Saludable, fácil y para todo tipo de recetas: el queso de moda que debes incluir en tus menús
De textura granulada y húmeda y un sabor suave, con notas ligeramente ácidas, este queso fresco tan de actualidad, sin artificios y natural, es, además, muy saludable y perfecto para incorporarlo en recetas tanto dulces como saladas. El cottage normalmente se elabora con leche de vaca, que puede ser entera, semidesnatada o desnatada, según el porcentaje de grasa que quieras conseguir (algo que también influye en el sabor).
No obstante, también podemos encontrar quesos cottage hechos con otras leches como la de cabra u oveja, incluso con bebidas alternativas de origen vegetal. Es un queso fresco no prensado, con textura grumosa y suave, bajo en lactosa y rico en caseína de absorción lenta. Además, conserva todo el carácter natural de la leche.
Origen del queso cottage
Aunque su nombre nos remite irremediablemente a Reino Unido, realmente el origen del queso cottage no se puede atribuir exclusivamente a tierras inglesas; en Europa del Este (Polonia, Hungría…) y en Estados Unidos existen quesos frescos muy similares. Lo que sí parece claro es que fue en las Islas Británicas donde empezó a usarse el término cottage cheese en alusión a las casas de campo, llamadas cottages, donde se elaboraba este derivado lácteo en el siglo XIX con la leche sobrante después de hacer mantequilla. Era, en sus orígenes, un queso de aprovechamiento, hecho con mucho mimo, que se consumía fresco y sin madurar.
Propiedades del queso cottage para la salud
El queso cottage es un alimento que, perfectamente, puede formar parte de una dieta saludable. De hecho, las versiones hechas con leches desnatadas, que resultan más bajas en grasas, suelen ser recomendadas como alimento ‘aliado’ para las dietas enfocadas en la pérdida de peso.
Su valor nutricional más destacado es su alto contenido proteico; también aporta minerales (calcio, fósforo…). Si es sin sal añadida, es bajo en sodio y ofrece una fácil digestión.
Respecto al contenido calórico, puede variar desde 70 calorías por 100 gramos de producto hasta 120 (aprox.) en función de si está hecho con leche entera, semi, o desnatada. En cualquier caso, numerosos estudios han revisado y matizado la visión negativa tradicional sobre los lácteos enteros (sus grasas no se comportan igual que otras grasas saturadas), de modo que un cottage elaborado con leche entera puede ser igualmente saludable.
Diferencias entre el cottage y el requesón
Aunque su aspecto es muy similar y la confusión es lógica, realmente el cottage y el requesón no son el mismo producto. Mientras que el primero se elabora, como decíamos, con cuajada, el requesón se hace con suero. Además, el requesón puede prensarse para lograr que tenga una mayor consistencia.
El cottage es granuloso, con grumos sueltos y visibles, sabor suave pero ligeramente ácido, mientras que el requesón es más seco, homogéneo y espeso, con un toque dulce y menos acidez.
El cottage es más proteico, bajo en grasa y calorías, y el requesón es más graso y calórico, rico en calcio, pero con más colesterol. Y mientras que su origen se sitúa en Inglaterra y el norte de Europa, el requesón se asocia con la tradición mediterránea y es muy típico de España, Italia y Portugal.
Cómo hacer queso cottage en casa
Este queso se elabora a partir de cuajada de leche (como decíamos, mayoritariamente, de vaca). Recordamos que la cuajada es un producto lácteo, de textura gelatinosa, elaborado con leche cruda que se coagula por acción del cuajo o de fermentos lácticos. Así, cuando se ha formado esa especie de ‘gel’, se corta en pequeños trozos para liberar el suero. Luego se calienta suavemente para que los trozos de cuajada se endurezcan un poco, y después se lavan con agua fría y se escurren bien para quitar el exceso de suero.
El resultado son pequeños grumos blancos, suaves, sueltos y brillantes. A veces se le añade un poco de crema o sal para aportarle textura y más sabor. Es un queso que no se prensa ni se madura, por lo que se ha de mantener refrigerado y debe consumirse pronto. Este queso fresco se caracteriza por su jugosidad y por una sensación de pureza en boca que lo hace único.
Ingredientes para hacer queso cottage en casa
- 1 l de leche entera, mejor fresca porque aporta más sabor.
- 2-3 cs de zumo de limón o de vinagre blanco.
- Sal al gusto.
Modo de elaboración del queso cottage casero en 5 pasos
- Calienta la leche a fuego medio en un cazo al fuego hasta que humee.
- Retira del fuego, añade el zumo de limón o el vinagre removiendo suave, y verás cómo se separa en grumos blancos (cuajada) y suero amarillento.
- Deja reposar 5 minutos y cuela con un colador fino o gasa limpia.
- Enjuaga los grumos con agua fría 2-3 veces.
- Escurre bien apretando, añade sal (y un poco de nata si buscas una versión cremosa), mezcla y refrigera.
El queso cottage en la cocina
Otra de las grandes características del cottage es su gran versatilidad culinaria. ¡Es un auténtico camaleón culinario, capaz de adaptarse a todo tip de platos! Al igual que otros quesos frescos, puede funcionar bien como ingrediente tanto de recetas saladas como dulces.
En desayunos o meriendas
- Ambas comidas del día resultan perfectas para incluir queso cottage. Simplemente extendido sobre unas tostadas de pan, disponiendo por encima unas frutas frescas (plátano, fresas, kiwi, melocotón, piña, arándanos, frambuesas, etc.) y un poco de miel, resulta delicioso.
- También puedes usarlo como ingrediente para los típicos bowls, en lugar del clásico yogur, y sumar después fruta, frutos secos, granola o muesli, semillas… También en forma de vasitos, por capas, a base de cottage, fruta, cereales, compotas…
- Para un desayuno o merienda ya más ‘de capricho’ y esporádico, puedes usar el cottage como ingrediente de pancakes (añadido a la masa), como relleno de crepes, tartas hechas con la variedad cottage como queso principal.
En comidas o cenas
- Una magnífica idea para incluir el cottage en recetas saladas es sumarlo como ingrediente a ensaladas de todo tipo (con hojas, verduras, pasta o legumbres, entre otras).
- También puedes usarlo para la preparación de tartas saladas o quiches con base de cottage y otros ingredientes como beicon, jamón, pollo o vegetales.
- Se puede sumar también a rellenos (por ejemplo, añadirlo a la ‘farsa’ de unos pimientos, calabacines o berenjenas).
- Puedes hacer una versión de lasaña ligera con capas de verduras y cottage, en lugar de bechamel.
- Como ingrediente para rellenar galettes, crepes o wraps, o como topping para una pizza con base vegetal, ¡también da resultados espectaculares!
Recetas con queso cottage
Hay miles y miles de recetas con queso cottage, pero aquí tienes 3 ejemplos para que te inspires y crees las tuyas propias.




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