Así puedes incluir las espinacas en tus comidas: ideas deliciosas y diferentes
Las espinacas son mucho más que un simple acompañamiento o un ingrediente para ensaladas ‘aburridas’ y las cremas de siempre. En esta época del año nos encantan los clásicos potajes de Vigilia. Pero su versatilidad en la cocina permite incorporarlas en infinidad de preparaciones más: tortillas, smoothies, salsas, tartas saladas, aperitivos…
Además, son muy interesantes a nivel nutricional: ricas en vitaminas A, C y K, ácido fólico, hierro y antioxidantes, son bajas en calorías (unas 23 por cada 100 gramos). De modo que, según cómo se cocinen, pueden ser aliadas en una dieta de pérdida de peso.
Aprovechamos que hoy, 16 de marzo, se celebra el ‘Día mundial’ de esta verdura para reunir un buen puñado de ideas diferentes y perfectas para sumar las espinacas a nuestros platos.
1. WRAPS, TACOS, BOCADILLOS…
Podemos llevar las espinacas a un terreno más divertido, convirtiéndolas en ingrediente de bocados casuales.
-Wraps. Las espinacas funcionan muy bien como relleno para wraps, caso de este wrap de queso y espinacas o estos wraps con espinacas y mango.
-Burritos y tacos. La espinaca es también muy rica como ingrediente de burritos (como estos de tortilla con espinacas); de tacos (como estos de ternera con espinacas); y también de quesadillas de espinacas como estas.
-Si hablamos de bocadillos, podemos echarle imaginación y preparar, por ejemplo, unos sándwiches-gofre de pollo y espinacas o estos panecillos rellenos con espinacas y bacon.
2. MASAS Y TARTAS SALADAS
La espinaca queda, igualmente, muy rica cuando hacemos recetas de masas o tartas saladas. Por ejemplo:
-Quiches de espinaca como esta, que también lleva tomate y queso manchego.
-Tartas con pasta filo, como esta spanakopita (pastel salado relleno de espinacas, típico de la cocina griega).
-Tortitas saladas tipo pancakes de espinaca. Tritura 100 g de espinacas con dos huevos, 50 g de harina, 50 ml de leche y una cucharadita de levadura química hasta formar una masa ligera. Cocina cucharadas de la mezcla en sartén antiadherente 2–3 minutos por lado hasta dorar. Sirve calientes con 30 g de queso rallado o yogur natural.
-Bases de pizza. La masa tradicional de las pizzas se sustituye a veces por bases hechas con vegetales, caso, por ejemplo, de esta pizza con base de brócoli y espinacas.
3. DESAYUNOS
¿Espinacas para desayunar? ¡Por supuesto! No solo aportan color y sabor, sino que también llenan de energía y nutrientes tus mañanas de forma ligera y deliciosa.
-Smoothies verdes: Son una forma rápida y deliciosa de incluir espinacas en el desayuno. Solo tritura las espinacas con fruta y líquido elegido, y listo. Ejemplos de combinaciones:
- Espinaca, plátano y leche vegetal.
- Espinaca, mango y yogur.
- Espinaca, manzana y jengibre.
- Espinaca, piña y leche de almendras.
-Huevos revueltos con espinaca y queso. Saltea un puñado de espinacas 2–3 minutos, mezcla con huevos batidos y un poco de queso rallado. Cocina a fuego medio hasta que quede cremoso.
-Tostadas. Usa pan integral o de semillas y combina espinacas frescas con otros ingredientes fáciles. Por ejemplo:
- Hummus + espinaca + aguacate.
- Ricota + espinaca + tomate cherry.
- Queso de cabra + espinaca + nueces.
4. APERITIVOS Y TAPAS
También pueden ser ingrediente de ricos aperitivos como estos:
-Croquetas de espinacas. Mezcla espinacas cocidas y escurridas con bechamel o puré de patata, forma bolitas, reboza en huevo y pan rallado y fríe u hornea hasta dorar. Perfectas para un bocado cremoso y lleno de verde. También puedes hacer una versión vegana de croquetas de espinacas:
-Rollitos de hojaldre con espinaca y queso. Saltea espinacas con ajo y mezcla con queso crema o ricota. Rellena tiras de hojaldre, enrolla y hornea 12–15 minutos hasta que estén dorados.
-Dip de espinaca y yogur. Saltea 100 g de espinacas con ajo 2–3 minutos, tritura con 2 cucharadas de yogur natural, sal, pimienta y un chorrito de limón. Sirve con pan de pita, crackers o verduras crudas. Una opción fresca, cremosa y ligera.
-Tortillitas de espinaca y garbanzos. Mezcla puré de garbanzos con espinacas picadas, huevo y especias, forma pequeñas tortitas y cocina en sartén 2–3 minutos por lado.
5. CENAS LIGERAS DIFERENTES
Asimismo, las espinacas son perfectas para preparar cenas ligeras. Por ejemplo:
-Tortillas que salen de lo de siempre, caso de esta con espinacas con aguacate y pepino.
-Crepes saludables, como este de espinacas, salmón y nueces.
-Salteado de espinaca con garbanzos y especias exóticas. Saltea espinacas con ajo picado 3–4 minutos. Añade garbanzos cocidos y una pizca de cúrcuma, pimentón ahumado y comino; salpimenta al gusto. Cocina 2–3 minutos hasta que todo esté caliente y fragante. Sirve inmediatamente como cena ligera con un toque diferente.
-Espinacas gratinadas ligeras con yogur. Saltea espinacas con un poco de ajo 3–4 minutos y escúrrelas. Mezcla con dos cucharadas de yogur natural, sal y pimienta. Coloca en una fuente, espolvorea un poco de queso rallado y gratina en horno a 200°C unos 5–7 minutos hasta dorar.
-Espinacas con patatas, al estilo de Karlos Arguiñano. Dora 2 dientes de ajo laminados en 2–3 cucharadas de aceite en una cazuela grande. Añade 3 patatas y 2 zanahorias troceadas y rehoga unos minutos. Cubre con agua, agrega una pizca de sal y cocina a fuego medio durante unos 20 minutos, con la cazuela tapada. Destapa, incorpora 400 g de espinacas y mezcla. Vuelve a tapar y cocina unos minutos más. Añade pasas y piñones previamente tostados en una sartén. “Un plato suave y muy fácil de preparar”, según explica el chef vasco.
6. SALSAS
Aquí convertiremos la espinaca en producto para distintas salsas con las que acompañar platos de pasta, carne, otras verduras…
-Pesto de espinacas. Tritura 100 g de espinacas con 30 g de nueces o piñones, 30 g de queso parmesano, un diente de ajo y 50 ml de aceite de oliva hasta obtener una pasta homogénea. Ajusta sal y pimienta. Perfecto para pasta, sándwiches o untar en pan tostado, con un toque distinto al pesto tradicional de albahaca.
-Crema de espinacas y yogur. Saltea 100 g de espinacas con un diente de ajo 2–3 minutos hasta que estén tiernas. Tritura con 2 cucharadas de yogur natural, sal y pimienta hasta obtener una crema suave. Ajusta textura con un chorrito de agua o leche si hace falta. Ideal para pasta, arroz…
-Salsa de espinaca y queso azul. Saltea 100 g de espinacas con un chorrito de aceite y ajo 3–4 minutos. Tritura con 30 g de queso azul y 50 ml de nata o leche hasta integrar. Ajusta sal y pimienta al gusto. Sirve templada sobre carne, pescado o verduras asadas.
-Salsa estilo curry de espinacas. Saltea 100 g de espinacas con ½ cebolla y ajo 3–4 minutos. Añade media cucharadita de curry suave y 50 ml de leche de coco, tritura hasta obtener una salsa cremosa. Ajusta sal y pimienta. Perfecta para acompañar legumbres, arroz o tofu.
-Salsa de espinaca y aguacate. Tritura 100 g de espinacas crudas con medio aguacate, un chorrito de aceite y limón; salpimenta al gusto. No necesita cocción. Queda ideal para ensaladas, tacos o como untar en bocados ligeros.
7. ENSALADAS MENOS CONVENCIONALES
Las espinacas en ensalada no son nada revolucionario, pero el truco está en acompañarlas con ingredientes que contrasten en sabor, textura y color. Algunos ejemplos de combinaciones:
- Espinacas + fresas o mango + frutos secos.
- Espinaca + queso azul + pera + nueces.
- Espinaca + quinoa + aguacate + salmón.
- Espinaca + legumbres + vinagreta (aceite de oliva, vinagre de Jerez, mostaza de Dijon y un toque de miel).







