Beatriz Santamaría, dietista, sobre los beneficios de la dieta antiinflamatoria para aumentar la fertilidad: "Se asocia a menos complicaciones graves durante la gestación como la preeclampsia, la diabetes gestacional y el parto prematuro"

Beatriz Santamaría, dietista, sobre los beneficios de la dieta antiinflamatoria para aumentar la fertilidad: "Se asocia a menos complicaciones graves durante la gestación como la preeclampsia, la diabetes gestacional y el parto prematuro"

La inmunonutrición se abre paso cada vez con más fuerza en el entorno médico para ayudar, a través de la alimentación, en algunos procesos. Es el caso de la fertilidad y el embarazo. 

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Porque tal como explica Beatriz Santamaría Jaramillo, dietista-nutricionista inmunóloga de Ruber Internacional Centro Médico Habana, de Madrid, "la dieta no solo nutre: regula la inflamación y crea el entorno inmunológico adecuado para concebir". Hemos hablado con ella de cómo influye en estos casos.

Los beneficios de adoptar una dieta antiinflamatoria son inmediatos; nunca es tarde para hacerlo 

Beatriz Santamaría, dietista-nutricionista inmunóloga

Comer bien: mucho más que alimentarse para la fertilidad

“La dieta es un factor modificable que permite a las parejas ser sujetos activos en su tratamiento de fertilidad. No solo aporta nutrientes, sino que regula el sistema inmunitario y reduce la inflamación, dos procesos directamente implicados en la capacidad reproductiva”, explica la experta.

Hay evidencia científica de que cuando la pareja sigue patrones dietéticos de alta calidad, como la dieta mediterránea o la dieta antiinflamatoria, se favorece la fertilidad y se dan mejores tasas de embarazo, tanto si hablamos de gestación natural como de reproducción asistida. De hecho, en un trabajo publicado en 2025 en el que participaron más de 17.000 personas, se confirmó que las mujeres que seguían una dieta antiinflamatoria tenían significativamente menos problemas de fertilidad que aquellas que optaban por dietas proinflamatorias.

Estos beneficios, como destaca Beatriz Santamaría, son especialmente relevantes en algunos casos como en parejas que están en tratamientos de fertilidad, en personas con sobrepeso o alteraciones metabólicas, en mujeres con patologías inflamatorias como endometriosis o síndrome de ovario poliquístico, y en hombres con baja calidad seminal, así como en infertilidad de origen desconocido.

Lo confirma la Dra. Silvia Sánchez Ramón, jefa del Servicio de Inmunología Clínica del Hospital Ruber Internacional: “Sabemos que las mujeres que siguen una alimentación saludable en la etapa preconcepcional presentan menos problemas de fertilidad, y este efecto se observa también en los hombres, con una mejora significativa en la calidad del semen”. 

pareja con test de embarazo positivo© AdobeStock

Menos complicaciones en el embarazo con la dieta antiinflamatoria

Pero si para lograr la gestación la dieta influye, también lo hace una vez está el positivo. Ya que la dieta antiinflamatoria se asocia a menos complicaciones graves durante la gestación como la preeclampsia, la diabetes gestacional y el parto prematuro.

“Estas complicaciones comparten un denominador común: una respuesta inmunitaria alterada. La dieta puede ayudar a modularla y favorecer un embarazo que llegue a término en las mejores condiciones”, apunta la especialista de Ruber Internacional Centro Médico Habana.

Para ella, los beneficios de una buena alimentación superan ampliamente en eficacia a los suplementos nutricionales para mejorar la fertilidad que hay en el mercado. “Algunos antioxidantes muestran resultados prometedores en perfiles muy concretos, pero la evidencia es limitada. La suplementación debe ser siempre individualizada y nunca sustituir a una alimentación saludable”, advierte.

Mujer embarazada prepara alimentos saludables© Getty Images

La importancia de la inflamación de bajo grado

Uno de los principales vínculos que explican por qué la dieta tiene tanto peso en la fertilidad es la inflamación crónica de bajo grado, que está implicada en alteraciones de la ovulación, influye en la calidad de los gametos y en la implantación del embrión.

“Hoy sabemos que lo que tradicionalmente llamábamos ‘dieta saludable’ tiene un profundo efecto inmunomodulador. Reducir la inflamación sistémica es clave para optimizar la función ovárica y crear un entorno adecuado para la implantación”, afirma Beatriz Santamaría.

Pero ¿cómo puede la pareja comprobar su grado de inflamación? "Actualmente, los biomarcadores más empleados para identificar la presencia de inflamación de bajo grado se pueden conseguir en una analítica de sangre", revela la dietista-nutricionista. "Se valoran los niveles de mediadores inflamatorios como la proteína C reactiva (PCR), mediante una técnica específica que permite medir niveles muy bajos de esta proteína (PCR ultrasensible), la interleucina 6 (IL-6) o el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-a). También se emplea el recuento de células del sistema inmunitario en un hemograma y algunos índices combinados como la relación neutrófilos-linfocitos (NLR)", detalla.

test embarazo1© Getty Images

¿Qué alimentos contiene la dieta antiinflamatoria? 

El ejemplo de una alimentación antiinflamatoria es la dieta mediterránea, con un alto consumo de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, pescado y aceite de oliva, y una baja ingesta de ultraprocesados, carnes rojas y grasas trans.

Por el contrario, la denominada western diet (dieta occidental) está asociada a un mayor riesgo de infertilidad tanto en el hombre como en la mujer. Esta última se caracteriza, como concreta la experta, "por un consumo elevado de alimentos procesados, harinas refinadas, azúcar añadido (refrescos, dulces), carnes rojas (ternera, cerdo) y procesadas (embutidos y fiambres) y un consumo muy deficiente de alimentos de origen vegetal (frutas, verduras, legumbres, frutos secos, semillas, granos integrales)". Esto supone una ingesta muy elevada de grasas saturadas y trans, azúcar y sal ("todos ellos asociados al aumento de la inflamación") y "una ingesta muy deficiente en fibra, micronutrientes y polifenoles (componentes de la dieta que tienen efectos antiinflamatorios)".

Pareja muestra, feliz, ecografía de su bebé© Getty Images

¿Cuándo se ven los efectos de la dieta antiinflamatoria?

Pero, suponiendo que la pareja no sigue una dieta saludable y quiere buscar un embarazo, ¿cuánto tiempo antes debe cambiar su forma de alimentarse? "Los beneficios de adoptar una dieta antiinflamatoria son inmediatos, de forma que aunque no se haya empezado mucho tiempo antes de planificar el embarazo, nunca es tarde para hacerlo", tranquiliza la especialista.

"En términos generales, si el embarazo se planifica con tiempo, es recomendable hacer el cambio de dieta al menos 3-6 meses antes de la concepción. Los resultados en los marcadores de inflamación suelen ser evidentes al cabo de 8-12 semanas", apunta.

No obstante, dependiendo de la situación de cada persona, "puede ser necesario más o menos tiempo para conseguir los 'beneficios completos'. Por ejemplo, en personas con una obesidad importante y alteraciones metabólicas ya instauradas (diabetes tipo 2 o hipertensión arterial) puede ser necesario un tratamiento de más de 6 meses para lograr buenos resultados", recalca.

En todo caso, “la nutrición es una herramienta segura, sin efectos secundarios y con beneficios que van más allá de la fertilidad. Integrarla en un abordaje multidisciplinar es una oportunidad para mejorar la salud reproductiva y general de los futuros padres y del bebé”, concluye.