Así es el restaurante de Ávila en el que comieron David Broncano y Silvia Alonso: estrella Michelin y producto local con conciencia ecológica
La visita del presentador de La Revuelta, David Broncano, junto a su novia, la actriz Silvia Alonso, al restaurante más reconocido de Ávila no ha pasado desapercibida. En un gélido día de enero, nada más empezar el año, la pareja se desplazó a la ciudad amurallada para probar la cocina del joven chef Carlos Casillas en su restaurante Barro, el único que cuenta con una estrella Michelin y con una Estrella Verde por su compromiso con la sostenibilidad y el territorio.
Escapada romántica y visita sorpresa
La pareja mantiene un vínculo cada vez más estrecho con Ávila. Prueba de ello es la reciente adquisición de una vivienda de alto nivel en una exclusiva urbanización junto al pantano de San Juan, dentro del término municipal de Cebreros. Un refugio natural, con una parcela de más de 4.000 m2 y situado a poco más de una hora de Madrid, donde ambos trabajan a diario y tienen su residencia habitual.
Pero la visita al restaurante Barro, al otro lado de las murallas, junto al río Adaja, fue toda una sorpresa para Carlos Casillas y su equipo, "Aquí les tuvimos el fin de semana pasado, nos pilló por sorpresa y estuvo muy bien, visitas así hacen mucha ilusión", declaraba el chef abulense a ¡Hola! Cocina, quien añade que no se conocían, pero que tienen amigos en común.
En la sala de Barro, diáfana, sencilla, donde impera la madera y los elementos naturales, la pareja televisiva se dejó llevar por la cocina del joven chef a través de su menú Quererse, el más completo. Todo un disfrute de los sabores genuinos "de Castilla y para Castilla", como adelanta el chef, y los vinos de la tierra que nacen con esa seña de identidad inconfundible de la sierra de Gredos.
La única estrella de la ciudad amurallada
Carlos Casillas ha sabido situar a Ávila, donde nació, en el mapa de la alta cocina española. Su carrera es trepidante. Terminó su formación en el Basque Culinary Center siendo el mejor de su promoción. Tenía claro que el destino era su tierra y abrió el primer local dentro de las murallas, un bar de vinos muy pequeño donde daba protagonismo y compartía con los clientes sus descubrimientos de la zona. Más tarde lo transformó en un restaurante de solo tres mesas donde hacer alta cocina con sentimiento, discurso, autenticidad, respeto a las raíces y a la tradición, y Casillas consiguió una estrella Michelin... ¡Con 24 años! La primera para la ciudad. Todo un hito.
El siguiente salto llegó hace algo más de un año al trasladar Barro al otro lado de la muralla, a un edificio lleno de historia y mucho más espacioso. El nuevo restaurante ocupa un antiguo almacén de harina bicentenario magníficamente rehabilitado, frente al río Adaja y con vistas privilegiadas a las murallas. La cocina, abierta a la sala, refuerza esa idea de proximidad y calidez.
La filosofía de Barro se apoya en el producto local con conciencia ecológica, una apuesta decidida por el desperdicio cero, el uso de vajilla artesanal y la promoción de pequeños productores cercanos con los que diseña cada plato. Todo un método de trabajo y un ideario que le ha valido la Estrella Verde. En Barro la gastronomía se contempla como un ecosistema vivo, en constante evolución y profundamente ligado a su territorio.
Barro, Surco y Fango: para querer y quererse
El espacio de Barro está pensado como un pequeño universo gastronómico de tres niveles, cada uno con un ambiente y una propuesta específica. En la planta principal está Barro, una gran sala gastronómica donde se desarrollan los menús degustación con cocina abierta y bajo vigas de madera. Surco se encuentra en el nivel intermedio. Un espacio más relajado e informal, su especial casa de comidas. Y en el sótano está Fango Bar, la coctelería, que amplía la experiencia con propuestas de destilados y fermentados.
Hoy, la propuesta gastronómica de Barro se articula a través de menús degustación cuidadosamente pensados y estructurados, siempre en evolución y "con el cereal de Castilla como elemento clave que nos ofrece muchas alternativas a nivel creativo y técnico, y nos da muchas satisfacciones", explica el chef.
Menú Querer (150 €) es un recorrido de unos 15 pases que acercan al comensal a la esencia de la cocina de Barro mediante un minimalismo naturalista profundamente arraigado en producto y temporada. Menú Quererse (180 €) es la versión extendida de Querer, con más elaboraciones y protagonismo absoluto del producto, ideal para quien desea profundizar en el relato culinario del chef. Y esta temporada ha incorporado el Menú de Caza y Otoño (65 €), un menú más corto disponible los jueves comidas, viernes comidas y cenas, centrado en la caza y setas de temporada, con posibilidad de añadir platos extra.
La bodega es un punto fuerte de Barro (Casillas es un erudito del vino y atesora auténticas joyas) y los menús pueden complementarse con armonías de bebidas que elevan la experiencia: Armonía Nolo (65 €): bebidas propias con mínima graduación alcohólica elaboradas en el I+D de Barro. Armonía de nuestra tierra (75 €): selección centrada en vinos de Castilla y la provincia de Ávila. Y Armonía de Vinos (160 €): escogida entre referencias especiales, botellas raras o grandes añadas seleccionadas por el equipo de Barro.
📍 Barro. Crta. de Salamanca, 4. Ávila.





