Concluyen sin avances las negociaciones entre Irán y Estados Unidos pese al ultimátum de Trump
Actualizado
Ginebra acogió este jueves una tercera jornada de negociaciones entre Washington y Teherán para intentar lograr un acuerdo que evite una nueva guerra en Oriente Próximo. Funcionarios iraníes acudieron al encuentro bajo máxima presión por parte de la Administración de Donald Trump, que advirtió a Teherán de que tiene hasta final de mes para acatar un acuerdo cuyas condiciones aún no han sido reveladas. La alternativa es una intervención militar en Irán de consecuencias impredecibles, que podría arrastrar a toda la región a la guerra total. El régimen iraní amenaza con represalias que van desde ataques a bases estadounidenses, contra Israel e incluso contempla el cierre del estrecho de Ormuz, vital para el comercio del 20% del crudo mundial. Esta posible escalada ha puesto en alerta a los países de la región, que temen verse salpicados por el conflicto o atacados por milicias aliadas de Teherán, como el grupo libanés Hizbulá o los hutíes de Yemen.
Con todo lo que está en juego, varios actores se han ido sumando a las negociaciones, desde Omán, que ejerce de mediador en las conversaciones, al jefe de la agencia atómica de Naciones Unidas (OIEA), Rafael Grossi, que participó como observador en las reuniones de este jueves. "Hemos finalizado el día con un progreso significativo en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Las reanudaremos pronto tras consultas en las respectivas capitales", declaró el ministro de Exteriores de Omán, Badr al Busaidi. "Las conversaciones a nivel técnico tendrán lugar la próxima semana en Viena. Agradezco a todos los implicados su esfuerzo: a los negociadores, a la OIEA y a nuestro anfitrión, el Gobierno suizo", añadió.
El encuentro en Austria podría coincidir con la reunión de la junta de la OIEA prevista para principios de marzo, en la que se espera que se adopte una dura postura contra el programa nuclear iraní por haber enriquecido uranio a niveles aptos para poder desarrollar armas nucleares. Grossi expresó anteriormente que aún existe una ventana diplomática para que Washington y Teherán logren un nuevo pacto nuclear, pero ex funcionarios del organismo internacional se han mostrado más escépticos. "Estados Unidos está intensificando la campaña bélica contra Irán sin ninguna explicación sobre la inexistente autoridad legal para usar la fuerza y sin ninguna prueba de una 'amenaza inminente', salvo escenarios hipotéticos basados en posibles intenciones futuras", declaró el ex director de la OIEA, Mohamed el Baradei, en una publicación en sus redes sociales.
A diferencia de los dos encuentros anteriores, los medios progubernamentales iraníes no se pronunciaron sobre el avance de las negociaciones. La agencia de noticias oficial Tasnim tan sólo reveló que las conversaciones se mantienen de forma indirecta entre Washington y Teherán, pese a una breve interacción ante las cámaras que hubo entre el líder del equipo estadounidense, el enviado Steve Witkoff, y el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi. "Se limitó a un apretón de manos y unas simples palabras de cortesía". Teherán mantiene una postura de apertura diplomática y ha asegurado a lo largo de estos tres encuentros con Washington que un acuerdo está "al alcance" y que las conversaciones se limitan al programa nuclear, dejando fuera otras exigencias de Washington como el desmantelamiento del programa de misiles balísticos de Irán o su apoyo a milicias de la región. Las exigencias y concesiones que se han puesto sobre la mesa en estas negociaciones aún no están claras. Horas antes del encuentro, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, reiteró que el programa de misiles balísticos de Irán es "un gran problema" que afecta a la seguridad estadounidense en la región.
Durante la reunión, un alto funcionario iraní reiteró que es posible alcanzar un acuerdo si "se separa seriamente la cuestión nuclear de las no nucleares", señaló a Reuters. Por el momento, Witkoff y el asesor y yerno de Trump, Jared Kushner, estarían "decepcionados" por la propuesta que reveló el equipo iraní el jueves durante el primero de los dos encuentros de la jornada, según el medio Axios. Se desconocen los detalles de la propuesta, pero funcionarios iraníes han revelado en la última semana que Teherán quiere un alivio de las sanciones y limitar el enriquecimiento de uranio a un nivel tan bajo que no pueda desarrollar armas, logrando así un respaldo internacional que no dé motivos para desmantelar por completo su programa atómico. El pacto sería similar al consenso internacional alcanzado en 2015, en el que Teherán redujo el enriquecimiento de uranio a cambio de un alivio de las sanciones en un pacto supervisado por Estados Unidos, China, Rusia, Alemania, Francia y Reino Unido.
"Ambas partes tendrían que suavizar sus límites y creo que la intensificación militar en la región ha agudizado la mente de ambas", escribió Ali Vaez, analista sobre Irán en el centro de investigación Crisis Group. El experto cree que se podría alcanzar un acuerdo en el que ambas partes sientan que han ganado algo. "Ahora hay un sentido de urgencia y crítico en estas negociaciones que no existía en el pasado", aseguró.