las autoridades pedían a los ciudadanos evacuados durante la escalada iniciada por este grupo tras el ataque de Hamas del 7 de octubre del 2023 volver porque Hizbulá ya no es la amenaza de antaño. Su cúpula había sido descabezada-empezando por su líder Hassan Nasrala- y miles de operativos armados abatidos por bombas lanzadas desde el aire, obuses en aldeas semidestruidas o pequeños explosivos escondidos en sus buscapersonas.

En este sentido, Netanyahu ha recalcado que lograron reducir drásticamente el arsenal de Hizbulá que hace pocos años contaba, dijo, con más de 150.000 proyectiles y misiles.

"No me sorprendió la intervención de Hizbulá atacándonos, pero sí quizá su intensidad en los últimos días. Hay una lógica en su comportamiento que es intentar que desviemos nuestros esfuerzos centrados en Irán, pero no les funcionará", comenta el ex mayor de Inteligencia militar Alexander Grinberg. En una entrevista a EL MUNDO, este experto del Instituto Jerusalén de Estrategia y Seguridad (JISS) añade que "la actuación de este grupo terrorista demuestra que todo lo dicho, especialmente en Occidente, de que el Gobierno libanés puede ocuparse de ellos no tenía fundamento".

En Israel, ha sorprendido la capacidad de lanzar tantos proyectiles en tan poco tiempo-incluyendo de largo alcance a Tel Aviv- y la presencia de efectivos de Fuerza Radwan en el sur del Líbano. En las localidades israelíes situadas a escasos metros de la frontera, donde piden mano dura, reaparece el temor a una infiltración armada o al disparo de misiles antitanque pese a la fuerte presencia de soldados incluyendo las cinco posiciones de control que mantiene al otro lado de la frontera desde 2024. El ejército transfirió fuerzas de la Brigada Golani del sur (ante Gaza) al norte.

Grinberg, que critica "la impotencia del Gobierno libanés", aconseja ocupar territorios hasta el río Litani: "La situación es inaceptable y por eso se debe actuar para evitar una penetración de Hizbulá y su amenaza de misiles antitanque, que alcanzan 12 kilómetros de distancia y mataron a dos soldados hace unos días".

Otro motivo del enfado en el norte de Israel es que horas antes del ataque del miércoles los rumores que recorrían el país indicaban que Hizbulá preparaba algo de envergadura. Ya sea para no revelar información de Inteligencia o no crear el pánico, el ejército mantuvo silencio. Hoy admite que fue un error mientras sube un escalón en su operación contra el grupo proiraní. Con todo, en los organismos de seguridad la creencia sigue siendo priorizar el frente iraní. El mismo que reactivó el choque entre Israel y Hizbulá.