Silvia Pérez Gala, dermatóloga: "Aunque SPF 30 es suficiente, siempre recomendamos SPF 50 por esta razón"
La protección solar es, probablemente, el gesto más importante de toda la rutina de cuidado de la piel. No solo es la mejor estrategia para prevenir el fotoenvejecimiento (arrugas, manchas, pérdida de firmeza), también es una herramienta clave para reducir el riesgo de cáncer cutáneo. Y aun así, hay una duda que sigue apareciendo cada verano: ¿es realmente necesario usar SPF 50 o basta con SPF 30? Incluso hay quienes, como Nicole Kidman, utilizan SPF 100.
En un encuentro con prensa organizado por la firma de cosmética Avène, la dermatóloga Silvia Pérez Gala abordó esta duda que tantas veces aparece cuando hablamos de protector solar. Después de años viendo pieles en consulta y escuchando cómo usamos (o no usamos) el protector en la vida diaria, la conclusión de la especialista es muy clara: "Recomiendo SPF 50 aunque SPF 30 sea suficiente, para compensar errores al usar el protector solar".
SPF 30 y SPF 50: qué diferencia real existe según la dermatología
Si miramos los datos, la diferencia entre ambos factores de protección no parece tan grande. Según la Skin Cancer Foundation, un protector SPF 30 bloquea aproximadamente el 97% de la radiación UVB, mientras que SPF 50 alcanza alrededor del 98%. Es decir, si se aplicaran correctamente, ambos niveles pueden ofrecer una protección adecuada. El problema es que eso casi nunca se hace.
La eficacia del SPF se calcula aplicando 2 miligramos de producto por centímetro cuadrado de piel, el estándar utilizado en los ensayos de fotoprotección establecidos por organismos como la International Organization for Standardization (ISO) y recogidos en las guías dermatológicas internacionales. Y esta no suele ser la cantidad que nosotros utilizamos.
Un estudio dirigido por la investigadora Rachel Neale analizó cómo utilizan realmente los consumidores el protector solar y concluyó que la mayoría de las personas aplica menos de la mitad de la cantidad recomendada. Y cuando esto ocurre, el nivel de protección real disminuye. Por eso muchos dermatólogos prefieren recomendar SPF 50 como margen de seguridad y recuerdan que reaplicar el protector es clave para que la fotoprotección sea eficaz, especialmente cuando pasamos muchas horas al sol.
Silvia explica que España es uno de los países europeos con mayor exposición solar, con más de 2.500 horas de sol al año en gran parte del territorio. Eso significa que, en términos de radiación, muchas zonas del país se sitúan en niveles comparables a regiones del norte de África.
El impacto del sol en la piel no son solo quemaduras visibles. La dermatóloga insiste en que la radiación UVA, que penetra mucho más profundamente en la piel y es clave en el fotoenvejecimiento porque afecta al colágeno y la elastina. Y con los años, ese daño acumulado acaba reflejándose de forma bastante clara frente al espejo.
La forma en la que nos exponemos al sol también influye. Silvia subraya que las exposiciones intensas y ocasionales, como las típicas vacaciones de verano, se asocian especialmente con el melanoma y el carcinoma basocelular y que las personas que trabajan al aire libre y reciben radiación solar de forma crónica suelen desarrollar con mayor frecuencia otros tipos de cáncer cutáneo. También habla de la importancia de las quemaduras solares en la infancia. Y es que, una sola quemadura con ampollas durante los primeros años de vida puede aumentar el riesgo de melanoma en la edad adulta.
Nuevas fórmulas para facilitar la fotoprotección diaria
La dermocosmética lleva años intentando crear texturas que encajen de forma natural dentro de la rutina de cuidado facial. Los protectores solares invisibles se han convertido en top ventas porque dejan un acabado prácticamente imperceptible sobre la piel y hacen que el gesto de protegerse del sol resulte mucho más fácil de repetir cada día.
Fórmulas como Avène Fluido Invisible SPF50+, Anthelios UVMune 400 Invisible Fluid SPF50+ de La Roche-Posay, Fusion Water Magic SPF50 de ISDIN o Heliocare 360º Sensation SPF 50+ que prácticamente desaparecen al aplicarse.
Aún así, los dermatólogos ven constantemente en consulta que para muchas personas, el protector solar sigue siendo un paso pesado dentro de la rutina diaria. Por eso, cada vez vemos en el mercado más productos de uso cotidiano como maquillajes, cremas hidratantes o el nuevo sérum Solar de Avène que incorporan protección para que sea más fácil añadirla a la rutina de belleza que ya realizamos la mayoría a diario.
Además, la especialista subraya que el protector solar no debería entenderse como un gesto único, sino como parte de una estrategia completa. Y se declara especialmente partidaria de recurrir también a la protección física con camisetas, gafas de sol o sombreros de ala ancha, además de evitar las horas de máxima radiación. También recuerda que hay zonas de las que nos solemos olvidar como las orejas y son importantes.
La protección solar solo funciona si se usa todos los días y en cantidad suficiente. Como recuerda Silvia Pérez Gala, hoy sabemos mucho más sobre los riesgos del sol que hace unos años. La concienciación ha crecido, sí, pero entre la teoría y la práctica todavía existe un pequeño desfase.








