La capital de Groenlandia se echa a la calle para proclamar que la isla "no está en venta"
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¿Cuántas personas había a la 1:00 de la tarde, en la calle, a cero grados? Un análisis conservador sugiere entre 7.000 y 8.000. Posiblemente, más. Todos ellos, coreando repetidamente esta frase: "Kalaalit nunaaat kalaallit pigaat". O sea: "Groenlandia es de los groenlandeses". Todos, bajo un mar de banderas rojiblancas de ese territorio, y de pequeñas pancartas individuales, sobre todo con la leyenda 'Groenlandia no está en venta', aunque algunos dieron rienda suelta a su lado más creativo y se soltaron con frases como 'Hacer a Estados Unidos normal otra vez', 'Tu tierra no es donde tu avión aterriza".
Diversas pancartas con mensajes claros: 'Rutte, estás despedido', en referencia al Secretario General de la OTAN, el holandés Mark Rutte, que está adoptando una posición pública sorprendentemente ambivalente en relación a las ambiciones imperiales de Donald Trump.
Los manifestantes pasearon por calles empapeladas con pegatinas de la bandera de Groenlandia gracias a la alcaldesa de la ciudad, Avaaraq Olsen, que pertenece al partido de centroizquierda Inuit Ataqatigiit
("Solidaridad del Pueblo") y que se ha convertido súbitamente en la fuerza dominante en la isla gracias a un nacionalismo moderado y una posición de rechazo a los sueños expansionistas de Donald Trump.
La agresividad del presidente estadounidense no solo ha llevado al poder a partidos que mantienen una relación distante con Estados Unidos en Australia y en Canadá, sino incluso en Groenlandia. De hecho, la manifestación empezó con una proclama que hubiera hecho rechinar los dientes a Trump y, sobre todo, a su vicepresidente, JD Vance, que está obsesionado con la decadencia de Europa y considera al Reino Unido un país "musulmán". "Esta es una protesta pacífica. Cualquier acción violenta, racista o discriminatoria será denunciada a la policía", dijo en danés, groenlandés e inglés a una de las organizadoras del acto.
A continuación, se guardó un minuto de silencio, se leyó un poema, y se cantó el himno groenlandés. Un himno que pese al extendido sentimiento independentista en la isla, no parece que sea muy conocido por sus habitantes. De lo contrario, la organización no hubiera tenido que recordar a los miles de asistentes que podían encontrar la letra en la página de Facebook de la marcha.
Encima, Groenlandia tiene dos himnos nacionales: el establecido hace 110 años por Dinamarca, "Nunarput utoqqarsuanngoravit" ("Nuestra vieja Tierra") y el que llegó en 1979, con la cuasi-independencia, "Nuna Asiladooq" ("La Gran Tierra"), de carácter independentista y fuertemente pro-kalaalit, que es el nombre de la población aborigen de la isla. Evidentemente, el que se entonó ayer, sábado, fue el segundo.
