TikTok, el campo de reclutamiento de la nueva mafia turca: "Es muy fácil caer. Intento apartar a mi hijo de esto"

TikTok, el campo de reclutamiento de la nueva mafia turca: "Es muy fácil caer. Intento apartar a mi hijo de esto"

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Una mafia llamada Los Dalton está sembrando terror en Turquía con su extrema violencia y su forma de reclutar a chicos menores de edad a través de TikTok. Este ejército de criminales se ha convertido en la comidilla de muchas conversaciones de café, con medios de comunicación y usuarios siguiendo las andadas del grupo y los mensajes que lanzan a través de redes sociales contra otras mafias rivales.

Sus líderes tomaron el nombre de la banda de forajidos que aterrorizaron el oeste de Estados Unidos en el siglo XIX, pero la épica solo está presente en su nombre. Detrás de sus campañas de redes sociales, se acumulan las acusaciones de asesinato, extorsión, tráfico de drogas y personas. Los fiscales describen a los Dalton como "una red fuertemente armada con jerarquías definidas" que divide a sus seguidores entre transportistas, tiradores y "joker", estos últimos, seguidores que hacen ruido a través de redes sociales.

El grupo empezó aterrorizando barrios del extrarradio de Estambul hace una década, pero actualmente sus tentáculos se extienden por toda Europa, con asesinatos registrados a plena luz del día en Bélgica, Grecia, Italia e incluso España, con la muerte a tiros de uno de los líderes del grupo, Caner Koçer, en la localidad de Torrevieja. Los miembros se identifican por su vestimenta deportiva y el mismo corte de pelo. Muchos se tatúan las iniciales del grupo o canciones de rap que rinden tributo a la banda, con alusiones al "Embajador de Estambul" o "rey de las calles", en referencia al actual líder de los Dalton, Beratcan Gökdemir.

Los capos de la organización criminal ostentan una imagen de riqueza en redes sociales para captar a jóvenes seguidores, con coches de lujo, armas de fuego y viajes a complejos turísticos caros. "Vimos vídeos de la organización, en ellos, personas de nuestra edad conducían autos de último modelo y poseían grandes sumas de dinero. Mi amigo y yo, inspirados por esto, enviamos un mensaje a una cuenta que comenzaba con DLT y solicitamos ser aceptados en sus filas", relata el testimonio judicial de uno de los menores acusados en un macrojuicio contra la banda, con 362 encausados.

La edad media de los miembros de Dalton que pasaron por el tribunal era de veinte años, con al menos cien encausados menores de edad. Estas cifras también son un reflejo del aumento de menores involucrados en delitos en Turquía, que se ha duplicado en los últimos cinco años, según un estudio de la Universidad Estambul de Bogazici, con más de 202.000 encausados en el último lustro.

"B. nos dijo que si llevábamos a cabo los tiroteos contra los lugares de trabajo que nos dijeron y contra las personas que mencionó, nos llevarían al extranjero, proporcionaría ayuda económica a nuestras familias y nos compraría los últimos modelos de teléfono", señala la declaración de otro de los menores acusados. Algunos de los encausados tenían quince años cuando fueron captados por la banda a través de la red social TikTok. Las autoridades creen que esta propaganda va dirigida a jóvenes vulnerables o de familias desestructuradas, que son captados y trasladados posteriormente a pisos ilegales del grupo para ser entrenados y utilizados para "misiones" de la mafia.

"Bayrampasa ha sido siempre un barrio humilde, pero no recuerdo este nivel de violencia. Antes los jóvenes trabajaban en los colmados o como transportistas para ganar un poco de dinero. Ahora saben que en un día pueden ganar más que dos meses trabajando", explica un vecino de Bayrampasa en Estambul, que ha sufrido extorsión por parte del grupo. "Es muy fácil caer. Intento apartar a mi hijo de esto, pero no puedo controlar todo lo que hace", lamenta.

Los Dalton alardean en redes de su influencia entre los jóvenes e incluso han organizado actos para demostrar su poder de convocatoria. El año pasado, animaron a sus miembros a celebrar el cumpleaños de su líder con disparos al aire, que resonaron más allá de Estambul, con seguidores grabándose disparando al aire en el sur de Turquía y ciudades europeas con gran presencia de migración turca como Berlín, Koln o Amsterdam.

"En internet monitorean a sus rivales a distancia, consiguen contratos para asesinatos y dominan la logística para el transporte de drogas con cárteles internacionales", escribe el periodista Sadik Güleç, en un libro sobre las mafias llamado "Las bandas de la nueva generación". Sus mensajes a través de redes sociales generan mucho atractivo entre los jóvenes, que siguen sus andadas como si se tratara de la última ficción de moda con la que conectan a nivel de estética y musical.

De los acusados en el macrojuicio, dos capos fueron condenados a doce cadenas perpetuas, mientras el resto recibieron sentencias de entre uno y setenta años. El juicio, celebrado hace siete meses, causó conmoción nacional porque durante la lectura de las sentencias, los acusados atacaron a la policía arrojándoles sillas, forzando a los jueces a abandonar la sala por motivos de seguridad. En una de sus acciones de terror más recientes, el grupo llevó a cabo un ataque armado contra el consulado iraquí en Estambul, en represalia por la colaboración con las autoridades turcas por la extradición de Timocan, uno de los líderes del grupo, en Bagdad. El matón, de apenas 20 años, fue capturado en una operación de inteligencia en la que trabajaron durante meses los servicios de inteligencia turcos e iraquíes.