Ni Ibiza ni Cerdeña: 7 islas desconocidas de Europa (y una está en España)

Ni Ibiza ni Cerdeña: 7 islas desconocidas de Europa (y una está en España)

Ibiza, Cerdeña o Santorini son apuestas seguras, pero no las únicas. Repartidas por el Mediterráneo y el Atlántico, estas 7 islas menos conocidas reúnen playas de aguas cristalinas, acantilados espectaculares, pueblos con encanto y paisajes prácticamente intactos, todo ello lejos de las aglomeraciones que suelen acompañar a los destinos más populares del verano. Y una de ellas está en España.

ZAKYNTHOS (GRECIA)

Tras un vuelo de poco más de una hora desde Atenas, Zakynthos despliega sus espectaculares acantilados, sus verdes llanuras y más de 120 kilómetros de costa en pleno mar Jónico. Aquí no encontrarás las típicas casas blancas de las Cícladas, sino edificios neoclásicos, fortalezas, museos e iglesias que reflejan su pasado veneciano. La postal más icónica de la isla es la playa de Navagio, accesible únicamente por mar, donde descansa el famoso pecio de un barco que naufragó en los años ochenta. La mejor panorámica, sin embargo, se contempla desde los acantilados que la rodean.

Isla Marathon en Zakynthos, Grecia© Shutterstock

BELLE ÎLE-EN-MER (FRANCIA)

La mayor de las islas bretonas, a solo 45 minutos en ferri desde Quiberon, hace honor a su nombre. Combina una costa salvaje de acantilados esculpidos por el Atlántico con más de medio centenar de playas y calas de aguas sorprendentemente turquesas. El recorrido comienza en Le Palais, presidido por la imponente ciudadela de Vauban, y continúa hasta el puerto de Sauzon, de fachadas color pastel, la playa de Donnant, uno de los mejores arenales para el surf, o las espectaculares Agujas de Port-Coton, las formaciones rocosas inmortalizadas por Claude Monet. Para descubrir su esencia, basta recorrer a pie o en bicicleta parte de sus 82 kilómetros de costa, salpicados de faros, brezales y pequeños pueblos floridos cuya vida la marca el ritmo de las mareas.

Las agujas de Port-coton, las formaciones rocosas inmortalizadas por Claude Monet, en la isla Belle Île-en-Mer, Francia© Shutterstock
Te puede interesar Seguir leyendo

LOŠINJ (CROACIA)

Unida a la isla de Cres por un estrecho canal, Lošinj es conocida como la isla de la vitalidad, un sobrenombre que debe a su suave clima y a la extraordinaria riqueza botánica que cubre buena parte de su territorio, con más de 1000 especies de plantas aromáticas y medicinales. No es casualidad que desde finales del siglo XIX se haya consolidado como uno de los grandes destinos de bienestar del Adriático. Entre sus imprescindibles figuran el Museo de Apoxyómenos, dedicado a una espectacular estatua griega rescatada del fondo del mar; el pintoresco puerto de Mali Lošinj y el casco histórico de Veli Lošinj, con sus coloridas casas y la iglesia barroca de San Antonio Abad. A ello se suman playas de aguas turquesas y cantos rodados, como Čikat o la tranquila cala de Zal. Está a 3 horas de carretera desde Zagreb y luego un breve trayecto en ferri.

Mali Losinj, Croacia© Alamy Stock Photo

ELBA (ITALIA)

Le bastan 28 kilómetros de largo y 19 de ancho para ser una de las joyas del archipiélago toscano. De origen volcánico y situada a unos 50 kilómetros de Córcega, este rincón italiano es célebre por haber sido el lugar de destierro de Napoleón. Su relieve alterna playas de arena dorada, agrestes calas e infinidad de senderos. Hay que subir al monte Capanne, la cima más alta de la isla, para disfrutar de las mejores vistas. Portoferraio, la capital; la medieval Capoliveri; y Porto Azzurro, con sus fortalezas y su plaza abierta al mar, son tres de las localidades imprescindibles.

Isla de Elba, Italia© e55evu - stock.adobe.com

Te puede interesar Seguir leyendo

ISLA DE PICO (PORTUGAL)

Tras un vuelo de menos de una hora desde São Miguel, la isla más grande de las Azores y puerta de entrada al archipiélago gracias a su aeropuerto internacional, Pico resulta inconfundible por el gigantesco volcán que la corona y cuya cima puede alcanzarse en una ascensión de unas cuatro horas. A sus numerosas rutas de senderismo y a su esencia puramente rural se suman alicientes como las bodegas y los viñedos cultivados entre campos de lava, el Museo de los Balleneros o la antigua fábrica donde se procesaban el aceite, la carne e incluso los huesos de los cachalotes que se cazaron en las Azores hasta los años ochenta. Hoy, en lugar de empuñar arpones, los visitantes salen cámara en mano para avistar a estos gigantes del Atlántico.

Volcán Pico do Fogo, en la isla de Fogo, Cha das Caldeiras, Cabo Verde© Iryna Shpulak - stock.adobe.com
Te puede interesar Seguir leyendo

GOZO (MALTA)

Más rural, silenciosa y pausada que la isla de Malta, Gozo seduce con un paisaje de acantilados, pequeñas calas de aguas transparentes y pueblos de piedra color miel donde el tiempo parece transcurrir con lentitud. La Ciudadela de Victoria domina el corazón de la isla, mientras que los acantilados de Ta' Ċenċ, las salinas centenarias de Xwejni o la playa de arena rojiza de Ramla Bay muestran su lado más salvaje. A solo media hora en ferri de La Valetta, la capital del archipiélago, este rincón maltés ha logrado conservar una autenticidad cada vez más difícil de encontrar en el Mediterráneo.

Isla de Gozo, Malta© FredP - stock.adobe.com
Te puede interesar Seguir leyendo

CABRERA

Aunque suele hablarse de la isla de Cabrera, en realidad es la mayor de un pequeño archipiélago declarado Parque Nacional y situado al sur de Mallorca. Décadas de protección han permitido conservar intactas sus calas de aguas transparentes, acantilados, pinares y una extraordinaria riqueza marina, lo que le ha convertido en uno de los rincones más vírgenes del Mediterráneo. Además de recorrer los senderos que conducen al castillo del siglo XIV o al faro de n'Ensiola, la gran experiencia es navegar hasta la Cova Blava, una gruta donde la luz transforma el mar en un intenso azul eléctrico. Sin hoteles, carreteras ni urbanizaciones, Cabrera ofrece el privilegio, cada vez más raro, de descubrir un Mediterráneo casi intacto. Se encuentra a apenas una hora en barco desde Colònia de Sant Jordi, en Mallorca.

Parque Nacional de Cabrera, Islas Baleares© Shutterstock
Te puede interesar Seguir leyendo
Te recomendamos Seguir leyendo