Cómo conseguir que las judías verdes queden tiernas y sabrosas: 15 recetas rápidas y llenas de sabor
Es probable que solo cocinemos estas vainas cocidas o al vapor... pero hay vida —y recetas— más allá. Muchas, fáciles y rápidas de preparar, y con un toque original y sorprendente que te hará amarlas para siempre. Planas o redondas, están muy presentes en muchas cocinas internacionales, y también en la nuestra, pero queremos animarte a prepararlas de formas distintas -y bastante sanas- para que las incluyas en las comidas o cenas de tu día a día y las hagas atractivas para su consumo entre toda la familia.
Las encuentras en conserva y congeladas, pero apostamos por ellas en fresco, porque empieza la temporada de las judías verdes, que se prolongará durante toda la primavera y el verano. Bajas en calorías y ricas en fibra, son unas excelentes aliadas para nuestra salud, pero en ocasiones, la falta de ideas hace que las cocinemos siempre de la misma manera, desaprovechando las múltiples posibilidades que nos brinda este humilde vegetal.
¿Cuáles son las diferencias entre las judías redondas y las judías planas?
Existen judías de color amarillo (llamadas judías de manteca), con tonos rojizos y morados, pero en nuestro país son dos las variedades más conocidas, y tienen un color verde. Se trata de las judías redondas -conocidas como Bobby beans— y, las más comerciales aún, judías planas -de la variedad Perona-. Por cierto, que hablando de judías planas, cabe también mencionar las judías Ferradura (ferraúra en valenciano), cuyo nombre viene dado por su inconfundible forma de herradura, imprescindibles en la preparación de una paella valenciana auténtica.
- Las judías planas tienen la vaina más ancha y alargada que las redondas, que tienen forma cilíndrica.
- La textura de las judías redondas es más firme, ligeramente crujiente y, al cocinarlas, mantienen mejor su forma que las planas.
- El sabor de las planas es más suave y vegetal, mientras que en las redondas es algo más dulce y fresco.
- Las redondas se recomiendan para salteados y ensaladas -Alberto Chicote se las echa a la ensalada Campera-; y las planas son ideales para cocer e incorporar en guisos y en platos con patata.
- El tiempo de cocción de las planas es mayor (8-10 minutos) que el de las redondas (5-8 minutos).
- A las judías planas se les recomienda quitar las hebras laterales cuando están muy maduras y no son de reciente recolección, ya que se vuelven fibrosas y leñosas. Dobla la judía; si se parte limpiamente como una ramita, está fresca y no necesita que eliminemos las hebras, pero si solo dobla sin romperse, corta las puntas y quita las tiras laterales ayudándote con una puntilla o con un pelador.
¿Qué son las judías verdes: una verdura o una legumbre?
Es verdad que, gastronómicamente, se consideran como una verdura. Pero botánicamente pertenecen a la misma familia que los garbanzos, las lentejas, las habas o los guisantes. Son plantas leguminosas cuyas semillas se encuentran dentro de unas vainas. El motivo de denominar a las judías como verduras es porque las consumimos tiernas y con la vaina entera, y no secas ni como semillas, que es lo que le sucede a casi todas las legumbres.
Propiedades nutricionales y beneficios para la salud de las judías verdes
Con tan solo 30 calorías por cada 100 gramos de producto, las judías verdes se convierten en un magnífico aliado para quienes siguen una dieta encaminada a la pérdida de peso. Son muy ricas en fibra, lo que contribuye a un buen funcionamiento del tránsito intestinal. Además, son muy digestivas y diuréticas (nos ayudan a eliminar exceso de líquidos del organismo). También aportan vitamina C, betacaroténicos y otros compuestos de acción antioxidante; son buena fuente de minerales, especialmente de potasio, y bajas en sodio, por lo que resultan ideales para quienes padecen hipertensión.
¿Los edamames y los tirabeques son judías verdes?
Se parecen bastante, pero ni los tirabeques ni los edamames son variedades de judía verde, aunque se parecen y pertenecen también a la familia de las leguminosas.
Los tirabeques son una variedad de guisante, con vainas planas y tiernas comestibles, a diferencia de los guisantes comunes que se desgranan. Se recolectan inmaduros, crujientes y dulces, ¡y son una auténtica delicatessen! Se dan entre marzo y abril, aunque se pueden encontrar en el mercado desde noviembre hasta mayo.
Mientras que los edamames, originarios de Asia Oriental, son vainas de soja verde que se recolectan antes de madurar, cuando todavía están tiernas. Lo que se come son las semillas verdes tras cocer las vainas.
Cómo cocinar las judías verdes para que queden verdes, tiernas y sabrosas
Lo primero que hay que hacer es limpiar las judías cortando las puntas, lavarlas y secarlas.
La forma más clásica de cocinarlas es cocerlas en agua hirviendo entre 8 y 15 minutos, dejándolas al dente. Para cortar la cocción y que mantengan el color verde, introduce las judías en agua con hielo. Hay otra opción para que no amarilleen, que es poner un poco de zumo de limón al agua de cocción.
Para mantener todos sus nutrientes y conservar su color, cocina al vapor entre 10 y 15 minutos.
Una manera de acortar el tiempo es cocerlas entre 2 y 5 minutos en olla rápida, una vez que salga el vapor.
Para que queden crujientes, hay que saltear las judías a fuego vivo con un poco de aceite en un wok o sartén honda.
15 recetas fáciles, rápidas y deliciosas con judías verdes
Simplemente hervidas, al vapor o rehogadas con un poco de ajo y aceite de oliva,, resultan una opción muy ligera. Pero también dan muy buen resultado como ingrediente de ensaladas, cremas, guisos o como saludable guarnición para pescados, carnes, aves, etc. Todas ellas, y varias más, las hemos incluido en esta variada selección de 15 recetas con judías verdes entre las que, seguro, habrá más de una que te guste.
Recuperamos este plato nacido en la región italiana de Liguria, creado por campesinos y pescadores y basado en ingredientes sencillos como son las judías verdes, las patatas y la pasta.
La mezcla de huevo + verdura + queso salado es muy típica en varias cocinas mediterráneas. La parte vegetal la ponen nuestras judías verdes y el queso es el feta, originario de Grecia y muy sabroso.
Las judías verdes en ensalada resultan una magnífica opción. Volvemos a apostar por ellas en esta receta, al igual que por el queso feta, y la aromatizamos con tomillo, además de incluir cebolla morada y tomates secos.
Vamos con un entrante que es la máxima expresión de la sencillez, sin que ello implique renunciar a sabores deliciosos y texturas muy apetecibles. ¡El match entre las judías verdes redondas cocidas y salteadas con el toque crujiente del beicon es perfecto!
Las judías verdes son lo primero que se incorpora en esta receta para que absorban la pasta de curry y la leche de coco sin deshacerse. Este plato nos fascina por su aroma y por su sabor y porque somos muy amantes de la cocina tailandesa.
Esta es una magnífica forma de aprovechar judías verdes cocidas y tiene un sabor y una textura deliciosas. Las combinamos con espinacas y, si quieres darle un toquecito más de sabor, añade hierbas como tomillo, orégano o incluso un poco de menta fresca.
En Liguria, la cuna del pesto, es muy común mezclar verduras cocidas con esta salsa a base de piñones, albahaca, queso parmesano, ajo y aceite. Es muy sabrosa y aromática y va bien con infinidad de platos.
Si quieres probar a nuestras protagonistas cocinadas de una manera distinta, prueba esta receta en la que utilizamos salsa de soja y sake, dos ingredientes clave de la cocina japonesa, y azúcar moreno para el caramelizado.
Este plato mezcla técnicas mediterráneas con toques asiáticos y un guiño marinero con un resultado muy original. Puedes tomarlo caliente, templado o frío, lo que lo convierte en una opción muy versátil para tomar como entrante, segundo plato o incluso plato único ligero.
La combinación de patata + judía verde es típica de varios países europeos (Francia, Italia, España), pero cada uno la interpreta de formas distintas. Utilizamos halloumi o provolone, dos quesos que se pueden dorar en sartén sin fundirse.
La receta mezcla judías secas, o alubias, con judías verdes frescas y otras verduras, además de especias, para hacer un guiso vegetariano de cuchara en el que encontramos distintos sabores y texturas.
En arroces, la judía verde también juega un destacado papel, en este caso mezclada también con pulpo. La receta indica añadir entre 2,5 y 3 veces el volumen de arroz en caldo para conseguir una consistencia melosa.
Integramos a las judías verdes en un plato de alta cocina y lo hacemos de una forma poco habitual pero deliciosa: en forma de puré. Lo colocamos como base de un salmón fresco y una vieira marcados a la plancha.
Pensada para estar lista en 15 minutos, esta elaboración es una opción ideal para cenas rápidas o comidas improvisadas. Lleva, además de judías y champiñones, queso Gruyère, que aporta un sabor intenso y ligeramente dulce, y combina muy bien con sabores vegetales.
Utilizamos para este plato judías verdes redondas, que tienen un mordisco más firme y una textura más crujiente, y las salteamos con avellanas tostadas, ideales para tomar con verduras verdes por su sabor dulce y mantecoso.



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