Dinamarca quiere que la OTAN se movilice en Groenlandia para frenar a Trump

Dinamarca quiere que la OTAN se movilice en Groenlandia para frenar a Trump

Actualizado

Mientras miles de personas se manifestaban en Nuuk, la capital groenlandesa, y en las principales ciudades danesas para expresar su total rechazo a las amenazas de Donald Trump de anexionar Groenlandia a Estados Unidos, el Gobierno de Dinamarca y el de la isla ártica seguían trabajando para frenar los planes del presidente republicano.

El ministro de Defensa danés, el liberal Troels Lund Poulsen, y la ministra de Exteriores groenlandesa, la socialdemócrata Vivian Motzfeldt, se reunirán este lunes en Bruselas con el secretario general de la OTAN, el holandés Mark Rutte, para pedir que la Alianza Atlántica se movilice cuanto antes para garantizar una presencia permanente en Groenlandia y el Ártico.

De acuerdo con el diario Jyllands-Posten, que cita fuentes próximas al Gobierno danés, Dinamarca considera que "una implicación oficial de la OTAN daría acceso a las estructuras militares de la Alianza" y restaría argumentos a Trump en cuanto a la falta de seguridad de la isla. En Copenhague se espera que la reunión sirva para establecer una "presencia formal" de la OTAN en el Ártico.

En concreto, Dinamarca desea que Rutte ayude a poner en marcha una operación que se conocería como Arctic Sentry (Centinela Ártico), un modelo utilizado anteriormente en el Báltico (Baltic Sentry) que consiste en un aumento de fuerzas y de las misiones de vigilancia.

De momento, Noruega y Reino Unido ya han expresado su apoyo a la iniciativa danesa tras una reunión celebrada en Bardufoss, en el norte del país escandinavo, entre sus respectivos ministros de Exteriores, los laboristas Espen Barth Eide e Yvette Cooper. En declaraciones a la BBC, Cooper aseguró que "toda la seguridad trasatlántica depende de la seguridad en el Ártico".

El ministro de Exteriores alemán, el cristianodemócrata Johann Wadepuhl, también ha manifestado que una solución para el conflicto sobre Groenlandia debe encontrarse en el marco de la OTAN. Wadepuhl adelantó que Alemania estaría dispuesta a participar en un eventual aumento de las operaciones de la Alianza en el Ártico.

Tanto Dinamarca como Noruega, Reino Unido y Alemania figuran entre los afectados por la imposición de aranceles anunciada por Trump este sábado contra todos los países que no acepten la anexión de Groenlandia. Suecia, Francia, Países Bajos y Finlandia, que, al igual que los anteriores, también han enviado militares a la isla, son los demás países señalados por el mandatario estadounidense. "No nos dejaremos chantajear", ha sentenciado el primer ministro sueco, Ulf Kristersson.

El principal problema para que el proyecto danés pueda llevarse a cabo es la incógnita respecto a si todos los miembros de la Alianza estarían dispuestos a aceptarlo. Especialmente, el más poderoso de todos: Estados Unidos. Con sus nuevos aranceles, no parece en absoluto que una mayor presencia de la OTAN sirva para apaciguar a Trump, sino más bien todo lo contrario.

El presidente y sus colaboradores más radicales, como el vicesecretario de Gabinete Stephen Miller, insisten en que Estados Unidos debe hacerse con la isla sea como sea, incluso recurriendo repetidamente a argumentos falsos, como que Dinamarca sólo protege Groenlandia con dos trineos de perros o que las costas groenlandesas están rodeadas por una gran cantidad de buques rusos y chinos que pueden verse desde tierra sin necesidad de gemelos.

Este último argumento acaba de ser desmentido una vez más, ahora por Islandia. "En los últimos años no se ha constatado la presencia de ningún barco ruso o chino en la ZEE islandesa y en las áreas marítimas adyacentes", afirma un comunicado de la Guardia Costera islandesa. La ZEE es la Zona Económica Exclusiva de Islandia, una enorme extensión de 750.000 kilómetros cuadrados en el Atlántico Norte que cubre gran parte de las aguas entre ambas islas.

Entretanto, ni la masiva manifestación celebrada en Nuuk ni las concentraciones celebradas en las principales ciudades danesas (Copenhague, Aarhus, Odense y Aalborg) parecen haber causado la más mínima impresión en la Administración Trump, que sigue refiriéndose a Groenlandia como "100% propiedad de Dinamarca" -en palabras de Miller-, pese a que se trata de un territorio con amplia autonomía, así como con capacidad legislativa para declarar su independencia total.