Ni transferencia ni Bizum: el movimiento bancario que Hacienda revisa cuando fallece el titular de una cuenta explicado por un experto
Cuando fallece una persona, el impacto emocional suele eclipsar otro aspecto igual de importante: qué ocurre con su dinero en el banco. En ese momento se activa un proceso fiscal y administrativo que muchas familias desconocen y que puede generar problemas si no se gestiona correctamente.
Porque, aunque hoy los pagos se hagan con tarjeta, Bizum o transferencia, hay un tipo de movimiento bancario que suele llamar especialmente la atención de la Agencia Tributaria cuando se analiza una herencia: las retiradas de efectivo o transferencias realizadas alrededor de la fecha del fallecimiento.
Según explica Ignacio Zunzunegui, director de crecimiento de Revolut para el sur de Europa y América Latina, el momento exacto de la muerte marca un punto clave en la relación entre herencia, banco y Hacienda.
"En estos casos, es fundamental entender que la fecha del fallecimiento marca un punto de inflexión absoluto. En ese momento, las entidades financieras certificamos los saldos existentes, lo cual constituye la base imponible para las liquidaciones fiscales correspondientes"
"Cualquier movimiento posterior que intente desplazar el patrimonio para reducir el impacto del Impuesto de Sucesiones y Donaciones o del IRPF será inmediatamente detectado por la Administración" añade el experto
El movimiento que más vigila Hacienda
Aunque muchas personas piensan en transferencias o Bizum, lo cierto es que las retiradas de efectivo suelen ser uno de los movimientos más sensibles para la Agencia Tributaria cuando se analiza una cuenta tras un fallecimiento.
Tal y como explica Zunzunegui:
"Las disposiciones de efectivo realizadas en los días o meses previos al fallecimiento, y por supuesto cualquier movimiento posterior, son el foco principal de las inspecciones de la Agencia Tributaria"
Y añade: "Esto ocurre porque la Administración tiene la capacidad técnica de cotejar los saldos históricos con el saldo final certificado en el momento del deceso"
Si se detectan salidas de dinero importantes que no están justificadas, Hacienda puede iniciar requerimientos de información para comprobar si existe un intento de desplazar patrimonio antes de tributar la herencia.
Por qué la fecha del fallecimiento es clave
En el momento en que una persona fallece, el banco emite un documento fundamental para todo el proceso de herencia: el certificado de saldos.
Ese documento refleja exactamente cuánto dinero había en las cuentas en el instante del fallecimiento y sirve como base para calcular impuestos.
Según explica el directivo de Revolut:
"Al producirse el fallecimiento de un titular, se activan automáticamente dos frentes fiscales críticos. El primero es el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que grava la totalidad de la herencia basándose en el certificado de saldos que emitimos con fecha del deceso. El segundo es el IRPF del año en curso, que debe liquidarse por el periodo comprendido entre el 1 de enero y el día del fallecimiento, integrando todas las rentas obtenidas por el causante hasta ese momento".
Además, hay un detalle que muchas familias desconocen: los intereses generados hasta ese día también deben tributar en la última declaración de la renta del fallecido.
El error que puede generar inspecciones
Uno de los errores más frecuentes tras una muerte es utilizar el dinero de la cuenta del fallecido para gastos o transferencias antes de completar los trámites de la herencia.
Sobre este punto, Zunzunegui advierte:
"Si se retira dinero sin comunicar el fallecimiento, la consecuencia más inmediata es que se desvirtúan los saldos que sirven de base para el Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD) y el IRPF".
Y añade:
"Cualquier disposición posterior altera esa realidad contable y puede ser interpretada por la Administración como un intento de desplazamiento patrimonial para eludir obligaciones fiscales, lo que suele derivar en inspecciones y sanciones importante"
El primer paso que deberían dar los herederos
Ante esta situación, los expertos coinciden en que la clave es actuar con rapidez y transparencia.
Según explica el responsable de Revolut:
"La primera acción, y la más crítica, es comunicar el fallecimiento a la entidad de forma inmediata. Esto nos permite congelar la ‘foto fija’ del patrimonio en ese instante preciso, facilitando la emisión del certificado de saldos necesario para la liquidación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones".
También recomienda evitar cualquier movimiento en la cuenta hasta que la herencia se haya adjudicado formalmente.
"Es vital que los herederos se abstengan de realizar cualquier movimiento o disposición de efectivo de los que se pueda inferir una 'confusión de patrimonios'"
Un proceso más controlado de lo que muchos creen
En un sistema bancario cada vez más digitalizado, prácticamente todos los movimientos quedan registrados.
Eso significa que intentar mover dinero antes de que se formalice una herencia no suele pasar desapercibido para Hacienda.
Por eso, los expertos insisten en que la mejor estrategia para evitar problemas fiscales es sencilla: informar al banco cuanto antes, no realizar movimientos y esperar a que se complete el proceso legal de la herencia.



