Rusia ha facilitado a Irán datos de localización de buques y aviones de EEUU en Oriente Próximo

Rusia ha facilitado a Irán datos de localización de buques y aviones de EEUU en Oriente Próximo

Actualizado

Rusia está proporcionando a Irán información para fijar objetivos, que incluiría ubicaciones de buques de guerra y aeronaves estadounidenses en Oriente Próximo, informó este viernes The Washington Post citando a tres funcionarios familiarizados con esa información de inteligencia. Una extensión del conflicto en el espacio y en el tiempo puede beneficiar a Rusia porque encarece los hidrocarburos y al mismo tiempo complica el mercado armamentístico en el que Ucrania trata de obtener recursos para frenar los ataques aéreos rusos.

El alcance del apoyo ruso no está del todo claro. Según el diario, la capacidad de las propias fuerzas iraníes para localizar objetivos estadounidenses se habría visto degradada desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Teherán la semana pasada. Pero la escalada posterior ha derivado en represalias iraníes y ha implicado a países vecinos, en un intento de imponer costes a EEUU, Israel y sus aliados.

La Casa Blanca no comentó la presunta ayuda rusa a Irán. Su portavoz, Anna Kelly, afirmó en un comunicado que "el régimen iraní está siendo absolutamente aplastado". El Kremlin reconoció mantener contactos con representantes del liderazgo iraní, sin detallar si Moscú está ayudando a Teherán.

Moscú devolvería así el golpe a Washington. Aunque ha reducido drásticamente su ayuda material, Estados Unidos ha estado proporcionando a Ucrania datos para lanzar ataques contra objetivos rusos. "Los rusos son plenamente conscientes de la ayuda que brindamos a los ucranianos", declaró una de las fuentes de The Washington Post. A Kiev, esta guerra le puede suponer a la vez una oportunidad (EEUU y varios países del Golfo están hablando con Ucrania para comprar sus interceptores contra drones) y un problema (desvío de atención y, sobre todo, de munición). El balance para Ucrania tiende a ser más negativo cuanto más se alargue la guerra para EEUU, y esta colaboración rusa a la hora de fijar objetivos contribuiría a retrasar la victoria que busca Donald Trump.

Estados Unidos y los países árabes del Golfo están en conversaciones con Ucrania para comprar drones interceptores de fabricación ucraniana, confirmó a ABC News una fuente de la Oficina Presidencial de Ucrania. Trump tiene en sus manos un amplio arsenal de municiones, pero se han planteado el coste de usarlas contra drones relativamente baratos como sobre el suministro. Pero los interceptores ucranianos —que vuelan a mayor velocidad que los Shaheds iraníes y utilizan cámaras e inteligencia artificial para detectar y rastrear los drones— también requieren cierta integración con los sistemas de radar, cuya configuración podría llevar tiempo. Por su parte, Ucrania ha estado presionando a Estados Unidos para que le suministrara misiles Tomahawk.

Pero el mercado de armas no es infinito: aunque Ucrania venda drones interceptores, no aporta misiles sino que los necesita. Y una demanda fuerte en el Golfo puede absorber capacidad industrial, componentes y equipos justo cuando Ucrania también los necesita. Si la guerra se alarga, el cuello de botella serio volverá a estar en la munición antiaérea occidental. La demanda de interceptores Patriot aumentará a medida que los países del Golfo buscan reabastecer sus arsenales. Eso es malo para Ucrania, sus defensas contra misiles balísticos y misiles de crucero dependen en mayor medida de proveedores externos.

Dinero energético para Moscú

El conflicto ha impulsado la demanda de petróleo y gas ruso, con un alza de precios que beneficia a Moscú. Los ataques con aviones no tripulados iraníes podrían interrumpir el Estrecho de Ormuz durante meses.

El cierre de este cuello de botella entre Irán y Omán por el que pasa una quinta parte del petróleo crudo y el gas natural licuado del mundo, ha sido uno de los principales objetivos de Irán, y el transporte marítimo a través de esta arteria energética crucial se ha detenido casi por completo después de que Irán atacara seis buques. Los precios de la energía han aumentado: el crudo Brent ha subido un 25% y el gas natural de referencia europeo ha crecido alrededor del 62% en lo que va de la semana.

Con esta guerra, Rusia gana oxígeno financiero: Moscú se está beneficiando del shock energético y el Kremlin ha señalado un repunte de la demanda de petróleo y gas rusos por la guerra. Reuters habla incluso de primas para el crudo ruso en destinos como India. Eso implica más ingresos para sostener su esfuerzo bélico.

Detección conjunta

Colaborar con datos de Inteligencia para detección de objetivos no tiene por qué significar que Moscú le sirva un blanco en bandeja a Teherán como si fuera un pin en un mapa. En un conflicto como el que está en marcha, se trata de encontrar, fijar, comprobar, seguir, reasignar y evaluar objetivos. Rusia dispone de constelaciones de inteligencia electrónica orientadas, entre otras cosas, a interceptar emisiones como las de los radares. El sistema ruso Liana de reconocimiento desde el espacio de objetos navales puede jugar un papel importante, porque un buque o un avión delata su presencia cuando emite señales.

Irán puede tener buena cobertura táctica en el Golfo, pero más allá cuenta con peores recursos. Si recibe apoyo de Moscú en este ámbito, Teherán cruzaría los datos rusos con sus propios sensores para decidir si los usa. Además, si no le dañan radares o centros de seguimiento, Rusia puede ser un sustitutivo parcial, según GlobalSecurity.org, un sitio estadounidense de información y análisis en abierto sobre defensa.

Dara Massicot, experta militar del Carnegie Endowment for International Peace, señaló que Irán es "muy preciso" en sus ataques contra objetivos militares estadounidenses y lo hace "muy deliberadamente", apuntando a los sistemas de mando y control. La efectividad de los ataques de Irán ha aumentado incluso en comparación con el choque militar con Israel en 2025.