Una frágil tregua marcada por el desacato de Irán y EEUU-Israel

Una frágil tregua marcada por el desacato de Irán y EEUU-Israel

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Las celebraciones por el anuncio de tregua in extremis entre Washington y Teherán que evitó que se desatara una guerra total en la región, pasaron rápidamente a un desacato del pacto por ambas partes. A las espera de que funcionarios de Estados Unidos e Irán se reúnan en Islamabad el viernes para trazar una hoja de ruta que ponga fin al conflicto, durante la jornada del miércoles, Arabia Saudí, Qatar, Bahrein y Emiratos Árabes Unidos, denunciaron la continua intercepción de proyectiles lanzados por Teherán. Mientras la República Islámica advirtió que había abatido varios drones lanzados por EEUU e Israel. La Guardia Revolucionaria, el cuerpo de élite del ejército, advirtió que cualquier aeronave del "enemigo" que sobrevuele el espacio aéreo iraní, incluso sin realizar operaciones militares, constituirá una violación del acuerod de tregua. "Y se dará una respuesta contundente", afirmó el cuerpo militar. El Consejo Supremo de Seguridad Nacional remarcó la "desconfianza total" hacia la parte estadounidense y advirtió que mantiene "el dedo en el gatillo" ante "cualquier error del enemigo que recibirá una respuesta a gran escala".

Teherán no ha dudado en criticar la primera violación de su plan de diez puntos que el presidente estadounidense, Donald Trump, aceptó para evitar que la región se adentre en un precipicio bélico. Si bien la propuesta iraní contempla el cese de hostilidades contra todos los aliados de Teherán, incluyendo la ofensiva israelí contra el grupo militante libanés Hizbulá, tanto Tel Aviv como Washington han señalado que este aspecto no entra en el plan. Israel llevó a cabo uno de las mayores agresiones contra el Líbano de la historia reciente del país, con centenares de víctimas mortales. "El alto el fuego abarca la región, e Israel es conocido por incumplir sus promesas y solo se dejará intimidar por las balas", señaló un alto funcionario iraní a la emisora Al Jazeera, tras remarcar que el régimen piensa castigar al ejército hebreo por su "crimen cometido en Líbano y la violación del alto el fuego". La agencia progobierno Fars, citando fuentes militares, aseguró que el régimen está "preparando una respuesta" a la violación del pacto.

El protocolo del régimen incluye varias condiciones que Estados Unidos rechazó anteriormente, como la aceptación de un programa de enriquecimiento nuclear nacional a cambio del compromiso iraní de no desarrollar armas nucleares, así como el levantamiento de todas las sanciones primarias y secundarias impuestas contra el país. El plan contempla que Irán seguirá manteniendo el control del Estrecho de Ormuz y según confirmaron varias fuentes, la República Islámica contempla el cobro de un peaje de uno o dos millones de dólares a todos los barcos que transiten el estrecho, en una gestión conjunta con Omán del paso marítimo. Una de las exigencias de Washington sobre el plan de misiles balísticos iraní -que ha puesto en jaque a toda la región durante el conflicto en curso- ha desaparecido de las negociaciones para poner fin a la guerra.

El anuncio de tregua desató celebraciones en Irán e Iraq, después de que Bagdad se viera arrastrada a la guerra, con ataques estadounidenses y de grupos armados proiraníes. El festejo de alto el fuego coincidió con ceremonias fúnebres del Líder Supremo, Ali Jamenei -abatido en un ataque israelí-estaodunidense en el primer día de guerra-, cuando se cumplen cuarenta días de su asesinato en un ataque conjunto de EEUU e Israel.