Rocha arrastrará a AMLO

Rocha arrastrará a AMLO

Si cae Rubén Rocha Moya, cae AMLO. Si cae Rubén Rocha Moya, se cae a pedazos Morena.

Porque lo del gobernador de Sinaloa no es excepción, sino regla en Morena. Rocha Moya está metido hasta el cuello con el narco y en EU tienen pruebas que soportan que es un narcogobernador y Sinaloa un narcoestado. Las cosas como son: por su nombre. Las acusaciones en Nueva York son contundentes, aunque el gobierno mexicano no quiera verlas (o no le convenga verlas) y desde Morena lo sigan encubriendo.

La trama es tan clara como contundente: el gobernador se reunió con hijos de El Chapo Guzmán, pactaron apoyo, financiaron su campaña y ellos operaron para que él ganara la elección. El día de la votación y días antes, levantaron a la estructura electoral de la oposición (representantes de casilla, por ejemplo) para que Rubén Rocha ganara. Y él, en pago, permitió a Los Chapitos colocar funcionarios corruptos en el gobierno. Forma parte, según la acusación, de una red que traficó drogas a EU.

El caso tiene soporte jurídico. Cosa de asomarse al proceso. Un gran jurado en NY encontró que el gobernador está metido hasta las narices con criminales. El Fiscal del Distrito Sur, en cooperación con el Fiscal que lleva la investigación en torno a Los Chapitos, mostró pruebas ante un grupo de ciudadanos que se convirtieron en gran jurado, y que evaluando las pruebas determinaron que hay causa probable, lo que derivó en la solicitud de detención y extradición. Hay demasiadas voces criminales en EU que alimentaron el existente contra Rocha.

Pero el aún gobernador es apenas la punta del iceberg. Si cae él, caen varios en Morena. Lo suyo no es un accidente ni una excepción: es una manera de hacer política. Es el modus operandi de Morena: pactar para ganar elecciones, recibir dinero de los cárteles y aliarse con ellos, como tantas veces ha dicho el gobierno de Trump y el propio presidente de EU. Quizá estemos en la antesala de tener que referirnos a Morena como un narcopartido.

Y nada de que AMLO no lo sabía: él diseñó esa estructura criminal, la aceitó, impulsó a personajes como Rocha, los empoderó y protegió. Por eso el gobernador de Sinaloa se creía intocable: gozaba de ese manto de impunidad, de esa protección. Por eso todavía repite que “no hay nada que temer”.

Pero desde EU han comenzado a actuar. Van por él y van por otros. El miedo en Morena se huele. Están nerviosos, y tienen razones para estarlo. Si cae Rocha se desmorona el partido, se les cae a pedazos López Obrador que indudablemente está embarrado y se les termina la narrativa mentirosa del combate a la corrupción.

Off the record

De inmediato pidió cita en Palenque. ¿Lo recibirá AMLO esta misma semana?

PAL