Selección nacional, aún no han ganado nada
No quiero ser aguafiestas, pero en estos tiempos de cabeza fría podemos tomar un momento para reflexionar que el verdadero Mundial comienza este domingo 28 de junio.
Un torneo ampliado de 32 a 48 selecciones permite enfrentar en la fase de grupos a rivales más cómodos. Lo dijo el propio Javier Aguirre, les tocó un grupo “de pechito” y jugar como locales. Los nueve puntos, el invicto y no haber recibido goles da cuenta de que se cumplió.
El entrenador también ha sido autocrítico y después de cada encuentro ha señalado puntualmente los yerros de su equipo. El Vasco tiene los pies bien puestos sobre la tierra.
La alegría que la selección le ha regalado a México, por supuesto no se cuestiona. Las personas necesitan esos momentos de fugarse un poco, o un mucho, de la realidad y simplemente fluir.
Me llena de tristeza saber que ese día histórico para el futbol mexicano dos terremotos en Venezuela dejaron cientos de muertos y heridos. Si un país sabe de sismos y futbol ese es México, por eso los deportes pueden ser ese bálsamo hermoso que acaricia cuando uno tiene al alma rota.
Sería igual de bello para la selección de Irán regalarle una alegría así a los suyos que en su país viven entre alertas de bombardeos, balas y los horrores de la guerra. Pero con la cabeza fría y los pies sobre la tierra, los dieciseisavos de final, la ronda de los mejores 32, equivalen a estar empezando a competir en Mundiales pasados.
El Tricolor tiene aún que pasar la siguiente aduana el martes 30 de junio, hasta ahora, lo más probable ante Ecuador, para avanzar a los octavos de final que es donde México se ha acomodado durante 40 años, con excepción de Qatar 2022 cuando fue eliminado en la primera ronda.
Es ahí donde se va topar con un rival más exigente y de mayor peso. Bien sabe Javier Aguirre que en esos encuentros de alto calibre no hay margen para el error, esos que en cada conferencia de prensa ha señalado. Ni modo de no reconocer el gol de gran manufactura que se mandó Mateo Chávez o los de Julián Quiñones, pero El Vasco sabe que hubo un poco de suerte en el de Luis Romo, y que faltas como la de César Montes pesan más ante los rivales europeos o sudamericanos que se cuentan entre los mejores ocho del mundo.
Cierto es que este Mundial ha dejado grandes sorpresas desde un Cabo Verde que con todo y sus carencias se metió como segundo de su grupo o Uruguay que en ese mismo sector quedó eliminado, incapaz de sumar una victoria. También es verdad que selecciones como Brasil, Bélgica, España, Alemania, Croacia e incluso Inglaterra han sufrido con algunos rivales, pero que otras como Francia, Portugal, Argentina y Países Bajos pintan para campeonas.
La suerte no está echada. Nada está escrito. Aún no han ganado nada.
POR BEATRIZ PEREYRA
COLABORADORA
Twitter: @beatrizapereyra
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