Citlalli y la maquinaria electoral

Citlalli y la maquinaria electoral

La salida de Citlalli Hernández Mora de la Secretaría de las Mujeres no puede leerse como un simple relevo administrativo dentro del gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum. De acuerdo con fuentes cercanas a Palacio Nacional, se trató de una decisión política acordada entre ambas partes para reforzar la estructura electoral de Morena en un momento clave para el partido. 

La propia dirigencia nacional, encabezada por Luisa María Alcalde, confirmó ese mismo día su nombramiento como presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, el órgano responsable de organizar candidaturas y alianzas rumbo a los comicios intermedios de 2027. 

El movimiento no es menor. En esas elecciones estarán en juego 17 gubernaturas y la renovación total de la Cámara de Diputados, un escenario en el que Morena busca mantener su mayoría legislativa y conservar el control territorial que hoy ejerce en gran parte del país. En ese contexto, el regreso de Hernández a la operación partidista responde a una lógica política clara dentro del movimiento, donde es considerada una de las operadoras electorales más experimentadas. 

Entre 2020 y 2024 ocupó la Secretaría General de Morena, el segundo cargo en importancia dentro del partido durante la dirigencia de Mario Delgado. Desde esa posición coordinó la articulación de alianzas con el Partido del Trabajo y el Partido Verde, además de participar en la construcción territorial que precedió a la elección presidencial de 2024. En ese proceso también fungió como coordinadora de coaliciones y enlace con mujeres durante la campaña de Claudia Sheinbaum.

Los resultados de esa elección son ampliamente conocidos. La actual presidenta obtuvo más de 35.9 millones de votos, equivalentes a cerca del 60% del total, la votación más alta registrada en la historia reciente del país. Morena y sus aliados lograron además mayoría calificada en la Cámara de Diputados y ampliaron su presencia territorial hasta gobernar 24 entidades federativas. 

Antes de su regreso al partido, Hernández encabezó durante poco más de año y medio la Secretaría de las Mujeres, creada en agosto de 2024 como parte de la reconfiguración institucional del gobierno federal. 

El desafío ahora es distinto. Morena enfrenta un escenario político menos cómodo que el de 2024. En entidades como Nuevo León y Jalisco, donde Movimiento Ciudadano mantiene presencia competitiva, o en estados como Coahuila y Chihuahua, donde la oposición conserva estructuras locales sólidas, la disputa electoral podría ser más cerrada.

Por eso el regreso de Citlalli Hernández a la operación partidista tiene una lectura estratégica. Para la presidenta Sheinbaum, mantener mayorías legislativas y consolidar el control territorial del partido será clave para la segunda mitad del sexenio. Y dentro de Morena, pocos perfiles cuentan con el historial que hoy tiene la exsecretaria para intentar sostener ese equilibrio.

Sheinbaum y el deshielo con España

La presidenta Claudia Sheinbaum aterrizó esta semana en Madrid en escala rumbo a la cumbre de líderes progresistas que se celebrará en Barcelona, un encuentro impulsado por el gobierno español que reunirá a dirigentes de izquierda para discutir la defensa de la democracia. 

La visita ocurre en un momento simbólico, tras varios años de frialdad diplomática entre México y España, derivados en buena medida de las tensiones que detonó la carta enviada en 2019 por Andrés Manuel López Obrador al rey español para pedir disculpas por la Conquista. 

La presencia de la mandataria mexicana en esta cumbre no solo tiene lectura política internacional; también es interpretada en Madrid como un gesto que apunta a recomponer la interlocución bilateral. 

En círculos políticos y diplomáticos de la capital española —incluidos sectores cercanos a la Corona— la visita de Sheinbaum se observa con buenos ojos. En Barcelona, donde coincidirá con el presidente español Pedro Sánchez y otros líderes progresistas, el mensaje que se busca proyectar es el de dejar atrás los desencuentros del sexenio anterior y abrir una nueva etapa de entendimiento político y económico entre dos países con historia compartida.

POR ARTURO RODRÍGUEZ GARCÍA

COLABORADOR

TWITTER: @ARTURO_RDGZ

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