Así empieza Paula Echevarría (48) sus días: "Levantarse a las 6:40 para entrenar antes de ir a trabajar"

Así empieza Paula Echevarría (48) sus días: "Levantarse a las 6:40 para entrenar antes de ir a trabajar"

A sus 48 años, la actriz Paula Echevarría tiene un físico espectacular y una envidiable energía que le permite mantener el ritmo de los rodajes y compaginar su trabajo con su labor como mamá. La intérprete lo consigue a base de buena dieta y ejercicio. 

Como nos contaba su entrenadora, Yasmina Sancayo, es muy disciplinada con sus rutinas deportivas y se esfuerza muchísimo. Tanto es así que, como ha contado ella misma esta semana, se levanta a las 6:40 de la mañana para entrenar antes de trabajar. ¿Le está robando la asturiana horas al sueño? Hemos querido saber si esto es recomendable según los expertos. Desde el plano de la psicología y el fitness lo analizamos.

Paula Echevarría en el gimnasio© pau_eche

¿Qué opina nuestro experto en fitness?

Según el entrenador Álvaro Díaz Carazo, fundador y director del centro DICAfit Wellness Club en Torrelodones (Madrid), "el entrenamiento siempre debe adaptarse a la capacidad de recuperación de cada persona". "La prioridad fundamental, la base de la pirámide, es el descanso. Sin descanso, no hay recuperación", asegura. 

"El entrenamiento puede considerarse parte del movimiento diario, pero hay mucho más movimiento a lo largo del día, especialmente en personas con hijos, trabajo y otras responsabilidades, que generan agotamiento", nos cuenta. "Por eso, la prioridad es descansar primero, y a partir de ahí establecer un protocolo o sistema de entrenamiento acorde a la situación personal en la que te encuentres", agrega.

Paula Echevarría en el gimnasio© pau_eche

Según Díaz Carazo, "no por entrenar más o por cumplir estrictamente un plan vas a alcanzar los mismos objetivos que antes". Para el experto, "la actividad diaria está en constante cambio, y el entrenamiento debe adaptarse a ello". "Entrenar sigue siendo altamente recomendable, pero con sentido y adaptación", insiste. "Si normalmente haces media hora de clase o una hora de entrenamiento, puedes reducir la intensidad a la mitad, a una cuarta parte o incluso a una décima parte de lo habitual", explica.

Para el entrenador, "lo importante es no dejar de hacer nada; siempre hay que hacer algo". Nos recuerda que "siempre es útil generar fuerza, aunque sea de manera mínima". Pero lo lleva al plano realista diciendo que "empujar una pared, hacer diez o cincuenta flexiones antes de dormir puede ser un estímulo suficiente para recordar al cuerpo que debe mantenerse activo, aunque no haya tiempo para un entrenamiento completo". El entrenador hace hincapié: "En apenas unos minutos, este pequeño estímulo es suficiente para que el organismo siga adaptándose y manteniéndose activo".

Paula Echevarría en el gimnasio© pau_eche

Nuestro psicólogo dice...

Luis Guillen, psicólogo de Psicopartner, es claro: "Desde el punto de vista psicológico, el sueño no es negociable". "Dormir mal o menos de lo que necesitas impacta siempre y mucho en la regulación emocional, la capacidad de concentración, el control de impulsos e incluso en cómo interpretas lo que te ocurre", advierte. "Es decir, te vuelve más irritable, más ansiosa y más vulnerable a interpretaciones negativas de la realidad", agrega. 

El experto nos cuenta que "a medio plazo, además, el sueño empeora la adherencia a cualquier hábito, incluido el propio entrenamiento". 

Yasmina Sancayo y Paula Echevarría en la presentación de la línea de ropa deportiva de la actriz para Primark en 2024© yaskerr

A pesar de lo anterior, Luis Guillén explica que "el entrenamiento es un modulador del estado de ánimo muy potente: reduce ansiedad, mejora la autoestima y ordena internamente". Ahora bien, "su beneficio depende de que el organismo tenga una base mínima de descanso", apunta. 

"Cuando se entrena sistemáticamente con déficit de sueño, el cuerpo entra en un estado más estresado que reparador, y psicológicamente puede ser contraproducente: generar frustración, sensación de exigencia constante y hasta rechazo al propio hábito", avisa el psicólogo.

Yasmina Sancayo entrenando con Paula Echevarría© yaskerr

"Al final no es entrenar o dormir, sino ¿puedo sostener ambas cosas?", reflexiona. "Si para entrenar tienes que recortar sueño la opción más recomendable es un 'no'", nos dice. "La clave clínica aquí es la sostenibilidad. Un hábito que mejora tu vida no debería deteriorar el resto de piezas que la sostienen. Si el entrenamiento te roba descanso, no es autocuidado, es autoexigencia de la mala", dice. 

De esta manera, si quieres entrenar temprano y ser tan disciplinada como Paula Echevarría, tendrás que acostarte antes. Esto implica también cenar antes y, a la larga, como sabes, tiene beneficios. Respetarás tus ritmos circadianos y los tiempos de tu organismo. Y esto, sin duda, favorece tu bienestar.