Venezuela aboga por negociar con Guyana sobre Esequibo en CIJ
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó este lunes (11.05.2026) ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, la máxima jurisdicción de la ONU, que negociar con Guyana por la controversia territorial sobre el Esequibo es "inevitable e indispensable".
En su intervención ante este tribunal, vestida enteramente de blanco, Rodríguez argumentó que la solución negociada es "una conducción inevitable e indispensable de la controversia" sobre esta región rica en petróleo.
La alta funcionaria aseguró que Venezuela desea "resolver la controversia territorial sobre la Guayana Esequiba mediante la negociación política, pacífica y diplomática".
Guyana y Venezuela mantienen una disputa territorial por la región del Esequibo que data del siglo XIX.
La disputa territorial se intensificó a partir de 2015, después de que ExxonMobil descubrió enormes yacimientos petrolíferos en alta mar, lo que convirtió a Guyana en el país con mayores reservas mundiales de crudo per cápita.
El Esequibo abarca más de dos tercios de Guyana, que actualmente lo controla. Venezuela reclama ese territorio, que abarca unos 160.000 kilómetros cuadrados.
Guyana sostiene que el trazado de su frontera, que data de la época colonial británica, fue ratificado en 1899 por un Tribunal de Arbitraje en París y desea que la CIJ lo confirme.
Competencia de la CIJ
Por su parte, Venezuela apela a un acuerdo de 1966, que anulaba ese laudo y planteaba bases para una negociación.
En la audiencia, los representantes venezolanos reafirmaron su "posición histórica" y negaron reconocer la competencia de los organismos internacionales en materia de soberanía.
También destacaron que su presencia en el tribunal "no implica en modo alguno un reconocimiento de la competencia de la Corte en la controversia territorial".
"Se trata de resolver una controversia territorial que ambas partes reconocieron expresamente como no resuelta en 1966 y para la cual acordaron un método específico de solución. Ese método es la negociación, no la imposición", argumentó Rodríguez.
Por eso, dijo a la CIJ, "ninguna sentencia de esta Corte sobre la controversia territorial brindará una solución definitiva aceptable para ambas partes".
"Solo una solución política y negociada de la controversia sobre la cuestión territorial es el camino capaz de sentar bases sólidas y estables para la buena vecindad", insistió.
mg (afp, El Comercio)