Nuevo formato incrementa impacto al medio ambiente

Nuevo formato incrementa impacto al medio ambiente

La expansión en el formato de la Copa Mundial de la FIFA, que incremente de 32 a 48 selecciones participantes, no sólo abre paso a la diversidad futbolística, sino que también consolida un impacto histórico en las emisiones de efecto invernadero.

FIFA’s Climate Blind Spot, reporte del Instituto New Weather, detalló que el Mundial de 2026 será el más contaminante en la historia, con una huella base de 9.02 millones de toneladas de dióxido de carbono.

Este volumen representa un incremento de 92 por ciento en comparación con el promedio de 4.71 millones de tCO_2e reportado en las últimas cuatro ediciones, realizadas en Sudáfrica, Brasil, Rusia y Qatar.

Y es que las proyecciones dicen que en los Mundiales de 2030 y 2034 se estiman emisiones de 6.09 y 8.55 millones de tCO_2e, respectivamente. 

Sin embargo, en la edición de Norteamérica, de acuerdo con especialistas, la huella climática es crítica si se considera que el calentamiento global se acerca a superar los 1.5 °C de niveles preindustriales.

Estimaciones indican que cada tonelada adicional emitida a la atmósfera genera pérdidas de aproximadamente 450 dólares en daños ambientales a largo plazo.

Bajo esta premisa, el volumen de gases proyectado para los próximos certámenes plantea un costo económico severo que afectará directamente a la sociedad que hoy celebra
los 104 partidos a jugarse.

El principal factor de este incremento señaló el reporte, radica en el transporte aéreo de pasajeros debido al aumento de 64 a 104 partidos por torneo. En Norteamérica, la ausencia de alternativas bajas en carbono forzará una dependencia absoluta de la aviación comercial, elevando las emisiones por este concepto a 7.72 millones de tCO_2e, frente a la media
histórica de 1.82 millones.

“Este contexto obliga a replantear la forma en que se organizan los certámenes internacionales. Ya no vivimos en el mismo planeta de hace décadas; las condiciones climáticas se transformaron y eso debería formar parte de cualquier decisión de gran escala”, enfatizaron especialistas del Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM.

PAL