Al menos 40 muertos y 115 heridos en el incendio en una fiesta de Año Nuevo en una estación de esquí en Suiza
Una tragedia ha sacudido la exclusiva estación de esquí suiza de Crans-Montana durante las celebraciones de Año Nuevo, cuando una potente explosión, seguida de un violento incendio, arrasó el club nocturno Le Constellation. El siniestro, ocurrido alrededor de la 1:30 de la pasada madrugada, ha dejado un saldo devastador: "Alrededor de 40 personas" han muerto y 115 han resultado heridas, "muchas de ellas de gravedad", según ha informado esta tarde el comandante de policía Frédéric Gisler en rueda de prensa.
La prioridad en los próximos días es identificar a las personas fallecidas "para que sus cuerpos puedan ser devueltos a las familias".
El presidente suizo, Guy Parmelin, ha confirmado que se trata de las peores tragedias que ha vivido el país y que hay muchos jóvenes entre las víctimas.
Para saber más
Según informó la Policía Cantonal del Valais por la mañana, la explosión se produjo mientras el local se encontraba repleto de personas que celebraban la llegada del nuevo año. Le Constellation es un establecimiento muy popular entre los jóvenes, con más de 40 años de historia, que puede albergar hasta 400 personas en sus dos niveles: una planta baja con pantallas gigantes y zona de bar, y un sótano que albergaba otro bar, una pista de baile y, con frecuencia, conciertos en directo.
Durante la madrugada del 1 de enero, el local estaba completamente lleno, principalmente de jóvenes que celebraban el inicio del 2026. Algunas fuentes señalaron que la fiesta era para menores de 17 años.
El comandante de la Policía cantonal del Valais, Frédéric Gisler, precisó pocas horas después del suceso que la mayoría de los heridos estaban graves. Dado el carácter internacional de la estación, el jefe policial señaló por la mañana que era "probable" que hubiera ciudadanos extranjeros entre las víctimas, aunque recalcó que la identificación sigue en curso.
Según el ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, 16 de sus ciudadanos han sido dados por desaparecidos y alrededor de 12 han tenido que ser ingresados con quemaduras graves.
El diario suizo Tages-Anzeiger informó además de que algunos heridos fueron evacuados por vía aérea al Hospital Universitario de Zúrich, uno de los dos centros de referencia para grandes quemados en Suiza, junto con el de Lausana.
El portavoz del hospital universitario, Marcel Schlatter, confirmó que atienden a varios heridos graves procedentes de Crans-Montana y que el centro se prepara para recibir a más pacientes. "En este momento estamos activando todos los recursos", declaró Schlatter, según el Tages-Anzeiger. El hospital no ha facilitado cifras concretas sobre el número de heridos ni sobre la naturaleza exacta de las lesiones.
El embajador de Italia en Suiza, Gian Lorenzo Cornado, advirtió de que la identificación de las víctimas del incendio podría prolongarse durante semanas, debido a la gravedad de las lesiones sufridas por muchas de ellas. El diplomático subrayó así la complejidad del proceso en una estación con una elevada presencia de visitantes extranjeros.
El Ministerio de Asuntos Exteriores francés ha comunicado que entre los heridos hay al menos dos ciudadanos franceses, al tiempo que ofrecido apoyo a Suiza.
Primeras investigaciones
Según las primeras investigaciones, la explosión se habría producido en el sótano, donde se celebraba un evento musical. Algunos testigos y medios locales señalaron que pudo haberse originado por el uso indebido de fuegos artificiales o petardos en un espacio cerrado.
Aunque no hay confirmación oficial, estas hipótesis se barajan como probables, especialmente considerando que el municipio había prohibido expresamente el uso de pirotecnia en la localidad debido a las inusuales condiciones meteorológicas, con temperaturas anormalmente altas para la época y una preocupante ausencia de nieve.
Las autoridades han descartado de forma rotunda la posibilidad de un atentado. "Se produjo una explosión cuyo origen aún se desconoce", declaró el portavoz de la policía cantonal, Gaetan Lathion. La fiscal general del cantón, Beatrice Pilloud, subrayó que "todo apunta a un accidente", aunque aún no se descarta ninguna hipótesis de forma definitiva. La policía cantonal ha subrayado que más allá del incendio no se han encontrado artefactos explosivos ni señales de acto intencional.
El comandante de la Policía Cantonal del Valais, Frédéric Gisler, confirmó que la mayoría de los heridos presenta quemaduras de diversa gravedad y traumatismos derivados del colapso parcial del edificio. Los equipos de rescate trabajaron durante toda la noche en condiciones extremas. Helicópteros de la compañía Air-Glaciers sobrevolaron la zona de manera continua, y plataformas de seguimiento aéreo mostraban que casi todos los helicópteros de rescate del país estaban activos, incluyendo uno procedente de Italia.
La magnitud del siniestro provocó escenas de auténtico horror. Varios jóvenes italianos que se encontraban de vacaciones en la estación relataron al Corriere della Sera: "Estábamos cerca del restaurante cuando escuchamos la explosión. Corrimos hacia el lugar para ayudar y vimos a los rescatistas pidiéndonos mantas y sábanas. Algunos cuerpos ya estaban metidos en bolsas de plástico. Fue aterrador".
Otro testigo suizo describió el caos vivido en los primeros minutos tras la explosión: "Todo fue muy rápido. Primero el estallido, luego humo, gritos y llamas. Salimos como pudimos. La gente se empujaba, algunos intentaban volver a entrar a buscar a sus amigos".
Decenas de ambulancias, bomberos y equipos médicos se desplazaron inmediatamente al lugar. Varios heridos fueron trasladados en helicóptero a hospitales regionales y también a centros especializados en quemaduras, como el Hospital Universitario de Zúrich. Un médico de emergencias entrevistado por la RTS pidió a la población que evite actividades de riesgo durante el resto del día para no sobrecargar aún más el sistema sanitario, ya tensionado por el elevado número de heridos críticos.
La estación de esquí permanece acordonada, con acceso restringido a las inmediaciones del club. Se ha establecido una zona de exclusión aérea (no-fly zone) sobre Crans-Montana para apoyar las operaciones de rescate y evitar interferencias con los helicópteros de emergencia. La policía ha habilitado una línea de atención para familiares de las víctimas y se espera una rueda de prensa en las próximas horas para actualizar la información oficial sobre el estado de los heridos y el avance de la investigación.
Los servicios sanitarios siguen sobrecargados: varias unidades de cuidados intensivos están a capacidad máxima, y traslados a hospitales de otros cantones (como Lausana y Zúrich) continúan para atender a heridos graves.
Una estación alpina de larga tradición
Crans-Montana, donde tuvo lugar esta tragedia, es una de las estaciones de esquí más prestigiosas y tradicionales de Suiza. Situada en el cantón del Valais, en el corazón de los Alpes suizos, combina dos localidades -Crans y Montana- que se extienden por una gran meseta soleada sobre el valle del Ródano. Cuenta con un dominio esquiable de 140 kilómetros, un tercio de ellos con nieve artificial, y una altitud que va desde los 1.500 hasta los 3.000 metros, con zonas de glaciar. Desde sus puntos más altos se aprecian vistas espectaculares de la llamada Corona Imperial, con cumbres icónicas como el Matterhorn, el Weisshorn o el Dent Blanche. También desde la cima del Bellalui se puede ver el Mont Blanc en días despejados.
La estación está equipada con 27 telesillas, incluyendo uno de gran capacidad, con hasta 2.400 pasajeros por hora, que garantiza el flujo continuo de esquiadores incluso en temporada alta. En sus pistas se celebran regularmente competiciones internacionales de esquí alpino y acrobático, lo que convierte a Crans-Montana en un punto de referencia del deporte de invierno en Europa. Sin embargo, este invierno la región ha sufrido una preocupante escasez de precipitaciones y temperaturas inusualmente elevadas, lo que ya había obligado a las autoridades a extremar precauciones ante el riesgo de incendios y accidentes.
Para acceder a Crans-Montana, los aeropuertos internacionales más cercanos son el de Ginebra (a unas 2 horas en coche) y el de Zúrich (a unas 3 horas y media). También existe la posibilidad de llegar en tren hasta la localidad de Sierre, en el fondo del valle, desde donde parte un teleférico que asciende hasta la estación. Esta combinación de buena conectividad y paisajes espectaculares ha consolidado a Crans-Montana como uno de los destinos invernales más demandados del país.
