Washington permite que Maduro pague a sus abogados con fondos públicos venezolanos
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El gobierno de Donald Trump ha decidido flexibilizar sus sanciones para que Nicolás Maduro y Cilia Flores dispongan de fondos públicos venezolanos para su defensa. Se trata de la solución que el juez Alvin Hellerstein, del Distrito Sur de Nueva York, veía con mejores ojos para dar continuidad a un proceso que puede acabar con una condena de cadena perpetua para el dictador chavista, capturado en la histórica operación militar del 3 de enero y extraído por las fuerzas estadounidenses hasta una celda de Nueva York.
Para ello fue necesario que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro emitiera unas licencias por las cuales los defensores de la ex pareja presidencial recibirán los pagos de sus costas millonarios desde Caracas. La ausencia inicial de fondos se había convertido en el primer obstáculo procesal planteado por la defensa del tirano, que pretendía anular el juicio.
Maduro está acusado de cuatro delitos por conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y poseer ametralladoras y artefactos destructivos. Lo más paradójico es que incluso desde una cárcel de EEUU, el tirano derrocado le seguirá costando muy caro a los venezolanos.
Hellerstein, de 92 años, demostró en sus dos primeras intervenciones que está determinado a seguir el proceso, pero de forma cautelosa para evitar apelaciones futuras. Unas ventajas de las que no disponen los miles de perseguidos políticos en Venezuela, a quienes se les impone un abogado chavista en una corte revolucionaria, con el peso de las pruebas inventadas por los fiscales bolivarianos. Y todo ello bajo un esquema judicial bajo control durante una década de Cilia Flores.
El perdón parcial de la OFAC tiene condiciones: los fondos gubernamentales deben salir de las operaciones económicas que se suceden entre los dos países a partir de marzo. "(Las licencias) han resuelto los problemas subyacentes a las mociones de los acusados para desestimar el cargo de acusación sustitutiva", detalló el anuncio del Tesoro estadounidense.
Mientras tanto en Caracas se produjo ayer el primer encuentro en el Palacio de Miraflores entre la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y John Barrett, el nuevo jefe diplomático estadounidense en Venezuela. "Reiteramos nuestra disposición de seguir avanzando en una agenda de trabajo conjunto, fundamentada en el respeto mutuo, la cooperación y el diálogo para el desarrollo compartido y en beneficio de los venezolanos", resumió quien fuera la mano derecha de Maduro.
Desde su llegada al poder, Delcy se ha empleado a fondo para desmantelar toda la estructura de poder del madurismo. La última decisión pasa por la jubilación de varios magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) muy cercanos a la antigua pareja presidencial. Entre ellos figura Maykel Moreno, quien fuera todopoderoso presidente del TSJ.