Aitana Sánchez-Gijón se refugia en el trabajo tras la muerte de su madre: "De vuelta"

Aitana Sánchez-Gijón se refugia en el trabajo tras la muerte de su madre: "De vuelta"

La vida, en ocasiones, obliga a detenerse. Pero también enseña a seguir adelante. Aitana Sánchez-Gijón atraviesa uno de los momentos más delicados de su vida tras la reciente pérdida de su madre, Fiorella De Angelis, una figura clave en su historia personal y profesional. Sin embargo, fiel a su carácter discreto y a su compromiso con la interpretación, la actriz ha dado un paso al frente y ha retomado el trabajo. Han sido días especialmente duros para la intérprete. La muerte de su madre, con la que mantenía un vínculo muy estrecho, supuso un golpe devastador. Fiorella no solo fue su mayor apoyo, sino también una mujer que marcó profundamente su sensibilidad artística y su amor por la cultura. Aitana siempre habló de ella como su refugio, su guía y la persona que supo ver su vocación desde muy joven.

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Media Image© aitanasanchezgijon

A ese dolor se sumó, además, otra despedida reciente en su entorno cercano, lo que convirtió esa semana en una de las más difíciles de su vida. La propia actriz lo expresaba con sinceridad en sus redes sociales: “Demasiadas pérdidas en tan pocos días”, reflejando el peso emocional de estos momentos. Y, sin embargo, en medio de ese duelo, ha llegado un gesto que habla de resiliencia. Aitana ha compartido con sus seguidores una imagen que simboliza su regreso a la rutina profesional. En ella aparece sonriente, vestida con la bata blanca de la doctora Pilar Amaro, su personaje en la serie Respira. Una fotografía sencilla, pero cargada de significado. La actriz vuelve así al set de rodaje de la tercera temporada de la ficción de Netflix, un proyecto que se ha convertido en uno de los éxitos recientes de la plataforma. En esta serie, Aitana da vida a una exigente y compleja jefa de cirugía, un papel que le ha permitido explorar registros intensos y emocionales dentro de un drama hospitalario que ha conquistado al público.

Aitana Sanchez Gijon, de luto y visiblemente afectada en el último adiós a su madre© GTRES
Aitana Sanchez Gijon, de luto y visiblemente afectada en el último adiós a su madre

Su sonrisa en la imagen no pasa desapercibida. No es solo la de una actriz volviendo a su personaje, sino la de una mujer que, pese al dolor, encuentra en su profesión un espacio para seguir adelante. El trabajo, en muchas ocasiones, se convierte en refugio, y parece que así está siendo para ella. Además, esta nueva etapa llega en un momento clave para la serie, ya que la tercera temporada promete ser especialmente intensa y marcar el cierre de la historia. Un reto profesional que, sin duda, exigirá lo mejor de todo el reparto y en el que Aitana vuelve a implicarse plenamente.

Quienes conocen a la actriz destacan su fortaleza y su elegancia a la hora de afrontar situaciones difíciles. Siempre celosa de su intimidad, ha preferido vivir este duelo de forma discreta, arropada por su familia y su círculo más cercano, pero sin renunciar a su vocación.Porque si algo ha demostrado a lo largo de su trayectoria es que la interpretación no es solo su profesión, sino también una forma de entender la vida. Y quizá, en momentos como este, también una manera de sanar. Su regreso no borra el dolor, pero sí deja entrever una actitud valiente: la de seguir caminando, paso a paso, con la memoria de su madre siempre presente.

Aitana Sánchez-Gijón con su madre en Granada tras recibir el Goya de Honor © aitanasanchezgijon
Aitana Sánchez-Gijón con su madre en Granada tras recibir el Goya de Honor

Su familia y el trabajo, su salida 

La galardonada intérprete, que obtuvo el Goya de Honor en 2025 en reconocimiento a su exitosa carrera, ha encontrado en su vuelta al en su familia el apoyo que necesita en estos delicados momentos. Tras acaparar en las últimas semanas multitud de titulares por su inesperado romance con Maxi Iglesias, cuenta con otros dos pilares fundamentales, sus hijos, Teo y Bruna Lucadamo, fruto de su relación con el artista Papin Lucadamo. Ellos estuvieron a su lado en la despedida de su madre, inseparables, y demostrando la madurez que, con 24 y 22 años, respectivamente, está siendo fundamental para arropar a Aitana Sánchez-Gijón en su semana más complicada.