Soplo de aire fresco: los jardines secretos más espectaculares de las capitales europeas
Cuando el calor aprieta y el afán por verlo todo empieza a pasar factura, un jardín puede convertirse en la mejor parada del viaje. Si este verano visitas Roma, Lisboa, París o cualquier otra capital europea, reserva un rato entre visita y visita para refugiarte entre árboles centenarios, estanques, senderos y miradores. Descubrirás la ciudad desde una perspectiva diferente.
PARQUE SAVELLO, ROMA
La magnífica panorámica desde el monte Aventino, una de las siete colinas de Roma, es insuperable al caer la tarde. Desde la terraza de este espacio verde, cercado por las murallas medievales de la antigua fortaleza de la familia Savelli, se contempla una vista única. Con el río Tíber a los pies y la cúpula de San Pedro en el horizonte, el conocido como Jardín de los Naranjos, donde crecen numerosos cítricos junto a pinos y cipreses, conserva la misma esencia tranquila de cuando era el antiguo huerto de los monjes dominicos del convento de Santa Sabina. Justo al lado se encuentra la iglesia conventual, modelo de basílica paleocristiana.
JARDÍN DE LA FUNDACIÓN GULBENKIAN, LISBOA
El ajetreo de la ciudad se olvida al entrar en el jardín del gran complejo de la Fundación Calouste Gulbenkian, que alberga un museo de arte moderno y diversas instalaciones culturales, la primera obra contemporánea declarada Patrimonio Nacional en Portugal. La arquitectura, el paisaje y el arte se fusionan en este oasis tranquilo inaugurado en 1969 que el arquitecto japonés Kengo Kuma y el paisajista Vladimir Djurovic han puesto al día con un enfoque zen. Son 8000 metros cuadrados de parque público en el que pasear entre más de 230 especies de flora y medio centenar de aves, relajarte junto a su lago o asistir a un concierto o una exposición al aire libre.
KYOTO GARDEN, LONDRES
Un pedacito del paisaje de Japón se esconde en el parque público del elegante barrio de Holland Park, en el oeste de Londres. Kioto Garden refleja la serenidad y la estética de los jardines tradicionales nipones y tiene una razón de ser: fue un regalo que la ciudad de Kioto hizo al distrito de Kensington y Chelsea para conmemorar la amistad entre ambos países. Cerezos, magnolias, diversas variedades de arce japonés y otras especies endémicas, un pequeño estanque con peces koi, cascadas, puentes de madera, rocas, linternas de piedra, bambú y una gran variedad de plantas embellecen esta armónica recreación, inaugurada en 1991 por el príncipe de Gales y el heredero de Japón.
JARDÍN DE MONFORTE, VALENCIA
Escondido junto al animado Paseo de la Alameda, este jardín histórico del siglo XIX del Marqués de San Juan es el más romántico de la capital valenciana. Bellas estatuas de mármol, estanques, fuentes ornamentales, setos recortados, grandes ejemplares de magnolio y dos leones de piedra tallados para el Congreso de los Diputados animan el paseo por sus 12.000 metros cuadrados guiado por el murmullo del agua.
JARDÍN DE LA BIBLIOTECA DE LA UNIVERSIDAD DE VARSOVIA, VARSOVIA
Con una cuarta parte de su territorio cubierta de zonas verdes, Varsovia pinta de este color hasta los tejados de sus edificios. Una obra maestra de la arquitectura paisajística son las acristaladas cubiertas ajardinadas de la biblioteca de la Universidad, que permiten pasear por la naturaleza y, a la vez, contemplar desde las alturas el interior del edificio universitario y la panorámica de la capital polaca, con el cercano discurrir del río Vístula y el Centro de Ciencias Copérnico de fondo.
EL SENDERO VERDE RENÉ-DUMONT, PARÍS
Sobre puentes y viaductos ha sido construido este tranquilo paseo verde que sigue el trazado de una antigua línea de tren. Sus 4,7 kilómetros de vegetación arrancan en el Viaduc des Arts, cerca de la Ópera de la Bastilla, y terminan en el XIII Distrito. Un precioso jardín, elevado sobre la ciudad en algún tramo, que combina espacios de vegetación salvaje con obras de arte y el paisajismo más moderno.





