Consejo Nacional de Morena sacude a oportunistas
“Al buen entendedor, pocas palabras”. El refrán cayó como anillo al dedo tras el Consejo Nacional de Morena, donde no sólo se fijaron reglas rumbo a las elecciones de 2027; también se repartieron jalones de orejas a los oportunistas y a los que confunden la Cuarta Transformación con un negocio familiar. Nadie levantó la mano.
Nadie “se puso el saco”. Pero en los pasillos del partido guinda se entendió perfecto: el mensaje tenía destinatarios.
El encargado de poner orden fue Alfonso Durazo, presidente del Consejo y gobernador de Sonora. Sin nombrarlos, habló para los clanes.
En la lista mental de muchos aparecieron los Monreal, los “Andys”, los Adán Augustos y los Félix Salgado.
Durazo pidió dejar de lado aspiraciones personales, cuidar al partido y asumir una idea incómoda en Morena: aquí nadie es indispensable.
Y remató con una verdad que duele más que cualquier ataque opositor: los proyectos no solo tambalean por embates externos; también se pudren por las debilidades internas y el cálculo mezquino.
El momento no pudo ser más oportuno: el encuentro funcionó como banderazo para quienes buscarán cargo el próximo año.
Ahí se amarró que los nombres de quienes competirán por 17 gubernaturas se conocerán el 22 de junio, en pleno Mundial de Futbol.
La lógica es tan política como cínica: si revienta un escándalo, que no haga ruido. Que el balón tape la nota.
Tras bambalinas también se delineó otro incentivo: quienes queden en segundo lugar en la contienda interna por una gubernatura llevarán mano en la integración de candidaturas a diputaciones federales, alcaldías y congresos locales en sus estados.
Es decir, perder no será perder del todo: será negociar desde la derrota. Y eso explica por qué ciertas disputas se volverán guerras de desgaste. En Guerrero, por ejemplo, el acuerdo podría terminar beneficiando al senador Félix Salgado Macedonio, dependiendo del acomodo final.
Otro candado quedó cerrado: nada de herencias. Morena clausuró cualquier posibilidad de que un mandatario “herede” el cargo a un familiar, como se pretendía en Zacatecas.
No es menor: el senador Saúl Monreal y su hermano, el gobernador David Monreal, abandonaron el evento antes de que concluyera en un hotel de la Ciudad de México. Y en el comunicado oficial aparecen los gobernadores asistentes, menos el nombre de David. En Morena, hasta las omisiones hablan.
Hubo más señales. Andrés López Beltrán (“Andy”) reapareció en escena, mientras se notó la ausencia del senador tabasqueño Adán Augusto López. En el mismo ambiente se comentó que el tema de “capitanes” de circunscripciones no lo favorecía.
Y, en contraste, quien aprovechó el foro para mostrarse fue la senadora Andrea Chávez, saludando y tomándose fotos como si el momento fuera parte de su campaña permanente.
Luisa María Alcalde y Durazo decidieron abrir al público la primera parte del Consejo para que el mensaje central llegara sin intermediarios: disciplina, orden y límites.
Lo cierto es que Morena presume unidad, pero gobernar un movimiento grande es administrar ambiciones. Durazo puso las reglas y marcó a los impacientes: el que entendió, entendió. Y el que no… tendrá 2027 para aprenderlo a la mala.
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LA NOCHE DEL SÁBADO, se celebró en Villahermosa una fiesta de XV años que generó mucha conversación digital por la producción y la presencia de “celebridades”. La fiesta habría sido de María Fernanda, hija del empresario Juan Carlos Guerrero Rojas, amigo del gobernador de Tabasco, Javier May, y dueño de Petroservicios Integrales México, empresa que en 2023 obtuvo contratos millonarios en Pemex para servicios de exploración y perforación.
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Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: “El que controla la organización, controla el resultado”.
POR ALFREDO GONZÁLEZ CASTRO
ALFREDO.GONZALEZ@ELHERALDODEMEXICO.COM
@ALFREDOLEZ
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