La tensión en el Estrecho de Ormuz pone en peligro el alto el fuego: Irán lanza misiles balísticos contra objetivos en Emiratos

La tensión en el Estrecho de Ormuz pone en peligro el alto el fuego: Irán lanza misiles balísticos contra objetivos en Emiratos

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Día de alta tensión en el Estrecho de Ormuz y el Golfo Pérsico, donde el alto el fuego pende de un hilo. Por primera vez desde la tregua volvieron a sonar las alarmas de bombardeo en Emiratos Árabes Unidos. Según las autoridades emiratíes, tres misiles balísticos intentaron alcanzar el puerto de Jebel Ali y fueron abatidos, mientras que otro cayó al mar. Otras fuentes aseguran que también el puerto de Fujaira, en el Golfo de Omán, fue bombardeado por Irán. Es allí donde desemboca el importante oleoducto que saca el petróleo por tierra para eludir el Estrecho de Ormuz.

La agencia iraní Fars ha publicado este lunes que un destructor de EEUU ha sido alcanzado por dos misiles antibuque cuando intentaba penetrar en el Estrecho de Ormuz tras emitir, según el régimen "cinco advertencias por radio" que "fueron ignoradas". La información no aclara si los misiles han provocado daños en el buque de guerra, pero otras fuentes aseguran que esa misma embarcación ha tenido que dar media vuelta ante la reacción iraní. Estados Unidos ha negado que el barco fuera alcanzado por los misiles y calificó la información de "propaganda".

Lo que sí esta confirmado es que este lunes el petrolero Barakah, perteneciente a la compañía estatal emiratí ADNOC, fue alcanzado por dos drones iraníes frente a la costa de Omán, según un comunicado de la propia compañía. Un segundo petrolero, esta vez surcoreano, también fue alcanzado en las inmediaciones del Estrecho.

En declaraciones a Fox News, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que Irán será "borrado de la faz de la tierra" si ataca a los buques estadounidenses.

Paralelamente, fuentes iraníes han anunciado que los ayatolás han redefinido su control sobre este el Estrecho de Ormuz. Ahora han ampliado la que llaman "zona de control" y han dibujado dos líneas imaginarias. Al sur, la frontera marítima de ese nuevo punto de choque estará entre las montañas Mobarak Mountain y el puerto emiratí de Fujairah. Al norte, la línea imaginaria va desde la isla iraní de de Qeshm hasta la ciudad de Umm Al Quwain.

El presidente Donald Trump había anunció horas antes el lanzamiento de una operación, a la que bautizó como "Project Freedom", para facilitar la salida segura de buques comerciales atrapados en el Estrecho de Ormuz, en medio de la escalada de tensión en Oriente Próximo. De momento, según los datos en tiempo real ofrecidos por las páginas de seguimiento de embarcaciones por GPS, el tráfico en Ormuz sigue tan cerrado como estos dos últimos meses. El ejército de EEUU anunció en paralelo el inicio de la ruptura del bloqueo iraní por parte de dos buques mercantes que enarbolaban la bandera estadounidense que atravesaron con éxito el Estrecho. Una fuente cercana al presidente Trump describió esta operación como el "inicio de un proceso que podría llevar a un enfrentamiento con los iraníes."

Según explicó el rubio presidente, varios países no implicados directamente en el conflicto han solicitado ayuda a Estados Unidos para liberar sus embarcaciones, muchas de ellas bloqueadas pese a no tener relación con la disputa. Washington ha respondido con un plan que ha comenzado este mismo lunes y que, según afirma Trump en su mensaje, contempla escoltar a estos barcos a través de las aguas restringidas para que puedan retomar su actividad comercial. El Comando Central de Estados Unidos declaró que la operación cuenta con el apoyo de más de 100 aviones y 15.000 tropas.

Unas horas después, el diario The Wall Street Journal rebajó la entidad de dicha misión aclarando que "el nuevo mecanismo es efectivamente una célula de coordinación para mover el tráfico a través del Estrecho" y que "actualmente no involucra a buques de guerra de la Marina de EEUU escoltando embarcaciones". Es decir, que se basa en encontrar alguna vía "segura" para esos capitanes y esas navieras y comunicárselo para que afronten, sin escolta pero sí bajo vigilancia militar, el paso de ese accidente geográfico por sí mismos. Lo que están pidiendo es que los barcos que quieren abandonar el Golfo Pérsico lo hagan pegados a la costa de Omán y no a la costa de Irán. Teherán, a través de sus agencias oficiales, asegura que "cualquier fuerza, especialmente el ejército de EEUU, será atacada si se acerca al Estrecho de Ormuz. Mantenemos y gestionamos plenamente la seguridad del Estrecho".

Irán insiste en que los buques del Estrecho de Ormuz deben coordinarse con Irán "por su seguridad"

Trump enmarcó la iniciativa como un gesto humanitario y de buena voluntad, subrayando que algunos buques enfrentan ya problemas de abastecimiento para sus tripulaciones. Sin embargo, resulta muy difícil que ningún petrolero o carguero quiera afrontar ese tránsito en estos momentos por unas aguas que permanecen minadas y bajo la amenaza de bombardeo de Irán. Ayer mismo, varias lanchas rápidas de Teherán atacaron a un barco que pretendía superar el Estrecho hacia el sur. Tampoco las aseguradoras de esos cargueros parecen dispuestas a seguir cubriendo la navegación por una zona considerada "de guerra".

En declaraciones previas, el presidente de EEUU había llegado a asegurar que existían conversaciones "muy positivas" con Irán, lo que podría abrir la puerta a avances diplomáticos. La Casa Blanca había presentado la medida como un esfuerzo para aliviar la presión sobre el comercio internacional y reducir riesgos en una de las principales rutas energéticas del mundo.