Reglas de origen encarecen la integración
LAS REUNIONES QUE el Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, sostendrá esta semana con su homólogo estadounidense, Jamieson Greer, van a girar en torno al costo de producir en Norteamérica.

(Créditos: El Heraldo de México)
Ebrard llega con una premisa que rompe la comodidad del tratado tal como opera hoy: las reglas de origen no pueden endurecerse hacia dentro mientras se mantienen abiertas, en términos prácticos, hacia fuera.

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El problema es verificable, por ejemplo, en la industria automotriz, el requisito de contenido regional ya alcanza 75%, lo que obligó a armadoras y proveedores a reorganizar cadenas de suministro completas.
Ese ajuste tuvo costos en certificación, logística e inversión, absorbidos en buena medida por empresas que ya operan en
la región.

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La contradicción aparece cuando esos mismos bienes compiten con importaciones provenientes de Asia que pagan aranceles de entre 2% y 4% bajo el esquema de Nación Más Favorecida.
En ese rango, la decisión empresarial deja de ser política y se vuelve aritmética: en ciertos casos, resulta más barato pagar el arancel que cumplir con reglas más estrictas.
El incentivo se invierte, y el T-MEC comienza a perder eficacia como mecanismo de integración.
Ahí se coloca el eje de la negociación. No se trata de flexibilizar el acuerdo, sino de evitar que se convierta en una desventaja para quienes ya producen dentro de él.
México y Estados Unidos no son economías que intercambian productos terminados; comparten procesos.
En 2023, el comercio bilateral superó los 780 mil millones de dólares, y cerca de 40% del valor exportado por nuestro país incluye insumos estadounidenses.
Cada ajuste normativo tiene efectos en múltiples etapas de producción, no en un solo punto.
El momento político añade presión, pero no simplifica la ecuación. La presidenta Claudia Sheinbaum necesita sostener el ritmo de inversión ligado al nearshoring, que en los últimos dos años ha superado los 40 mil millones de dólares en anuncios industriales.
En Estados Unidos, Donald Trump empuja una lógica de mayor contenido nacional combinada con aranceles.

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Canadá, bajo el gobierno de Mark Carney, enfrenta su propio equilibrio entre competitividad y transición energética. Los tres coinciden en fortalecer la base productiva regional, pero difieren en los instrumentos.
Lo que salga de estas reuniones no cerrará el capítulo del T-MEC, pero sí va a trazar el marco bajo, el cual las empresas decidirán dónde invertir durante la próxima década.

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EL REGRESO DE Ángel Cid Munguía a Pemex, por tercera ocasión en los últimos dos sexenios, no se interpreta como una señal de experiencia, sino como un embajador que continúa cuidando los intereses que acumuló Octavio Romero. Cid Munguía fue propuesto como asesor del nuevo director Juan Carlos Carpio. Este movimiento no fue a solicitud del director ni de la secretaria de Energía, sino de Palacio Nacional. Cid presenció el deterioro de Pemex en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador. Luego fue llevado con Víctor Rodríguez Padilla, para sustituir a Néstor Martínez, con la promesa de aumentar la producción y rescatar campos maduros. Después de ocho meses nada de eso ocurrió. Tampoco actuó preventivamente para evitar el deterioro de las instalaciones e infraestructura petroleras que han ocasionado serios incidentes y accidentes en los últimos meses. Es un secreto a voces que Cid Munguía mantiene relación e influencia con varios subdirectores de la dirección más importante de Pemex. Por un lado, Eduardo Poblano, subdirector de exploración y extracción, así como de Daniel Mena Velázquez, subdirector de exploración y extracción de contratos y asociaciones, vinculado entre otros temas a los contratos mixtos, de servicios y farmouts. Todo indica que Romero Oropeza, mediante sus cercanos —Miguel Ángel Lozada y Angel Cid-, siguen mandando en Pemex.

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EL CENTRO DE Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) advirtió que la calificación de México apunta al encarecimiento del dinero. Estar a un escalón de perder el grado de inversión es una señal que modifica la lectura de riesgo en los mercados y, con ello, el costo de financiar al país, de acuerdo con la institución dirigida por Francisco Lelo de Larrea. En paralelo, los datos de crecimiento no ayudan a amortiguar esa percepción: la caída trimestral del PIB, retrocesos en construcción y manufactura y una inversión que no despega. La combinación termina reflejada en tasas más altas y en mayor presión sobre el presupuesto público. La calificación no se mueve por una sola variable, sino por un entorno donde pesan la actividad económica, la disciplina fiscal y la confianza. En ese contexto, el margen de maniobra se reduce mientras el costo financiero gana terreno dentro de las finanzas públicas. El riesgo deja de ser advertencia para convertirse en un factor que empieza a incorporar precio.

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SI USTED CREÍA que los temas de juicio político avanzaban rápido, está equivocado: hay más de mil 200 solicitudes de juicio político acumuladas y, en los hechos, ninguna procesada. La Cámara de Diputados dejó pasar 20 meses sin integrar la instancia que siquiera decide si estos casos avanzan o se desechan. Los expedientes envejecen hasta perder vigencia y se convierten en archivo muerto antes de ser discutidos. En paralelo, los nombres involucrados, desde gobernadores hasta exfuncionarios pasando por legisladores, siguen circulando en el debate público sin que exista una ruta formal que les dé cauce. No es que falten denuncias, es que falta voluntad para tramitarlas. Las cifras reconocidas por Ricardo Monreal y Hugo Eric Flores no revelan saturación, sino omisión. El juicio político, en teoría herramienta de control, hoy opera como listado de agravios sin consecuencia.

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ESTE MARTES, BYD México, que comanda Jorge Vallejo, integrará Inteligencia Artificial de BIKY.ai dentro de su red de más de 110 agencias, como parte de una visión muy ambiciosa de transformación digital para el sector automotriz mexicano. Mucho de este impulso viene de la visión de Vallejo, que ha convertido a nuestro país en uno de los mercados estratégicos más importantes para BYD a nivel global, a grado tal que están colocados como uno de los primeros países en implementar este tipo de herramientas AI First a gran escala. El proyecto también contó con el respaldo y solicitud directa de Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de la compañía y presidenta para las Américas, a fin de acelerar su implementación aquí. BIKY.ai, liderado por Daniel Jokka, ya opera con grupos automotrices en México y otros países, con presencia en más de 15 mercados internacionales.
POR DARÍO CELIS ESTRADA
COLABORADOR
@DARIOCELISE
EEZ