Muerte de agentes de la CIA agrieta relación con EU

Muerte de agentes de la CIA agrieta relación con EU

Nuevo diferendo entre México y Estados Unidos se desencadenó justo en medio de las pláticas para renovar el T-MEC, que interesa sobremanera a la administración de la presidentA Claudia Sheinbaum.

El detonante fue la muerte de dos estadounidenses adscritos a la embajada encabezada por Ronald Johnson, el pasado fin de semana, en Chihuahua, justo cuando el representante comercial de EU, Jamieson Greer, llegó a suelo mexicano para participar en la segunda ronda de diálogo del tratado.

De acuerdo con The Washington Post, pertenecían a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) los agentes que habrían fallecido en un accidente en la carretera de la Sierra Tarahumara, entre los municipios de Morelos y de Guachochi, tras presuntamente colaborar con las autoridades del gobierno de Maru Campos en un operativo para desmantelar seis narcolaboratorios del Cártel de Sinaloa.

La reacción inicial de la presidentA Sheinbaum, el pasado lunes, fue lamentar el deceso de los estadounidenses, y el del del jefe de la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua, Pedro Oseguera, y su colaborador Genaro Méndez Montes, quienes iban con ellos.

Lo que lastimó a la Casa Blanca fue que la mandataria mexicana no se quedó sólo en el pésame, sino que ha mostrado más interés en cuestionar si la presencia de esos agentes en México violó la Ley de Seguridad Nacional.

Más aún: en Washington recibieron de la cancillería mexicana, a cargo de Roberto Velascouna nota diplomática exigiéndole explicaciones por la participación de los ahora finados agentes en un operativo en territorio mexicano.

Fue la gota que derramó la paciencia de la administración de Donald Trump, quien mandó a su portavoz, Karoline Leavitt, a Fox News, afín a su gobierno, para responder a la mexicana. 

“Creo que el presidente (Trump) estaría de acuerdo en que un poco de empatía por parte de Claudia Sheinbaum valdría mucho la pena por las dos vidas estadounidenses que se perdieron, considerando todo lo que Estados Unidos está haciendo”, dijo la funcionaria. 

Acto seguido, lanzó una velada advertencia: “Hemos visto cierta cooperación por parte de la presidenta Sheinbaum. Creo que el presidente siempre quiere ver más cooperación, cuando lo que estamos haciendo no solo beneficia al pueblo estadounidense, sino también a su pueblo”. 

Es decir, este conflicto bilateral cayó como anillo al dedo al Tío Sam para volver a regatear a las autoridades mexicanas las acciones contra el crimen organizado, y permitir a Trump desempolvar sus amagos. “México está perdido y Estados Unidos es su única esperanza”, dijo ayer mismo el mandatario.

Además, lo usará para imponer sus condiciones en la renegociación del tratado comercial y mantener los aranceles a la industria automotriz, al acero y al aluminio, impactando directamente en el trabajo que han hecho el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, principal negociador de México para el T-MEC; y el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.

De paso, es la primera prueba de fuego para el canciller Velasco, quien deberá mostrar si hizo tablas y tiene los tamaños para ocupar tan alto encargo. 

POR RAYMUNDO SÁNCHEZ PATLÁN

COLABORADOR

RAYMUNDO@HERALDODEMEXICO.COM

@R_SANCHEZP

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