París en familia: así vivieron Patricia Pardo y Christian Gálvez su escapada más entrañable
París siempre es una buena idea, pero hacerlo en familia añade un matiz aún más especial. Así lo han demostrado Patricia Pardo y Christian Gálvez, quienes han compartido en redes sociales algunos de los momentos más entrañables de su reciente escapada a la capital francesa, una ciudad con mil cosas por ver y hacer, empezando por los clásicos, en los que se han centrado en esta ocasión.
Con buen tiempo, la pareja y su hijo han visitado la catedral de Notre-Dame, que vuelve a deslumbrar tras su esperada restauración. Por eso han querido ver cómo ha quedado reconstruida su famosa aguja, según los planos originales de Eugène Viollet-le-Duc, sus gárgolas y, en el interior, vitrales y rosetones góticos, cientos de esculturas —muchas con nuevas réplicas exactas— o el órgano histórico.
De día o de noche, de lejos —sentados en una terraza con ella al fondo, donde Patricia Pardo ha aprovechado para amamantar a su hijo— y de cerca, la pareja de presentadores ha podido contemplar desde diferentes ángulos el gran símbolo de la capital francesa, la Torre Eiffel, el escenario perfecto para inmortalizar recuerdos. Una gran obra de ingeniería levantada en 1889 en los Campos de Marte para la Exposición Universal de París que ofrece las mejores vistas de la ciudad. Son muchas las maneras de disfrutar de ella, desde asomarte a sus diferentes miradores a varias alturas, a cenar en el exclusivo restaurante Le Jules Verne, del reputado chef Frédéric Anton, o tomar una copa en el bar de champaña situado en la cima.
El recorrido de la pareja y su hijo los llevó también a uno de los museos más importantes del mundo, el Louvre, con una colección tan abrumadora de obras que resulta imposible de abarcar en un día, ni siquiera en una semana. Aunque en ellos se han centrado en la colección de arte egipcio, pues Christian Gálvez es un apasionado del Antiguo Egipto. El busto del faraón Akenatón (Amenofis IV) y una estela que representa a Ramsés II cuando era niño han llamado especialmente su atención.
EXPLORANDO EL BARRIO DE LOS ARTISTAS
Por Montmartre, el barrio de los artistas y los bohemios, que gira en torno a la basílica del Sacré-Coeur, también pasaron la periodista y el escritor con su hijo. En las fotos que han compartido, la pareja muestra el arte urbano de la rue Rustique, el pequeño restaurante Le Grenier —en el número 7 de la rue du Mont-Cenis, con una escultura de la artista francesa Anna Waisman en su entrada— y posa delante del más famoso La Maison Rose, abierto desde 1894 en la esquina de la rue de l'Abreuvoir y la rue des Saules, conocido por su fachada rosa cubierta de hiedra y su atmósfera artística.
Aunque son muchos los rincones para no perderse, desde la escalinata de la basílica, a la plaza du Tertre —copada por los artistas que exponen y pintan sus obras al aire libre—, el espacio Dalí, el museo Mortmartre o el histórico Moulin Rouge. Situado en el Boulevard de Clichy, en este símbolo del espíritu bohemio parisino y emblema del entretenimiento nocturno de la ciudad, Patricia Pardo y Christian Gálvez pudieron maravillarse con la energía de las bailarinas del cancán, las coreografías y la atmósfera del cabaret parisino en la famosa Féerie Revue.
La dimensión espiritual de Christian Gálvez —declarado católico, y quien ha señalado en varias entrevistas que la religión ocupa un lugar importante en su vida— se hizo evidente durante la escapada a París junto a su familia, en la que exploraron varios lugares cargados de significado religioso y cultural.
Si en el puente de la Tournelle prestaron atención a la estatua de Santa Genoveva, patrona de la ciudad, obra del escultor Paul Landowski, célebre también por el Cristo Redentor de Río de Janeiro, en la capilla de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa encontraron un enclave de tranquilidad y devoción.






