Paparajotes: cómo hacer en casa este ‘engañoso’ dulce murciano
La broma es más que recurrente para quien visita Murcia por primera vez. Después de una comida, alguien local dice: ‘Tomemos unos paparajotes de postre’. El foráneo no es prevenido de que este dulce no se come íntegramente; sí se disfruta de la masa dulce que recubre las hojas de limonero con las que se elabora, pero estas tan solo se chupan. Así que el inocente visitante se afana en masticar esa hoja fibrosa, ante la carcajada de los murcianos presentes (o de quienes, no siendo de la región, sí conocen esta receta golosa).
Una delicia absolutamente ligada al recetario dulce de Murcia. Como decimos, las hojas de limonero se bañan en una masa de huevo, harina, leche y azúcar, para luego ser fritas y recubiertas con canela y azúcar.
La gran disponibilidad de limones en tierras murcianas hace que este postre pueda prepararse todo el año, aunque está quizá más asociado a festividades del calendario como la Semana Santa, la Feria de Septiembre de Murcia, el Carnaval…
Su origen, tal y como ocurre con decenas de dulces populares y tradicionales, se remonta muchos siglos atrás. Parece que fueron los sefardíes, especializados en los conocidos como ‘postres de sartén’, quienes introdujeron esta receta en la península Los huertanos comenzaron a tomarlo después de las comidas, acompañándolo con café de puchero o café de olla (una infusión de malta, azúcar y anís, filtrada con un paño o tela).
EL DULCE CLÁSICO Y OTRAS VERSIONES
Hoy día los paparajotes pueden disfrutarse tanto en cafeterías, bares y restaurantes de la ciudad. Es, por ejemplo, el caso de los paparajotes que vemos en la imagen superior, servidos en ‘La Pequeña Taberna’, un establecimiento ubicado en el centro de Murcia, conocido por su cocina tradicional.
Por su parte, no es raro encontrar versiones de alta cocina que grandes chefs hacen a partir de la receta tradicional, incluso variantes dulces con forma de helado (como el de la heladería murciana Temperato Felice Gelato), incluso de tarta con sabor a paparajote.
La pastelería Catorce Doce by Niko de la ciudad dio buen ejemplo de cómo una cheesecake puede inspirarse en este emblemático dulce.
RECETA DE PAPARAJOTES, PASO A PASO
Os dejamos a continuación una receta para hacer este postre murciano en casa estos días de Cuaresma y Semana Santa.
Ingredientes (4–6 personas)
- 12–15 hojas de limonero frescas y lavadas (solo la hoja, no se comen)
- 250 g de harina
- 2 huevos
- 200 ml de leche
- 2 cucharadas de azúcar
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de polvo de hornear (1 sobrecito de levadura)
- Aceite de oliva suave o girasol para freír
- Azúcar y canela en polvo para espolvorear al final.
ELABORACIÓN
- En un bol grande, bate los huevos con la leche y el azúcar.
- Añade la harina, la sal y el polvo de hornear poco a poco hasta obtener una masa ligeramente espesa, que se adhiera a las hojas, pero no demasiado líquida. Déjala reposar unos minutos.
- Lava y seca bien las hojas de limonero.
- Pásalas por la masa, cubriendo toda la superficie, pero sin exceso para que no gotee.
-Calienta el aceite en una sartén a fuego medio-alto.
-Fríe las hojas (minuto o minuto y medio por cada lado) hasta que la masa esté dorada y crujiente.
- Retira y deja escurrir sobre papel absorbente.
-Mezcla azúcar con canela y espolvorea los paparajotes mientras aún están calientes.
- Sírvelos calientes o templados.
Algunos tips:
- Para una versión con toque más cítrico, puedes agregar un poco de ralladura de limón o naranja a la masa.
- Para acompañar, puedes servir con una bola de helado (el de vainilla, por ejemplo, combina muy bien).
- Si al levantar, bañar la hoja con la masa, esta se escurre del todo, añade una cucharada más de harina. Si queda demasiado densa, añade un chorrito de leche.
SOBRE LAS HOJAS DE LIMONERO
Si no tienes un limonero a mano, una buena opción pueden ser los mercados de abastos tradicionales. A veces, los puestos que venden limones con rama te las pueden dar, o puedes pedírselas al frutero de confianza; ellos suelen recibir los limones con hojas y las tiran a la basura.
Trata de usar hojas de unos 8-10 cm. Si son gigantes, son difíciles de manejar en la sartén. E intenta que las hojas conserven un trocito de tallo. Te servirá de ‘asa’ para rebozarlas y para que tus invitados las agarren al comerlas sin pringarse los dedos.
Si antes de pasarlas por la masa las doblas un poco con cuidado (por supuesto, sin romperlas), liberarán sus aceites esenciales del limón. Y así, al entrar en contacto con el calor del aceite, el aroma que soltarán dentro de la masa será más intenso.





